11 Jul 2021 - 5:30 a. m.

Tola y Maruja reciben a la Comisión Interamiguis de Derechos Humanos

Tola y Maruja

Tola y Maruja

Columnista

Hoy tuvimos un desayuno muy concurrido pues vinieron la vice, el fiscal, la procuradora, el contralor, el defensor del Pueblo, la consejera de Derechos Humanos y el ministro de la Defensa.

Como el Gobierno sabía que se le venía pierna arriba el informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, entonces Colombia armó su propia comisión.

La bautizaron Comisión Interamiguis de Derechos Humanos, CIDH, compuesta por los arriba mencionaos, y su tarea era rendir un informe “cero sesgao” sobre el papel del Gobierno en las protestas.

Pero antes de oír las conclusiones de la CIDH criolla, Tola le picó la lengua al ministro Molano pa que nos contara chismes de los exmilitares colombianos que mataron al presidente de Haití.

Ay tía —dijo Molano con desaliento—, tenemos ese problemita con los milicos: como los jubilamos con apenas 20 años de servicio entonces salen muy pipiolos, con ganas de emprender.

Antes, cuando los militares salían del Ejército se enganchaban con los paramilitares, pero ahora con esta crisis tan berraca hasta los Águilas Negras están recortando personal.

Eso es algo muy urgente en las Fuerzas Armadas, tías: un programa de atención al jubilao, porque a un exmilitar no lo podemos entretener coloriando mandalas o haciendo tai chi. Él necesita es pura adrenalina.

¿Y quién diablos fue el profesor de ética de estos militares? —pregunté mientras le limpiaba con saliva un mugresito a Iván en la cumbamba. Está en la cárcel —contestó Molano.

Lo que más rabia me da con estos egresaos del Ejército colombiano que participaron en lo de Haití es que hacen quedar muy mal el país. ¡Qué diferencia con los egresaos de la Sergio! —dijo Ivancito ruñendo un roscón.

Yo lo que no me trago es que estos mercenarios haigan dentrao tan fácil a la casa del propio presidente. Muy fácil, tías —esplicó Molano—, uno de los colombianos le dijo al portero: ¡Usted no sabe quién soy yo!

Otro de los mercenarios dijo que consiguió ese empleo por internel, en la página “Trabajo sí hay” —dijo Tola—. Ole Ivancho, ¿eso será lo que llaman economía naranja?

Bueno, tías, no averigüen chismes, y a lo que vinimos —dijo Ivancito mientras repetía chocolate con tamal—: ¿qué recomendaciones me harían pa enfrentar las protestas?

A mí me parece que los vándalos que infiltremos no pueden ser tan bruscos ni tan pirómanos ―dijo el ministro Molano—, porque se les va la mano. Y deberíamos permitir el porte de armas a la gente bien.

Ah, y vuelvo a insistir con el protestódromo —siguió el ministro Molano mientras se cuadraba frente al espejo pa peinase—, porque así le damos camello a los militares retirados.

¿Cómo sería el tal protestódromo, Dieguín? —preguntó Tola. Sería una especie de set de cine, tía, adonde llegarían las marchas, y los encargaos de reprimir serían militares retiraos. Pero ojo: las piedras serían de chocolate amargo, los bolillos serían panes baguettes viejos y los balines Manimoto.

Ese contrato del protestódromo se lo podemos dar a la AJÚA, Asociación de Jubilados Armados —propuso el contralor y fue aplaudido por el defensor del Pueblo.

Yo tengo una idea pa evitar los bloqueos —habló por fin la vice—: cuando los manifestantes bloqueen una vía, les mandamos una procesión de la Virgen de Fátima pa que los bloquee.

No señores —dijo la engavetadora, eh digo la procuradora—, lo primero es sacar el Esmad del Ministerio de Defensa y que pase a Fedegán.

Grafitis: Asesinado el presidente de Haití. ¡Petro, basta ya!

Ñapa: Colombia, primer exportador mundial de manzanas podridas.

Ñapita: Los contrastes de Colombia: tenemos asesinos sin agüeros que cometen magnicidios en islas y cobradores de penaltis que se asustan porque un arquero les dice “boludos”. ¡Locombia!

Comparte: