Tan bueno pa los que están pasiando fuera de las ciudades, que aguantaron los tacos tan berriondos. Nosotras no pudimos “coronar” y nos tuvimos que devolver de Doradal.
Íbamos pa Medellín y salimos del barrio La Soledá de Bogotá a las tres de la madrugada pero nos topamos con el primer taco en la 80 (trancón, dicen los rolos y “embotellamiento” dice el Waze).
A nosotras no nos gusta viajar en bus porque las ventanillas no abren y una aterida pues ponen el aire condicionao como si llevaran un órgano humano pa trasplante. ¡Qué pereza!
Cuando llegamos al peaje de Siberia topamos una fila tan carnuda que había vendedores ambulantes. Enseñanza: cuando sumercé llegue a un taco y haiga vendedores, llórelo.
Nos arrecordamos de una vez que íbamos en carro particular y en un “pare y siga” se nos arrimó un vendedor de obleas y le dijimos: no, muchas gracias mor, este pichirilo va muy pesao.
La filota no se movía, entonces le pedimos al chofer del coletivo puerta-puerta que pusiera noticias. ¡Craso error! Cuando estén en un taco nunca prendan el radio porque las noticias de Colombia empeoran la depre.
El locutor dijo que el presidente Petro anunció que habría un cese bilateral del juego (es que parecen jugando al policía y al guerrillero) y al momentico el ELN desmintió al ojibrotao.
Pregunta: ¿qué necesidá tenía Petro de anunciar un acuerdo que no estaba acordao? ¿Por qué los hombres mientras más viejos más adolecentes? ¿Por qué la humanidá no madura?
Hablando de Petro, ¿cuál es el hijuemadre vicio de llegar tarde a todo? Ya los habitantes de Istmina le pidieron al Guines Récor que les homologue las 6 horas que lo esperaron.
Mejor ponga música, le dijimos al chofer. Error garrafal: nunca jamás le digan a un chofer pipiolo que ponga música porque tiro por lapo les chanta reguetón.
Paréntesis: ¿por qué el reguetón se regó en la música como el “ojo de poeta” se riega en los solares? ¿Estamos condenaos al sonsonete chispún chispún del maldingo reguetón?
Volvamos al taco saliendo de Bogotá. Estamos en el Alto del Vino y no se mueve ni una hoja. Manecemos dentro del carro y no nos deja dormir la pólvora. ¿Por qué los chinos no inventan voladores que no traqueen?
En ese taco pasó de todo: nos apeamos del carro pa estirar las patas y nos tocó ver que dos chicos se conocieron, se enamoraron, se casaron, tuvieron la comezón del sétimo año…
Por fin llegamos a Villeta y nos enfrentamos al trayeto hasta Guaduas, que Dante lo clasificó como el pior círculo del Infierno: es de subida, curvas y tratomulas al por mayor. Son 20 infelices kilómetros que se gastan hora y media.
Dios mío, ya estamos en la Ruta del Sol y hay otro taco bíblico. Se nos arrima un señor con chaleco de Ecopetrol y nos dice: Paciencia tías, en un güeco de la vía encontramos petróleo.
Desesperadas le pedimos al chofer que ponga el radio. Suena la noticia que Gustavo Bolívar renunció al Congreso y que se dedicará a escribir. Hacía menos daño de congresista, comenta Tola con desconsuelo.
Cuando llegamos a Doradal topamos otro taco y nos bajamos a raniar con la gente. Los que vienen de Medellín nos recomiendan que nos devolvamos, que los alumbraos no valen la pena, que son pantallas con propaganda de Disney.
Salimos de Bogotá en Navidá y llegamos a Antioquia en Reyes. Pobre país: los tiquetes de avión no tienen arrimadero y viajar por carretera no aguanta: estamos secuestraos por la movilidá.
Ñapa: quizque la Ruta del Sol tiene tantos cráteres que ya le dicen la Ruta de la Luna.