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18 May 2022 - 2:30 p. m.

Pasamos de antipetristas a petristas en un solo fin de semana

La controversia surgió a partir de unos anuncios pagados en la página de El Espectador, en los que un “Proyecto Colombia” se manifestaba en contra del Pacto Histórico. Unas horas más tarde, publicamos una investigación sobre un integrante de la campaña de Federico Gutiérrez que es investigado por presuntos negocios con reconocidos narcotraficantes.
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Ya sabemos que le nació por esta época su propia sección política a esta Redacción al Desnudo. Comencemos con ella, porque esta semana bailamos de petristas a antipetristas en un solo jalón, con nuestra edición dominical.

Comencemos con el antipetrismo. Una publicidad política, etiquetada como tal, llegó a nuestras páginas con tres avisos de un movimiento que se llama Proyecto Colombia, en defensa de la democracia, que contenían unos mensajes muy definidos ideológicamente, digamos, aunque nada fuera de lo normal.

Pero el haber aceptado la publicación de esos avisos pagos les pareció a muchos una intervención nuestra en política en contra del Pacto Histórico. No sobra repetir lo obvio. No intervenimos en los contenidos de la publicidad y creemos que todos los pensamientos tienen y deben tener libertad de pautar lo que quieran.

A veces intervenimos, sí, cuando no hay un récord confiable de donde proceden los dineros que pagan la publicidad o si hay mensajes definitivamente amenazantes o calumniosos. Ninguna de esas cosas pasaban con estos avisos, eran mensajes con los que se puede o no estar de acuerdo y el respaldo de los dineros era claro y sobre la mesa.

La acusación de petristas sí vino por un contenido nuestro que afectaba directamente al candidato Federico Gutiérrez. Se trató de una investigación sobre los negocios de un tal “Calzones”, un señor de Pereira que tiene un récord de enriquecimiento impresionante y cuyos negocios con reconocidos narcotraficantes están documentados. Y el señor ha sido un reconocido activista del Centro Democrático y ahora, a través de su hijo, es activo promotor en la región de la candidatura de Gutiérrez.

Las acusaciones en este caso fueron desde que era gratuito meter a la campaña de Federico Gutiérrez en el título si era un artículo sobre el señor Giraldo, hasta que esta no era una investigación propia sino trabajada de la mano con el Pacto Histórico, y la prueba es que varios de sus dirigentes estaban distribuyendo la historia en redes.

Solo diré que si los candidatos y las campañas fueran un poco más selectivos sobre con quiénes desarrollan sus campañas no tendrían que inventarse que hay una persecución cada vez que se expone alguno de ellos. Y, sí, este domingo hablamos de un activista de la campaña de Gutiérrez pero en otros momentos hemos hablado de otros bajo sospecha en el Pacto Histórico, verbigracia, recientemente, las investigaciones sobre Piedad Córdoba.

Entonces, si no quieren aparecer al lado de ellos, lo mejor es que no anden con ellos.

Para cerrar con la Política, un #JalónDeOrejas muy merecido, y muy paradójico. Fue en la promoción de un artículo que reseñaba un informe del observatorio de violencias que identificaba que contra las candidatas en las elecciones se ejercía violencia machista.

Y la pescó en el aire @ExitosaMás: “Violencia machista, y violencia de El Espectador contra Francia Márquez al colocar una foto recortada donde no se le ve la cara”, escribió. Y sí, no fue solo contra Francia, también contra Íngrid, pero se recortaron mal sus fotografías y no entraron en el espacio estándar del formato, de manera que sus caras salieron recortadas.

Claro, la coincidencia con el tema lo hizo más dramático.

Termino con los animales, que nos jugaron una mala pasada esta semana también.

Primero con un informe que publicamos sobre los sitios donde están cazando a los delfines rosados del Amazonas para utilizar su carne como carnada en faenas de pesca. Hasta ahí todo bien, pero al momento de anunciar el informe en la portada del miércoles, no sé si quien escribió el llamado entendió que los rozaban antes de cazarlos pero decidió escribir delfines rozados, con “z”.

Y muy interesante fue la pregunta de @alejogonzaleze a propósito de un titular que decía “Cerca de 30 perros han sido asesinados en Bogotá”. ¿Se puede asesinar a un animal?

Nunca lo hubiera considerado, siempre pensé que cuando la RAE dice “matar a alguien”, se refiere a personas.

Pero como ahora se ha humanizado tanto a los animales no sé si cabe el asesinato de animales.

Fidel Cano Correa

Director de El Espectador desde 2004. Previamente fue editor general, editor económico y redactor deportivo. En 2011 ganó el Premio de Periodismo Simón Bolívar a la Mejor Crónica y fue escogido como el Periodista del Año del mismo premio en 2006. Máster en periodismo de Northwestern University y filósofo de la Universidad de los Andes.@fidelcanocofidelcano@elespectador.com
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