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¿Porqué, no somos Competitivos?

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Uriel Ortiz Soto
14 de junio de 2012 - 12:03 a. m.
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Es preocupante que en los tiempos del TLC, estemos recibiendo de los organismos Internacionales calificación tan deficiente en materia de Competitividad.

No obstante los seminarios y foros desarrollados a precios astronómicos por PROEXPORT, los resultados sobre el manejo de las exportaciones, no son en nada alentadores.

La competitividad encierra sinnúmero de factores, que, es preciso tener en cuenta a la hora de evaluar el comportamiento empresarial, especialmente, en el campo de la oferta y demanda de productos sujetos de comercialización internacional. Sin lugar a dudas, el primero de ellos es el de la valoración del Recurso Humano frente a los procesos de desarrollo, este principio, es el que lleva la corona, bien manejado nos muestra las diferentes fases de calidad y competitividad, conseguidos con los postulados de formación académica o experiencia autodidáctica.

La respuesta, del porqué no somos competitivos, hay que darla sin tapujos y sin engaños, tenemos que mirar la realidad desde la óptica del pobre desempeño Estatal, con las profundas repercusiones en el Sector Privado que es el que lleva las de perder. Una empresa jamás puede ser competitiva, si su recurso humano es simplemente un autómata de producción y no una pieza fundamental en sus procesos de desarrollo.

Es saludable, que el calificativo, por cierto desastroso, que acaban de darnos respetables organismos internacionales,- a menos de quince días de entrar en vigencia el TLC con los Estados Unidos-, nos sirva para que abramos los ojos, seamos más prácticos y emprendamos la verdadera tarea que nos corresponde. Aprendemos a ser competitivos o perecemos arrollados por la ola de la apertura de mercados TLC, que se nos vienen encima como una aplanadora que arrasará con nuestra economía.

Si seguimos la hoja de ruta de lo que han sido los TLC, firmados, y los que están en camino, nos damos cuenta que quienes han manejado este tema no son más que unos encantadores ingenuos, que piensan que a más TLC que se legalicen, la bonanza económica y los factores de Competitividad, con sus índices de calidad y productividad, son la puerta de entrada para una mayor bonanza económica. ¡Cuán equivocados están Señores promotores de los TLC!

La gran sorpresa y preocupación, se dio en la última semana de mayo, cuando de acuerdo con el Anuario Mundial de Competitividad, manejado por: El IMD, Colombia falla en las políticas del Gobierno, que busca factores de Competitividad, sobre bases inciertas. No han sido lo suficientemente claras y evaluadas de conformidad con el Recurso Humano frente a los Factores de Desarrollo. Por esta razón, nuestro País, fue ubicado en el puesto 50 para el año 2012, cuando en el 2011 se había ubicado en el 45. Esta calificación final fue hecha por la escuela de negocios de Suiza, dentro de un muestreo de 59 economías de ranking.

¿Qué hacer entonces? Más acción y menos protagonismo dirían unos; mas expansión de nuestra economía con la apertura de nuevos mercados dirán otros; Para nuestro concepto, desde la óptica de Comunidad y Desarrollo, ninguna de las anteriores apreciaciones son válidas. Tenemos que partir de lo que tenemos y lo que somos, sin mayores aspavientos y protagonismos, el peor error es aparentar lo que no somos y lo que no tenemos.

Sobre investigación de mercados, también se han gastado miles de millones de pesos con respetables empresarios a bordo, pero, lamentablemente quienes los promueven, se limitan a dictarlos con ausencia total de talleres sobre la valoración del Recurso Humano. Mientras no aprendamos a manejar este principio, jamás seremos competitivos.

Las entidades llamadas a fomentar y crear factores de competitividad son, el Ministerio de Educación en coordinación con Mincomex, institucionalizando programas que deben impartirse en las universidades, y demás centros de formación académica. Como consecuencia lógica de esta falencia institucional, tanto la empresa pública como privada, no disponen de las herramientas necesarias para ofrecer nuevos esquemas de producción competitivos. En este campo nos estamos equivocando demasiado. Es preciso que pongamos la mirada en la realidad mundial, puesto que los calificativos que nos están dando apuntan a que somos un País en el cual los empresarios internacionales, no se sienten seguros con nuestras ofertas, debido a la ausencia del Recurso Humano frente a los Procesos de Desarrollo y como consecuencia lógica a la falta de infraestructura, razón por la cual, nuestros productos jamás podrán ser competitivos con calidad y continuidad.

urielos@telmex.net.co

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