Publicidad

La pesca de tortugas en el Caribe

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Weildler Guerra
24 de junio de 2023 - 02:00 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Uno de los temas más espinosos de tratar es el de la pesca y consumo de las tortugas marinas en el extenso ámbito del Caribe insular y continental. La pesca de tortugas desde las Islas Caimán, la isla de Providencia, la costa de Mosquitos y el norte de Sudamérica está registrada en copiosas fuentes históricas. Un ilustrativo libro sobre el tema es el de la profesora norteamericana Sharika Crawford: The Last Turtlemen of the Caribbean. Ella piensa que el interés preponderante en la economía de plantación ha llevado a pasar por alto la importancia de la pesca de tortugas y otros recursos marinos en la historia económica del Caribe. Las tortugas comenzaron a escasear debido a la intensa pesca y a la alta demanda. En la medida en que los Estados empezaron a imponer regulaciones sobre la pesca en sus jurisdicciones los últimos pescadores de tortugas recurrieron a la itinerancia en las distintas islas y luego fueron desapareciendo

El historiador colombiano Eduardo Barrera ha señalado que desde el siglo XVI se registra la existencia de “indios tortugueros” asentados en las costas vecinas a Riohacha. Dicho autor también considera que la pesca de tortugas no tuvo un carácter intensivo durante los siglos XVII y XVIII, pero documenta una noticia de la época relacionada con la detención de una goleta inglesa que se encontraba pescando tortugas frente a la boca de Camarones. El interés de los ingleses en la tortuga carey buscaba el aprovechamiento de su caparazón para la fabricación de distintos artefactos como peinetas, botones, espuelas para gallos y cofres entre otras objetos ornamentales y utilitarios. La pesca de tortugas contribuyó, según dicha autora, a la formación del Caribe como región. Para legitimar sus actividades económicas en aguas de otros Estados, los ingleses y holandeses se apoyaron en la doctrina de mare liberum, un mar abierto a todas las naciones

Fray Antonio Julián en su obra La perla de América (1787), describe la importancia de la pesca de tortugas en esta época. La técnica utilizada en la zona comprendida entre Santa Marta y Riohacha consistía en vigilar a las tortugas durante las épocas de desove a través de atalayas de palma puestas en las playas. Durante las noches los quelonios eran volteados en grandes cantidades para aprovechar su caparazón, carne y aceite. La especie más apetecida desde entonces hasta hoy fue la tortuga verde por el delicado sabor de su carne.

Examinar la formación del Caribe a través de los movimientos de los marineros que cruzaron las fronteras entre imperios siguiendo las rutas migratorias de las tortugas es una perspectiva novedosa para examinar la formación de la región. Aunque no existe una concepción uniforme del mar en las distintas sociedades, sí es posible encontrar un tipo de geografía cultural asociada a su construcción. Este mar se halla en permanente reelaboración por los fenómenos naturales de morfogénesis que inciden en el litoral como marejadas y tormentas tropicales, así como por medio de procesos sociales antropogenéticos derivados de los movimientos de las personas, los artefactos y las ideas, las huellas de pasados y de futuros.

Conoce más

Temas recomendados:

 

Atenas(06773)24 de junio de 2023 - 09:22 p. m.
A propósito de la nociva pesca de tortugas en el Caribe colombiano, práctica habitual de siglos atrás, una vez leí, en son de mordaz crítica, q’ es una actividad propia de culturas dadas a la molicie, a la vida fácil, en las cuales el sentido del esfuerzo escasea, como sí lo demanda el desarrollo de la agricultura, medio de vida propio de sociedades avanzadas y en cuyo entorno más progreso ha habido. Y creo q’ sí es así. En las breñas de Colombia sus gentes son más laboriosas.
juan(9371)24 de junio de 2023 - 12:50 p. m.
El Lunes en La Guajira.
Leandro(exbqo)24 de junio de 2023 - 09:57 a. m.
Eso aguantaba cuando la población y el desarrollo tecnológico no era tan intrusivo como ahora, cuando los mares son saqueados por barcos factorías y la numerosa población empobrecida busca sobrevivir con lo que sea, sin pensar que mañana se puede extinguir. Eso era cuando el hombre no se había convertido en la plaga más depredadora que amenaza al planeta y su propia supervivencia.
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.