23 Feb 2020 - 5:00 a. m.

Diarrea

Yohir Akerman

Yohir Akerman

Columnista

Un elemento conecta los procesos penales en contra del señor Carlos Mattos y del abogado Diego Cadena: el aplazamiento de las audiencias más importantes a punta de excusas médicas y la aparente estrategia de dilatación para burlar a la justicia.

Una persona parece estar detrás de esa táctica de aplazamiento y es el importante y prestigioso abogado penalista Iván Cancino. Me explico.

La imputación de cargos contra el abogado Diego Cadena, representante del expresidente Álvaro Uribe Vélez, estaba prevista desde hace varios meses para el pasado 18 de febrero en la Fiscalía General de la Nación.

El día llegó y la audiencia no pasó.

El litigante presentó ante el juzgado que adelanta la audiencia en su contra una excusa médica por diarrea y gastroenteritis. Por su parte, su defensor, el doctor Cancino, también presentó otra excusa medica y había pedido de manera anticipada que se aplazara la audiencia por un compromiso laboral. Estaba cantado que no iba a ocurrir.

No olvidemos que Cadena está señalado, entre otras cosas, de ofrecer sobornos a exparamilitares para que dieran falsos testimonios a favor del expresidente Uribe en el proceso que adelanta la Corte Suprema en contra del senador.

Un tema de grueso calibre como para que una diarrea lo dilate, pero todos sabemos que las diarreas son dilatantes y algunas veces de grueso calibre.

El problema es que esta audiencia estaba anunciada desde el año pasado, y la evidencia existente en el acervo probatorio de este caso daría para que cualquier juez en otro caso ordenara que el acusado lidie con sus problemas gástricos en detención preventiva después de una imputación de cargos.

En este caso la cosa es diferente.

Aunque la excusa médica que adjuntó el propio Cadena decía “diarrea y gastroenteritis”, posteriormente, por medio de su cuenta de Twitter, aclaró que la diligencia realmente se aplazó por un procedimiento médico que le hicieron a su abogado. Por eso y por las incapacidades del señor Cancino la diligencia tuvo que ser reprogramada hasta abril. (Ver Trino).

Pues esa misma estrategia fue la que se usó y se ha seguido usando en el caso de Carlos Mattos desde principios del 2018.

Es importante recordar que Mattos, quien enfrenta un proceso por haber sobornado a un juez de la República, no pudo asistir a su audiencia de imputación de cargos por un cuadro de ansiedad, insomnio, opresión en el pecho, llanto e ideas autolíticas, según un concepto firmado por una médica española. (Ver Insomnio).

Pobre.

Pero es que no hay dudas de que ser descubierto sobornando a un juez debe generar ansiedad, insomnio, dolores de pecho y llanto. Sin duda. Como ser descubierto por haber entregado sobornos a testigos debe dar una diarrea inmediata.

Recordemos que en el proceso de Mattos existen varias sentencias en firme, funcionarios judiciales que han aceptado su responsabilidad y evidencia documental que deja claridad de la culpa del empresario. Pese a todo eso, gracias a la estrategia jurídica, el negociante sobornador sigue muy tieso y muy majo por las calles de Madrid.

Es más, en poder de la Fiscalía existen audios de las grabaciones legalmente obtenidas en esa investigación que demostrarían cómo el señor Mattos y su familia planearon desde el inicio la dilatación del proceso.

Parte de esa estrategia fue pelear la extradición por medio de una tutela. La defensa de Carlos Mattos alegó que se trataba de una persona que ha tenido un cuadro clínico emocional delicado. (Ver Tutela).

Pues uno de los abogados del señor Mattos es el doctor Iván Cancino, pero no son estos dos casos los únicos que demuestran que esto no es una coincidencia.

En febrero de 2019, el exgobernador de La Guajira Kiko Gómez fue condenado a 55 años de cárcel por homicidio. Uno de los abogados de ese caso fue el doctor Cancino, y desde el mismo 12 de octubre de 2013, cuando fue capturado Kiko Gómez, se comenzó a establecer en el proceso que el defendido padecía problemas de salud que le dificultaban su asistencia a las audiencias. (Ver Indagatoria).

Es clave mencionar que Noticias Uno denunció que el médico que expidió los documentos que le permitieron al exgobernador de La Guajira evadir el primero de sus juicios por una obstrucción en una arteria le dio la primera incapacidad médica sin examinarlo. (Ver Excusa).

Qué belleza.

De la misma manera, el abogado Cancino fue defensor del señor Víctor Maldonado, uno de los cerebros del desfalco de Interbolsa. Como se puede observar en las noticias de prensa de la época, las distintas audiencias de este caso se aplazaron por los quebrantos de salud del empresario.

“Iván Cancino, abogado de Víctor Maldonado, solicitó que las autoridades en España permitan la práctica de un examen médico y psiquiátrico argumentando que el considerado cerebro del descalabro de Interbolsa no se encuentra en condiciones aptas de salud para ser extraditado a Colombia” (Ver Psiquiatra).

Pero no termina ahí.

Cancino fue abogado de Enilce López, alias la Gata, empresaria del chance con probados vínculos con grupos paramilitares. Pese a estar condenada por homicidio y recluida en un hospital de la ciudad de Barranquilla, su defensor aseguró en el proceso que Carlos Eduardo Valdés, director de Medicina Legal en ese momento, se equivocó al juzgar el estado de salud de su clienta y reiteró que debía seguir bajo cuidado médico, pero desde su residencia. (Ver Equivocación).

Gracias a los problemas de salud de la Gata, se logró que la pobre viejecita pagara su condena en su cómoda casa.

Qué coincidencia que la mayoría de clientes de alto perfil del abogado Cancino sufran de tantos quebrantos de salud. Sin duda, la oportuna diarrea del investigado Diego Cadena le funciona muy a favor de sus intereses de aplazar lo que la justicia debería volver inaplazable: dictarle medida de aseguramiento.

Seguramente todo esto está hecho bajo lo que rige la ley y de acuerdo a los procedimientos penales, pero a este ritmo habrá que seguir llamando doctor al señor Cancino, no solo por su profesión como abogado sino también por ser asesor de la salud de sus clientes.

@yohirakerman, akermancolumnista@gmail.com

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