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A esta hora Radamel Falcao García se incorpora oficialmente al Rayo Vallecano de Madrid en medio de una gran expectativa por los aficionados. El colombiano vestirá el dorsal número tres, y se espera que “El Tigre” debute este fin de semana en el clásico madrileño contra Getafe en una nueva jornada del campeonato español.
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29 Aug 2021 - 5:30 a. m.

La letra con sangre

Yohir Akerman

Yohir Akerman

Columnista

Las palabras de Salvatore Mancuso durante el encuentro liderado por la Comisión de la Verdad constataron la dolorosa narrativa de una guerra que, alimentada por el narcotráfico, se valió de todas las formas de ilegalidad para asesinar y pisotear la dignidad de, entre muchas otras personas, los educadores.

El pasado 4 de agosto se llevó a cabo la contribución a la verdad y el reconocimiento de responsabilidades del excomandante de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) y de Rodrigo Londoño, excomandante de las antiguas Farc. En el evento el exparamilitar y exnarcotraficante Mancuso hizo dos revelaciones que tienen que ver con el asesinato del profesor Jorge Freytter, de la Universidad del Atlántico, tema ampliamente investigado en esta columna.

Vamos por partes.

En los primeros 20 minutos de la audiencia, Mancuso votó la primera bomba: fueron las autoridades las que le solicitaron y facilitaron la creación de las autodefensas. Incluso, entregó los nombres de los militares que habrían ayudado a la creación de este grupo armado ilegal al margen de la ley.

“El papel de las Convivir y de los comisionarios políticos nos permite crear las autodefensas a nivel nacional. Y es la manera en la que hacemos un engranaje entre una autodefensa legal, que es la Convivir, amparada por el Estado, con fusiles del Estado y armamento del Estado, servir de bisagra, de engranaje entre la institucionalidad y la autodefensa ilegal. Esa Convivir a mí me pide que cree el Bloque Norte y yo voy a una reunión con un general Iván Ramírez, un gobernador de Córdoba, estuvo Carlos Castaño, estuve yo, están otras personas vivas que participaron en la reunión, y se me pide la creación del Bloque Norte (…) Y así voy a reuniones a los diferentes clubes nacionales de Sucre, Bolívar, Atlántico, César, Magdalena, en algunos casos voy a despachos de gobernadores, me reúno con alcaldes, con políticos, congresistas, empresarios, ganaderos”.

El pasado 29 de marzo, ante la Sala de Justicia y Paz de Barranquilla, Mancuso ya había dado algunas luces de este tema. “Cuando fuimos a conformar el Bloque Norte de las Autodefensas, nos reunimos Carlos Castaño y mi persona con el general Iván Ramírez Quintero (...); él había sido comandante de la Brigada 11 en Montería o del batallón, no recuerdo con exactitud, y para ese momento histórico era comandante de la Primera División del Ejército. ¿Cuál es la Primera División del Ejército? La que se encarga de todas las brigadas que están en la zona norte de Colombia”.

Y acá se conecta con la segunda admisión importante que hizo el exparamilitar: la toma concertada de las universidades de la Costa colombiana. “Por supuesto que nos tomamos las universidades. Todas las universidades de la Costa, de una u otra manera, públicas, estuvieron como un organismo de control territorial de donde en el pasado veíamos que salían ideólogos y comandantes de las guerrillas, para las diferentes guerrillas del país, y que tenían todas estas expresiones. Dentro de la universidad, empezamos a tomarla. Digamos el poder dentro de las universidades. No para el saqueo de los recursos sino para evitar ese control que tenían las guerrillas dentro de las universidades”.

Pues recordemos cómo se conecta esto con el asesinato del profesor Freytter, ya que recordar es vivir.

A finales de los años 90 y hasta el 2004, Carlos Alfonso Palma Gutiérrez, para sus conocidos “el mono Palma”, trabajaba en la Universidad del Atlántico en la Oficina de Admisiones. Según declaraciones del paramilitar Carlos Romero Cuartas, alias Montería, dadas a la Fiscalía 12 de Justicia y Paz de Barranquilla, varios empleados de esa universidad —entre los que se encontraba Palma, junto a varios rectores— participaron en la desaparición de estudiantes, profesores y sindicalistas de este centro de educación superior.

Como se ha establecido antes en esta columna, según relatos de miembros de las Auc, Palma era informante de los paramilitares al interior de la Universidad del Atlántico. Su labor era identificar a los estudiantes y profesores que tenían ideas sobre temas sociales y políticos que fueran críticos del gobierno. Cuando los ubicaba, pasaba esos datos al Gaula y a los paramilitares, información que era manejada por un teniente llamado Flover Argeny Torres Sánchez.

Pues bien, el 26 de agosto de 2001 fue radicado ante la dirección del DAS y la Fiscalía en Barranquilla un anónimo, donde se anunciaba el posible asesinato del profesor Freytter. El documento de tres páginas, escrito a maquina, daba claves importantes. Entre ellas, las placas del vehículo con el que los paramilitares estaban haciendo este tipo de operaciones (AXK 646) y el apoyo con el que contaban por parte del Gaula.

El 28 de agosto, el profesor y líder sindical fue retenido por un grupo de hombres armados al llegar a su casa en Barranquilla. Fue movilizado en una camioneta Hilux doble cabina de color rojo vinotinto, con placas AXK 646. Sometido por más de 24 horas a actos de humillación y tortura, estos terminaron en su muerte al día siguiente. La causa de muerte fue asfixia, provocada por una bolsa de plástico en su cabeza.

Gracias a la evidencia conocida posteriormente, se supo que uno de los agentes del Gaula que estuvo en la operación criminal era el mismo teniente Flover Argeny Torres Sánchez.

El 29 de agosto, un día después de la desaparición del profesor Freytter en esa camioneta, la fiscal sexta especializada ante el Gaula de Barranquilla, Laura Venegas Ahumada, le solicitó al comandante del Gaula Grupo Urbano Barranquilla, coronel Leonel Sánchez Montenegro, encargarse de la investigación del secuestro.

Ese mismo día, el coronel Sánchez Montenegro delegó al investigador Raúl Trespalacios Buelvas, del Gaula, encargarse de la pesquisa. Es decir, pese a que la Fiscalía estaba advertida de que este crimen podía suceder y de la participación del Gaula en la operación con los paramilitares, cuando sucedió la desaparición y asesinato le encomendaron al Gaula autoinvestigarse.

El 30 de agosto, dos días después de la desaparición y el asesinato del profesor Freytter, el mismo comandante del Grupo Gaula Urbano de Barranquilla, el coronel Sánchez Montenegro, pidió a la Dirección Antisecuestro y Extorsión de Bogotá condecorar al agente Flover Torres.

Gracias a la evidencia documental publicada en esta columna, sabemos que Flover Torres, alias el Ingeniero, estaba con los paramilitares en el momento del secuestro y asesinato del profesor Freytter, junto a otros agentes del Gaula. Y según varios relatos, Torres fue uno de los que metieron el cuerpo del profesor en una bolsa para deshacerse de la evidencia.

Pero volvamos al mono Palma. Según los mismos relatos de los paramilitares, Palma, conocido con el alias de Rubén, infiltraba a sus víctimas “haciéndose pasar por sindicalista”.

El 25 de agosto de 2008, Palma Gutiérrez manifestó que estaba muy preocupado por su vida y la de sus familiares, porque personal del Gaula y compañeros de Flover Torres fueron a buscarlo a su casa.

Señaló que personas de Barranquilla le anunciaron que lo estaban buscando para matarlo, porque “en días recientes lo buscó un agente del Gaula activo que es abogado y le manifestó que debía cambiar su versión y en lugar de responsabilizar a Flover Torres le echara la culpas a un Torres del Ejército”.

Posteriormente, el 11 de enero de 2010, en un escrito presentado a la fiscal 24 de Derechos Humanos, reiteró que temía por su vida y que en la cárcel Modelo de Barranquilla se estaba fraguando un plan para presionarlo a cambiar sus declaraciones o matarlo.

Poco después, Palma salió del país porque lo iban a matar. Desde el exilio en Ginebra, Suiza, envió una carta a la Fiscalía el 1° de abril de 2011 diciendo: “Solicito a usted muy respetuosamente se me escuche en ampliación de denuncia en contra de Flover Argeny Torres, porque fue este delincuente junto con Carlos Arturo Romero Cuartas, alias Montería, (quienes) torturaron, cercenándole un ojo y extirpación de testículos, al profesor Jorge Freytter Romero, tal y como fue corroborado por los informes de Medicina Legal”.

El mono Palma murió en 2013 en Ginebra, Suiza, en un accidente en extrañas circunstancias que nunca fueron investigadas por las autoridades, mientras que el agente Flover Torres sigue prófugo de la justicia.

Ayer se cumplieron 20 años del magnicidio del profesor Freytter, crimen declarado como de lesa humanidad y que fue aceptado como crimen de Estado en septiembre de 2020. La Fundación Jorge Adolfo Freytter Romero ha lanzado una beca con su nombre, para estudiantes del Caribe colombiano con el fin de honrar esa oscura fecha para la educación de la Costa colombiana. (Ver Beca).

Y no es para menos, ya que gracias a la evidencia se ha podido determinar que en el secuestro, tortura y asesinato del profesor Freytter se confabularon agentes de operaciones especiales del Gaula del departamento del Atlántico, miembros del DAS y estructuras paramilitares del Bloque Norte de las Auc, controladas por Jorge 40. Bloque paramilitar creado, según Mancuso, a petición de las autoridades en la zona, en confabulación con el Ejército. Y con el objetivo, entre otros, de controlar las universidades y la educación. Un capítulo oscuro de la historia colombiana que algunos sectores políticos prefieren borrar.

@yohirakerman, akermancolumnista@gmail.com

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