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5 Dec 2021 - 5:30 a. m.

Pacto histérico

El precandidato Gustavo Petro y los miembros del Pacto Histórico continúan con la defensa de lo indefendible. Todo para justificar su vuelta canela argumentativa y poderle dar entrada a las cuestas de su partido a un personaje tan oscuro como Luis Pérez Gutiérrez.

Ese malabarismo político y, peor aún, esa elasticidad en los principios, con el fin de atraer los votos de maquinaria del exgobernador de Antioquia y eterno defensor del expresidente imputado Álvaro Uribe Vélez, los han llevado a una amnesia selectiva del oscuro pasado de este personaje que representa no lo peor pero sí bien cerquita de la política colombiana.

Pues acá les va un amable recorderis.

El 30 de noviembre de 2017 el agente especial del Departamento de Seguridad de Estados Unidos Christopher Ciccione II se declaró culpable en el caso 17-20651 ante el Tribunal del Distrito Sur de la Florida por unos delitos ocurridos entre febrero de 2010 y octubre de 2011, cuando trabajó en Colombia para buscar y recopilar información sobre el narcotraficante José Bayron Piedrahíta Ceballos.

Piedrahíta Ceballos era buscado por la DEA y otras agencias de la justicia estadounidense desde 1996, en el marco de una operación llamada Cornerstone, o Piedra Angular.

El agente Ciccione, una vez en Colombia, pasó de la investigación a la práctica en su misión, y en vez de perseguir a Piedrahíta terminó reunido con él y aceptando sobornos gracias a las buenas labores de un intermediario de Piedrahíta Ceballos llamado Juan Carlos Velasco Cano.

El capo de la droga le pagó al agente de Homeland Security, sólo en enero de 2010, más de 20.000 dólares en efectivo, pero también le facilitó estadías en el hotel Marriott de Bogotá, costosas cenas con importantes personajes públicos colombianos en el restaurante Pesquera Jaramillo y extravagantes fiestas con, claro está, prostitutas.

El combo completo.

Luego de esas atenciones de la mafia colombiana, el agente Ciccione, entre septiembre de 2010 y octubre de 2011, se encargó de proteger a Piedrahíta Ceballos, generando información falsa para desviar y cerrar la investigación en su contra. Y, además, le consiguió documentos para que pudiera entrar de nuevo a los Estados Unidos.

Como hemos denunciado en el pasado en esta columna, dos hechos relacionan a Piedrahíta Ceballos con el exgobernador de Antioquia y ahora persona supergrata dentro de la izquierda colombiana Luis Pérez Gutiérrez.

El primero sucedió el 24 de mayo de 2015, en un evento en la hacienda Santa Elena que realizó la esposa del entonces alcalde de Caucasia, Andrea Chavera. Ese evento contó con la asistencia de Óscar Aníbal Suárez como aspirante a la Alcaldía de Caucasia y de, nada más y nada menos, Luis Pérez, en ese momento candidato a la Gobernación de Antioquia.

José Nadín Arabia Abisaad, esposo de Andrea Chavera, fue alcalde de Caucasia entre el 2011 y el 2015. Durante su campaña, la Misión de Observación Electoral (MOE) lo incluyó en la lista de candidatos cuestionados por la financiación de Piedrahíta Ceballos.

Posteriormente, en el 2015, Arabia Abisaad apoyó a quien había sido su secretario de Hacienda, Óscar Suárez, para su sucesión en la Alcaldía de Caucasia. Gracias a la Fundación Paz y Reconciliación, se conoció que Suárez también fue financiado por Piedrahíta Ceballos.

No fue una coincidencia o un error la presencia de Pérez Gutiérrez en ese evento. Eso lo confirma otra foto del 21 de abril de 2016, en donde aparece José Piedrahíta Castillo, hijo de José Bayron Piedrahíta Ceballos, asistiendo muy tieso y muy majo a un Consejo de Seguridad realizado en el aeropuerto de Caucasia, donde se le ve al lado del alcalde Óscar Suárez, el exalcalde José Arabia y el gobernador Luis Pérez.

Pues bien, solo una semana después, el 3 de mayo de 2016, Piedrahíta Ceballos, su esposa y su hijo fueron incluidos en la Lista Clinton, al igual que varias empresas de su grupo. Una de esas compañías se llama Subasta Ganadera de Caucasia (Subagauca), la cual tiene como miembro de junta a José Nadín Arabia Abisaad.

El segundo elemento que relaciona a Piedrahíta Ceballos con el exgobernador Luis Pérez tiene que ver con las finanzas del polémico exalcalde de Barbosa (Antioquia) Édison García Restrepo.

En un artículo publicado el 25 de noviembre de 2017, el alcalde hace una confesión en el momento en que le cuestionan sobre la procedencia de su dinero, en la cual dice: “Conocí al doctor Piedrahíta en un negocio que hay en el parque del pueblo, porque llegó con el ahora gobernador Luis Pérez, que fue quien me lo presentó”.

Así como se oye.

Pero no paran ahí las oscuras relaciones de amigos, familiares y financiadores de Luis Pérez, que demuestran la cercanía que este político siempre ha tenido con historias de narcotráfico y paramilitarismo.

El 18 de noviembre de 2011, la abogada Surany Arboleda Arias, ahijada del exgobernador Luis Pérez Gutiérrez, anunció que emprendería acciones legales contra el alcalde de Medellín de la época, Alonso Salazar. Arboleda estaba representando a la familia del paramilitar Efraín Maldonado Álvarez, alias Don Efra, asesinado días antes en el oriente de Medellín.

Durante la campaña a la Alcaldía de Medellín del 2011, 23 días antes de que se eligiera a su sucesor, el alcalde Salazar entregó a los medios fotos y testimonios que comprobaban que alias Don Efra, junto a Antonio López, alias Job, estaba apoyando la candidatura de Pérez.

Job se hizo famoso por ser el ilustre visitante que entró al Palacio de Nariño el 23 de abril de 2008, por invitación del gobierno de Álvaro Uribe Vélez, y fue asesinado poco tiempo después.

Por esta intromisión en la campaña política, Salazar fue inhabilitado 12 años por la Procuraduría, pero, finalmente, la Fiscalía lo absolvió con un documento, en donde constaban las declaraciones de testigos, como Dagoberto Muñoz, que comprobaban la relación de Pérez y los paramilitares.

Pues bien, como dijimos antes, Luis Pérez fue el padrino de bodas de la abogada que representó a la familia de uno de los paramilitares en esta pelea.

Así sigue la historia.

Surany Arboleda Arias es hija de la doctora Rocío Arias Hoyos. El 17 de marzo de 2010, la Procuraduría General de la Nación destituyó e inhabilitó por 20 años a la exrepresentante a la Cámara por Antioquia, por promocionar y auspiciar a las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc).

Ella se hizo conocida por ser vocera de Diego Fernando Murillo, alias Don Berna, por lo cual, en julio de 2010, un juzgado especializado de Medellín impuso una condena en su contra de 45 meses de prisión.

Arias Hoyos hizo campaña públicamente por Luis Pérez a la Gobernación, acompañada de su amiga Llanedt Rosa Martínez, quien también es amiga íntima de Surany Arboleda.

Por ahí sigue el relato.

Llanedt Rosa Martínez se desempeñó como la gerente indígena de Antioquia, reportándole directamente al gobernador Pérez Gutiérrez.

Es esposa del señor Luis Javier Castaño Ochoa, uno de los grandes financiadores de la campaña de Luis Pérez a la Gobernación, como lo muestra un informe del Consejo Nacional Electoral, el cual establece que la campaña de Pérez Gutiérrez recibió un préstamo de Inversiones Castaño L. J. y CÍA por $200 millones. El representante legal de dicha empresa es el señor Castaño Ochoa.

Es importante recordar que, en 1986, Castaño Ochoa fue detenido en Estados Unidos y posteriormente condenado a 14 años de prisión por narcotráfico y lavado de dinero.

Ahora bien, como hemos dicho antes, parece que Luis Pérez ya tenía experiencia con narcotraficantes, como lo muestra una carta del capo Pablo Escobar.

La carta de junio 4 de 1991 está dirigida a la periodista Silvia María Hoyos y cuenta que Escobar se iba a reunir con el, en ese momento, rector de la Universidad de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez, para tramitar lo relacionado “a su estudio”.

La carta, firmada de su puño y letra, y autenticada con la huella dactilar de Escobar, deja ver que Pérez Gutiérrez se iba a reunir con un confeso delincuente, que ya tenía auto de detención en su contra por narcotráfico, en el año más violento de la historia de Medellín.

Pero parece que esos son tan solo detalles para el precandidato presidencial Gustavo Petro que, sin sonrojarse, dice en tono histérico que nunca ha encontrado elementos que vinculen a Pérez Gutiérrez con el paramilitarismo o el narcotráfico. Y eso que no hemos entrado en los temas de corrupción o la Operación Orión, que son aún peores, pero son para otro momento. Como dice el refrán popular: el que anda con la miel a eso queda oliendo. ¿Cómo es el dicho, señor Petro?

@yohirakerman, akermancolumnista@gmail.com

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