Publicidad

Ahogados en basura desde Capurganá hasta el desierto de Atacama

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Yolanda Ruiz
13 de enero de 2022 - 05:30 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Hay miles de kilómetros de distancia entre dos rincones de esta América del Sur que comparten hoy un mismo problema. Capurganá está en Colombia, el desierto de Atacama está en Chile. Desde los dos lugares nos llegan estos días imágenes desoladoras que muestran toneladas de basura convertidas en monumentos al consumismo y a la estupidez humana. Uno de los retos más grandes que tenemos globalmente es reducir los desechos y darle un destino adecuado a aquello que nos sobra. Las imágenes que han llegado de estos puntos del continente —una denuncia de un líder comunitario desde Capurganá y un reportaje de un periodista desde Atacama— nos recuerdan ese pendiente y ponen de presente que hay asuntos prioritarios que preferimos no ver. De vez en cuando es bueno que nos tiren la basura a la cara a ver si entendemos.

El líder comunitario Emigdio Pertuz lanzó la alerta desde Capurganá, un paraíso que tiene Colombia en el Chocó. Publicó un video en el cual muestra la basura desbordada en la región y hace un llamado al presidente y a las autoridades nacionales y locales porque la zona “no resiste un kilo más de basura (...) esto es una verdadera tragedia”. Califica lo que pasa como “crimen ecológico y ambiental en el territorio de las comunidades negras”. Don Emigdio, del Consejo Comunitario de la Cuenca del Río Tolo y Zona Costera Norte (Cocomanorte), reporta que son 120.000 turistas ingresando a la zona que dejan sus basuras traídas de otros lugares y por eso llama a una acción urgente e inmediata. Si el turismo no es sostenible, todo el tesoro ecológico de esta región corre peligro.

Dejamos Capurganá un momento y nos vamos 3.720 kilómetros al sur en el continente. Desde Chile el periodista Jason Mayne nos permite ver las 100.000 toneladas de ropa que forman montañas y montañas de desechos. Lo más sorprendente es que muchas de las prendas son nuevas y tienen sus etiquetas. No sirvieron porque tenían algún desperfecto, no pasaron la prueba de calidad, no lograron entrar al mercado y terminaron muriendo allí sin ser usadas. La montaña de basura textil literalmente se viste de todos los colores, mientras el periodista, que camina sobre metros y metros de desechos, va encontrando prendas que servirían a alguien y recuerda que la industria de la moda es una de las más contaminantes. El reportaje habla también del impacto de este botadero de ropa, el segundo más grande del mundo, en las mínimas reservas de agua que hay en el desierto.

El reto de las basuras aparece con frecuencia en las noticias y lo hace casi siempre cuando estalla una emergencia. Servirían muchos ejemplos, pero basta citar en Colombia el famoso relleno sanitario de El Carrasco en Santander, desbordado desde hace varios años. En agosto pasado una decisión judicial ordenó cerrarlo, pero los 17 municipios que lo usan no encontraron a dónde llevar los desechos y sigue abierto. Nadie quiere recibir basuras, aunque todos las generamos y poco hacemos para reducirlas. A pesar de la magnitud del problema, pocas veces se discuten soluciones de fondo porque eso requiere planeación, inversión y decisiones drásticas que las autoridades prefieren aplazar y aplazar.

Lo que pasa en Capurganá y en el desierto de Atacama son ejemplos de hoy, pero no los únicos. Son cientos los municipios que en Colombia tienen botaderos a cielo abierto, las veredas en general no tienen ningún manejo de residuos y por eso los queman, los entierran o los tiran a los cauces de ríos y quebradas. Ni que decir de los bloques de plástico que flotan en los océanos. Nos estamos ahogando en basura y no lo queremos ver. Es más fácil comprar y desechar que preguntarnos a dónde va a parar aquello que no nos sirve. Gracias a Emigdio Pertuz y a Jason Mayne por poner la basura en sus cámaras. No todo lo que circula en las redes es la vida color de rosa.

Conoce más

Temas recomendados:

 

ELIZABETH(23598)17 de enero de 2022 - 12:06 a. m.
Senora aprenda de Marx "la basura no se bota, solo se transforma", jaja O de que viven los reclicladores en Colombia. Con que pagan las uinversidades los pobres de COLOMBIA que no van a los Andes. Es usted ecolo, no use portable, eso si que es de la basura y no reciclada. Pagaremos con creces la inmersion en un mundo de mas en mas tecnologico.
Yesid(xq8m1)14 de enero de 2022 - 05:55 p. m.
El estilo de vida consumista es el hijo preferido del capitalismo. Soy porque “tengo”, porque “viajo”, porque “como”, porque “cambio de carro, casa, ropa, etc.” Primero se detiene el planeta un segundo que cambiar el actuar propiciado en el cerebro humano por la industrialización y el “progreso”. El sistema se autodestruye destruyendo al planeta. ¿Piensa cada quien de qué manera contribuye a la
  • Yesid(xq8m1)14 de enero de 2022 - 05:55 p. m.
    contaminación del planeta en su vida diaria? Y más cuando el planeta desbordó su población. Todas las áreas de la educación debieran girar en torno al eje de la conservación de la naturaleza, pero iría en contra del sistema salvaje que gobierna al planeta.
Olga(88990)14 de enero de 2022 - 04:30 a. m.
La basura está de moda, basta ver la que excreta el gobierno noche y día. Por eso desde las urnas habrá que sacarla, a ver si logramos una redentora purga. No solo en Capurganá.
Camilo(10364)13 de enero de 2022 - 11:59 p. m.
Todo esto se promueve desde el Estado, donde la regulación es obsoleta y anacrónica o está diseñada para favorecer a los privados o para el clientelismo. La regulación de la CRA promueve esto, que se pague por recoger y disponer basura, el incentivo para aprovechamiento (reciclaje) es un saludo a la bandera. Y ni hablar de las puertas giratorias que hay entre la Superservicios, la CRA y las ESP.
PEDRO(90741)13 de enero de 2022 - 10:53 p. m.
Cuenta regresiva: faltan 206 días para que termine este gobierno antidemocrático. Piense su voto en las próximas elecciones para presidente de la república. Hay que colocar ahí a una persona preparada, con experiencia y sin tacha en su hoja de vida.
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.