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En los jóvenes quiero confiar

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Yolanda Ruiz
28 de mayo de 2026 - 05:05 a. m.
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“Después de cada guerra/ alguien tiene que limpiar”, escribió la poeta Wisława Szymborska, premio nobel de literatura. Será lo mismo al día siguiente de las elecciones: alguien tendrá que limpiar. Aquí seguiremos los unos y las otras, los de izquierda y los de derecha, con sus certezas. Aquí seguiremos perdidos los del centro y los que no se sienten alineados con tendencia alguna, que son muchos. Todos irán el lunes a trabajar, a rebuscarse el día, a seguir moviendo el país. Todos seguiremos en el mismo barco y de alguna manera confío en que los jóvenes recojan los pedazos de esta Colombia rota. Lo han hecho en otros momentos y en ellos pongo mi esperanza.

Cuentan quienes estuvieron en el movimiento estudiantil de la séptima papeleta que dio vida a la Constitución del 91, que en las asambleas en las universidades públicas y privadas cabían todos, los de izquierda y los de derecha, los que aupaban la lucha armada y los que defendían los caminos democráticos. Allí estaban algunos herederos de las ideas liberales y conservadoras, los ateos, los católicos. Las mujeres vestidas de blanco encabezaron marchas, detrás de ellas iban los anarcos, los comunistas, los socialistas, los sin partido que vieron una luz cuando todo estaba perdido. Los jóvenes tomaron el control cuando a los líderes les quedó grande un país en guerra que se desangraba ante los ojos de todos.

En los jóvenes de hoy confío para que vuelvan a juntar a esas Colombias que no se miran, que no se conocen, que poco hablan. Esas Colombias cargadas de prejuicios que han aprendido a verse con desconfianza por la realidad concreta de sus diferencias, por las inequidades inmensas, por el miedo a la inseguridad que mata, desplaza, atraca, confina, secuestra, recluta. Esas Colombias que se ven con desconfianza también por los líderes que alimentan sus egos con el odio que reparten a manos llenas.

Confío en los jóvenes que no vivieron en sus carnes ni en sus miedos lo que vivimos los sobrevivientes de los años 80 y 90. Confío en ellos que no vieron el Palacio de Justicia en llamas ni los ríos arrastrando los pedazos de cadáveres cortados con motosierra. Confío en que aprendan a mirar el pasado para entender el presente y soñar un futuro. Confío en que tendrán la capacidad de encontrar nuevos liderazgos, otras ideas, otros proyectos para seguir adelante. Confío de manera especial en que aprenderán a escucharse, a encontrarse entre distintos como lo hicieron esos muchachos que nos dieron una salida en 1991. Quienes vivimos la peor época de nuestras guerras cuidamos con celo la Constitución que dio esperanza, y no queremos que se abra una caja de pandora. Y aunque estos también son mis tiempos, pongo ahora toda la fe en los jóvenes porque no quiero ver el futuro con la desesperanza de mis años. Quiero verlo a través de los ojos de mi hija y de otros jóvenes porque no hay camino distinto a creer que todo es posible.

Confío en que nos muestren el camino otra vez. Que nos digan cómo llegamos a una Colombia más justa, más segura, más sensible, que respete la dignidad de cada persona y que haga real eso que se puso en el papel y no acabamos de cumplir. Este es un país diverso. Celebrar y respetar esa diversidad de pensamiento, de culturas, de ideas políticas, es lo que puede ir acabando poco a poco la violencia que nos condena.

Después de las elecciones alguien tendrá que limpiar. A los jóvenes les corresponde dar la batalla por sus sueños, y protegerlos también de aquello que creemos los viejos. Confío en que los jóvenes, con ilusiones nuevas, puedan mantenerse humanos en los tiempos de la Inteligencia Artificial y de la deshumanización total. Jóvenes, lo que nos hace humanos es reconocernos en los ojos de los otros. No permitan que los líderes perversos les roben eso. Alguien tiene que mantener las ilusiones sin querer matar ni destripar a nadie.

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Rafael Arevalo(92116)30 de mayo de 2026 - 02:35 p. m.
Doña Yolanda, ojalá no sea una esperanza vana. Percibo en muchos de los jóvenes la simplicidad de la inmediatez que ofrecen las redes y la IA. Son pocos los que se preocupan por investigar los motivos históricamente circunstanciales que explican el ahora. Comparto su pensamiento con respecto a la dificultad de pertenecer al centro en las épocas actuales. La admiro.
Alberto Rojas(19437)30 de mayo de 2026 - 01:29 p. m.
Excelente columna Yolanda felicitaciones.
Alix Duarte(87545)29 de mayo de 2026 - 11:52 a. m.
Respetada Periodista .. gracias por su valioso llamado a las y los jovenes de este pais. para preservar el valioso pilar democratico que es la Constitucion Politica de 1991 ..... Los que vimos con dolor arder el Palacio de la Justicia ....consideramos que la Constitucion de 1991 Es El Faro que podra guiar a la juventuden este tiempo complejo para Colombia
WilsonP(f5y1z)29 de mayo de 2026 - 12:38 a. m.
Más de 150 años de perversidad, de una sociedad altamente desigual, donde todos los jóvenes no tienen las mismas condiciones de estudio de salud, y ahora en 4 años que me dio se ha intentado hacer algo y los mismos de siempre lo bloquean lo torpedean, por tanto no se puede esperar algo diferente a desear la continuidad de lo poco bueno que ha hecho este gobierno
Helga66(40077)28 de mayo de 2026 - 10:32 p. m.
Vana confianza, estimada columnista. Los jóvenes poco participan de las discusiones de los asuntos públicos. No saben o no les interesa. Están pensando en el próximo viaje o en el siguiente concierto o en intereses particulares. Por ejemplo, analice el porcentaje de los que hacen trabajo social o regalan tiempo a alguna causa benéfica o cuidan de sus padres o abuelos. Muy bajo. Si hasta la recolección de firmas para inscribir sus propios candidatos toca pagarías. Hay poco voluntariado.
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