Mientras en Caracas almorzaban los presidentes de Colombia, Gustavo Petro, y de Venezuela, Nicolás Maduro, seguramente alguien en una trocha de la frontera intentaba seguir exprimiendo el negocio ilegal que floreció en los años de cierre. Aunque ya se restablecieron relaciones, es difícil borrar de un plumazo y por decreto las economías ilegales y los muchos problemas que se asentaron ante la ausencia de un Estado que abandonó a su suerte una extensa frontera. El presidente Petro lo denunció cuando dijo que, a pesar de la reapertura, “la economía sigue pasando por la trocha”. Coser las relaciones rotas y reparar los estragos no...
Conoce más
Temas recomendados:
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
