Por: Juan Pablo Ruiz Soto

Crisis climática, ganadería y restauración

Según reciente publicación científica (Bastin, J.F. et al., Science, 2019), la más efectiva y económica acción para abordar la crisis climática, generada por los gases de efecto invernadero, es sembrar millones de árboles.

El punto de partida fue una evaluación del espacio que se puede ocupar en procesos de restauración de bosques, sin invadir espacios que son ocupados para la producción de comida o por áreas urbanas. La propuesta incluye la plantación con baja densidad de árboles en los espacios ocupados por la ganadería, árboles dispersos en los potreros, que pueden beneficiar al ganado e incluso aumentar su productividad.

Según los investigadores, un programa masivo y global de plantación de árboles puede fijar dos terceras partes de todo el dióxido de carbono emitido a la atmósfera por la acción humana. Para alcanzar esta meta se requeriría sembrar cerca del 11 % de la superficie de la Tierra, el equivalente a la suma de las áreas de China y Estados Unidos. El dato más alentador es que un análisis de las áreas identificadas como disponibles señala que cerca del 60 % del área podría restaurarse de manera natural, por la fuerza y dinámica propia de la naturaleza. Sin mayor intervención humana, excepto evitar usos que impidan o alteren la dinámica natural.

Según los investigadores, en países que ya adelantan proyectos masivos de siembra de árboles es posible plantar un árbol por el equivalente a mil pesos colombianos. Ya se han identificado las zonas adicionales donde esto se puede adelantar con éxito y sin competir con otros usos. Alcanzar el propósito de regulación climática requiere una acción de gran magnitud, donde podemos y debemos colaborar todos y el liderazgo debe ser asumido desde los gobiernos nacionales y regionales.

Los países con bosque tropical —Colombia de manera particular, por ser el país con mayor biodiversidad por unidad de superficie— juegan un papel fundamental en la conservación de la biodiversidad y la regulación climática. El bosque tropical ocupa el 6 % de la superficie de la Tierra y en él vive el 50 % de todas las especies del planeta. Los sistemas silvopastoriles probados en nuestro país demuestran que es posible fijar carbón, recuperar biodiversidad en el paisaje ganadero y, simultáneamente, aumentar la capacidad de carga de animales de gran tamaño por hectárea. Los árboles no desplazan a las vacas; al contrario, las pueden alimentar y mejorar su productividad.

Para que la propuesta de regulación climática con restauración tenga éxito, se parte de frenar la emisión de dióxido de carbono a la atmósfera por efectos de la deforestación. Colombia está lejos de dejar de quemar bosque para establecer praderas. Sin embargo, la reducción en un 10% del área deforestada en 2018 con relación a 2017 nos demuestra que sí es posible frenar los motores de la deforestación. Ahora debemos ponernos en sintonía con la propuesta global y plantearnos metas más ambiciosas, mínimo un 20 % de reducción en el área anualmente deforestada. Esto permitiría terminar el período Duque con menos de 100.000 hectáreas deforestadas al año y así dejar marcado el camino para llegar a deforestación cero en el siguiente período presidencial, donde la restauración y la expansión del área boscosa deben ser la meta.

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2019-08-14T00:00:51-05:00

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2019-08-14T00:15:01-05:00

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Crisis climática, ganadería y restauración

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