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De Drummond sobre la reubicación de El Hatillo

Cartas de los lectores

18 de marzo de 2021 - 10:00 p. m.

Sobre el artículo titulado “La reubicación de El Hatillo que nunca fue”, publicado el domingo 14 de marzo de 2021, nos permitimos aclarar algunas imprecisiones que se destacan en el texto:

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— Ustedes señalan que la mina El Descanso fue cerrada en medio de la pandemia desde marzo hasta octubre de 2020, cuando la realidad es que las operaciones se detuvieron parcialmente desde marzo hasta abril de 2020. Si bien este dato fue ajustado en la versión digital, en la nota impresa quedó mal esa información.

— Sobre el caso de Boquerón, ustedes afirman que la medición de la calidad del aire que realizó el Ministerio de Ambiente en este centro poblado fue en diciembre de 2020. Esto es errado y denota falta de rigor investigativo, pues realmente las mediciones que demuestran la buena condición de la calidad del aire en esa población vienen siendo reportadas desde 2011. Para realizar las mediciones, la zona carbonífera cuenta con un Sistema de Vigilancia de la Calidad del Aire, acreditada por la Norma Técnica ISO-NTC 17025, operada de forma autónoma por Corpocesar y conformada por 14 estaciones y 24 instrumentos de monitoreo que emplean 13 métodos de referencia para evaluar el material particulado. También es oportuno precisar que para tomar la decisión del cambio de área fuente el Ministerio utilizó el promedio de los anteriores tres años (entre enero de 2016 y enero de 2019), periodo en el que las operaciones mineras se realizaron con normalidad y no se presentaron valores por fuera de las normas establecidas . Toda esta información la pueden verificar directamente con la entidad señalada y está claramente explicada en la Resolución 0071 de 2021 y su correspondiente documento técnico de soporte.

— Durante la entrevista, los voceros de Drummond le explicamos al periodista claramente que las minas están muy alejadas de Boquerón, en particular las nuestras.

— En cuanto al número de familias involucradas, nuevamente la investigación que hizo el periodista es inexacta, ya que no es correcto hablar de 1.200 familias. Son 207 en El Hatillo y un poco más de 400 en Boquerón. El censo elaborado con la misma comunidad así lo respalda.

— En Drummond Ltd. siempre hemos cumplido a cabalidad con todos los compromisos financieros y operativos. Así mismo, hemos demostrado disposición a la escucha respetuosa de todos los puntos de vista, a velar por los derechos de las familias de estos centros poblados y a generar beneficios para las comunidades.

Pablo Urrutia. Vicepresidente de Asuntos Públicos y Comunicaciones.

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