Por: Cartas de los lectores

De Fedearroz sobre una columna

Bogotá, 4 de septiembre de 2017

 

Doctor

INDALECIO DANGOND BAQUERO

Bogotá

Leí con  verdadero asombro la columna  “La Plata de los Arroceros” publicada en los diarios El Heraldo y  El Espectador,  no solo porque  está cargada  de enormes  errores que desvirtúan  en forma grave lo que ocurre en el sector productor de arroz en Colombia, sino por provenir tales  afirmaciones de quien conoció ampliamente y de fuente directa  las  verdaderas cifras de este renglón productivo y sabe que Fedearroz tiene toda la disposición de resolver cualquier inquietud que se pueda presentar al respecto .

Es muy preocupante que coloque en tela de juicio los diferentes programas de inversión que lleva a cabo la Federación, utilizando cifras que no corresponden a la realidad e interpretaciones equivocadas,  en relación con los costos de producción, con el fin  de avalar la absurda propuesta de remediar la grave crisis de comercialización de la cosecha, repartiendo los dineros que existen para los diferentes programas tecnológicos, cuando el origen del problema radica en la insensata actitud de la industria molinera  de no participar  en el incentivo al almacenamiento  y por lo tanto  pagar precios irrisorios, que a la fecha son  iguales a los que existieron en el  2013, hecho que por sí solo da cuenta de la injusticia que se está cometiendo con los agricultores.

Como quiero pensar que la única explicación a su columna, es que rápidamente olvidó la información recibida en reunión en la gerencia general de Fedearroz, me permito aclararle varios aspectos.

En primer lugar, en los 5 primeros años de vigencia del TLC con Estados Unidos, 2012-2016, los recursos recibidos como producto de las subastas de arroz de los Estados Unidos, no fueron de 62 millones de dólares como se afirma, sino de 49 millones de dólares.

De otro lado, la Cuota de Fomento Arrocero existe como impuesto parafiscal, no desde 1995 como Usted lo afirma, sino desde 1963 cuando fue creada por la ley 101 y se equivoca también en cuanto a los dineros recaudados desde 1995, ya que no son de 296.120 millones de pesos, sino de 182.846 millones de pesos.   

Tampoco es cierto como Usted lo señala, que Fedearroz tenga el monopolio en relación con la venta de semilla certificada, agroquímicos y fertilizantes.   En cuanto a lo primero, Fedearroz es una de las 7 empresas que actualmente venden semilla de arroz en Colombia, de las 40  registradas ante el ICA  para tal actividad.

En producción y venta de agroquímicos, Fedearroz es una, entre al menos 560 compañías que están registradas ante el ICA para tal actividad, dentro de las cuales está la industria molinera, que igualmente los ofrece al agricultor como parte de un cupo de crédito, a quien luego le recibe la cosecha mediante cruce de cartera, con imposición de un precio y cobro de  intereses.    

En cuanto al   secamiento, almacenamiento y/o trilla, le aclaro que este es un servicio de maquila que Fedearroz   presta a los agricultores, a quienes además apoya para la consecución de agentes compradores de arroz blanco, como parte del proceso de integración vertical hacia adelante, anotando que los plazos y condiciones del pago son acordadas entre el agricultor y el comprador, pues el arroz nunca es propiedad de Fedearroz.

De otro lado y en relación con los supuestos recursos que según su escrito se reciben del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, también está Usted muy mal informado.     A este respecto, lo que ha existido es un convenio para la realización del programa gremial de asistencia técnica, PGAT, del 2014 al 2016 el cual ha dispuesto una inversión total de 3 mil 256 millones de pesos, de los cuales Fedearroz con recursos del Fondo Nacional del arroz ha aportado mil 370 millones de pesos, es decir el 42% de la inversión. Durante estos años, el convenio ha permitido capacitar, asesorar y acompañar a pequeños y medianos productores para avanzar en su competitividad.

De otra parte, nunca Fedearroz ha recibido recursos como usted lo asegura, para comercialización, campañas de consumo de arroz, compra de maquinaria, siembras, adecuación de terrenos o instalación de sistemas de riego. Si usted tiene documentación en ese sentido, debería darla a conocer, pues a Fedearroz nunca han llegado.

También es preciso aclarar que las inversiones en materia de investigación, transferencia de tecnología y apoyo a la comercialización de la cosecha, se desarrollan permanentemente, por lo que resulta falsa su afirmación de que dichos dineros se han venido acumulando.     Por el contrario, son diversos y de fácil consulta por cualquier ciudadano, los resultados que en materia de nuevas tecnologías están disponibles para nuestros productores y los relativos a la mejora en los rendimientos por hectárea y a la disminución de los costos de producción, todo lo cual confluye en avances en materia de competitividad.

Veamos algunos: En los últimos 20 años, se han obtenido 24 variedades de arroz, producto de la investigación de Fedearroz.  Las ultimas entraron a ser comercializadas en el año 2016 y hacen parte de al menos 15 que están en el mercado, 6 de las cuales son desarrolladas por Fedearroz, luego tampoco es   cierto como usted lo anota, que las variedades de semilla en los últimos 5 años son las mismas.

Además, valga anotar que el 70% del área sembrada de arroz en el país, se hace con variedades Fedearroz lo que es un indicativo de la confianza de los agricultores en estos materiales y del alto nivel de la investigación que se lleva a cabo.

En materia de rendimiento promedio por hectárea, incluyendo arroz riego y secano las cifras que Usted aporta son incorrectas, pues a nivel nacional pasó de 5.2 t/Ha a  5.6  t/Ha de paddy verde.   Sin embargo, si se toma a quienes están implementado en sus lotes el programa de Adopción Masiva de Tecnología AMTEC, diseñado y promovido por Fedearroz, los rendimientos han sido de hasta   6.1 t/Ha.

En cuanto a los costos de producción en términos constantes, estos se han reducido en promedio, a nivel nacional en los últimos 5 años, entre un 13 y un 15 %, (sin tener en cuenta el costo del arrendamiento de la tierra) y el costo por tonelada a precios constantes un 24%.     Sin embargo, los que corresponden a lotes en los que se han implementado las diferentes tecnologías del programa AMTEC, la reducción de costos por hectárea ha llegado hasta el 27.3%  y el costo por tonelada  hasta en un 34%. Debería usted recordar que estos datos hicieron parte de la información que Fedearroz le había entregado.

Con todo esto, es claro que   la producción de arroz en Colombia si cuenta con oferta tecnológica y resultados palpables en competitividad, producto de la inversión adecuada, tanto de los recursos provenientes de la Cuota de Fomento Arrocero, como de los correspondientes a las subastas de los contingentes de arroz.

De los primeros, se tiene el seguimiento permanente no solo de la Comisión de la Cuota de Fomento, de la cual forman parte delegados de los ministerios de Agricultura, Hacienda y Planeación Nacional, sino de la   Contraloría General de la Nación, quien ha fenecido todas las cuentas, lo que evidencia  la forma como se han administrado los recursos.

Los resultados de la inversión de dineros de la   cuota parafiscal, están relacionados con la implementación del AMTEC a los que ya hice referencia.  Este programa también se ve reforzado con los dineros de las subastas, mediante la compra de equipos para demostrativos en todas las regiones productoras y la prestación del servicio de asistencia técnica a los agricultores, para lo cual se contrató a   50 ingenieros agrónomos y/ o agrícolas.

Estos recursos provenientes de las subastas a los contingentes del arroz norteamericano, se han destinado de otra parte, a la construcción de las plantas de secamiento almacenamiento y trilla, en Pore- Casanare, Valledupar-Cesar y Puerto López- Meta (obra en marcha) destinadas a apoyar a los agricultores para que se integren verticalmente hacia adelante y puedan  en consecuencia  vender su  arroz incluso en blanco, como ocurre  en todos los países del mundo productores de este cereal.     

El  apoyo en este  proceso, también lo ha ofrecido Fedearroz a productores para la compra de sistemas de secamiento y almacenamiento, mediante  créditos a tasas que no superan el IPC  y en iguales condiciones a  cooperativas de productores  como  Coagronorte  y  aportes directos a asociaciones de productores como Asopromojana.

Todos estos resultados de gestión, extrañamente ignorados por Usted, se han revelado en numerosos eventos a los que Fedearroz es invitado, uno de los cuales fue organizado por Usted, y   por otra parte, han sido publicados incontables veces en los medios de comunicación.  

Así las cosas, no entendemos entonces cual es la intención de presentar un panorama catastrófico en materia tecnológica del sector arrocero, valiéndose de cifras irreales, incluso sobre aspectos que no tienen una relación directa con el ciclo productivo del arroz, como es el caso de   las    importaciones en lo que Usted también se equivoca, (En el 2012 no fueron de 155 mil toneladas, ni en el 2016 de 400 mil, como usted lo anota, sino de 96 mil y  276 mil respectivamente).

Tampoco es entendible que pretenda justificar sus argumentos, trayendo a colación situaciones que escapan a la gestión del gremio, como lo es   el arriendo de la tierra y la ausencia de riego.   Es claro para cualquier consultor agrícola, que estos aspectos obedecen a la falta de la una política agrícola integral, lo mismo que la obsolescencia de la maquinaria, que no ha tenido el suficiente apoyo estatal para su modernización.   No obstante, le informo que este  renglón registró avances en los últimos 5 años, según lo corrobora el IV Censo Nacional Arrocero 2016, por cuenta del cambio cultural promovido por Fedearroz a través del AMTEC.

 Al margen de las aclaraciones sobre las inversiones realizadas en cada uno de los programas, que prueban lo equivocado de su escrito, resulta inquietante que usted haga una propuesta de repartir dineros para compensar precios, como si desconociera que   Fedearroz no podría darle una destinación diferente a tales recursos, ya que sería violatorio de la ley.  

Cuál es entonces y de qué tamaño, la motivación de su columna, frente a la cual no midió el daño que se puede causar a un sector productivo, al que algunos preferirían ver dividido..?

Con base en todo lo anterior, la Federación Nacional de Arroceros, espera de su parte la rectificación debida, como mecanismo mínimo de consideración y respeto al buen nombre, en virtud del derecho que nos asiste   en materia informativa.
 
Cordial Saludo,

RAFAEL HERNÁNDEZ LOZANO   

Gerente General, Fedearroz

 

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