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Este pescado de delicado sabor y justa firmeza se combina perfectamente con la suavidad y la dulzura de la leche de coco.
La Semana Santa es, además de una importante celebración religiosa, una oportunidad para disfrutar en familia las delicias del mar y por eso dedico mi columna de esta semana a una preparación especial para estas fechas, que resalta las cualidades de una de las mejores presas marinas: el mero.
Según el viejo dicho español, “de la mar el mero y de la tierra el cordero”, pues así de preciada es su carne, de delicado sabor y justa firmeza. Nada más que un filete de mero cocido a la plancha y luego bañado con aceite de oliva, limón y sal marina, y eso es suficiente para tener un glorioso bocado.
Se trata de un pez enorme, de cuerpo robusto y gran cabeza, con ojos generosos, que vive en las zonas rocosas de aguas no muy profundas en el trópico y el Mediterráneo. Los ejemplares más grandes pueden medir más de un metro y medio y sobrepasar los 50 kilos de peso, pero eso no significa que su carne sea igual de opulenta, pues apenas el 35% de su masa se puede utilizar. Aún así, los filetes de mero son uno de los grandes regalos del mar, y en esta Semana Santa los invito a disfrutarlos en una especie de guisado con leche de coco y pimienta dulce, ideal para acompañar con un buen arroz blanco y una ensalada de lechugas.
Mero guisado con leche de coco
Ingredientes para 4 personas
900 gramos de mero cortado en cubos gruesos
1/2 cebolla cabezona roja picada
3 a 4 tomates chontos pelados y picados
1 cucharada de pimienta dulce o de olor entera
4 papas sabaneras cortadas en cuadros finos
1 cucharadita de cúrcuma
1/2 cucharadita de comino
2 tazas de leche de coco
1 diente de ajo
Hojas de albahaca
Sal y pimienta
Preparación
En dos cucharadas de aceite vegetal saltee la cebolla y el ajo junto con la pimienta dulce y la cúrcuma. Cuando transparente, agregue el tomate, la papa y unas hojitas de albahaca. Deje cocinar un poco más y añada la leche de coco. Deje al fuego hasta que la papa esté al dente y en ese momento agregue el pescado previamente salado. Tenga cuidado de no sobrecocinar el pescado. Sazone con sal y pimienta, y sirva.
