Por: John Duperly

Deporte y Desarrollo

En un momento histórico, tan importante para nuestro país, vale la pena reflexionar sobre las prioridades y los factores determinantes de un verdadero plan de desarrollo. No cabe duda sobre la importancia crucial de la infraestructura, la industria y el desarrollo del campo; imposible imaginar un país en paz, sin justicia social, menos inequidad, mejor salud y educación.

Pero quiero llamar la atención sobre un sector o mejor, un fenómeno social que amerita más atención y apoyo del estado y del sector productivo. El deporte, la recreación y el uso del tiempo libre ofrecen oportunidades singulares para el trabajo intersectorial con gran impacto en el desarrollo de la sociedad moderna.

En primer lugar, es relativamente accesible a todos los grupos sociales, como lo acabamos de ver en la brillante actuación de nuestros deportistas en los pasados Juegos Bolivarianos. Correr, saltar o luchar bien, es resultado no solo del inmenso potencial genético de algunos colombianos sino también de un admirable trabajo disciplinado, persistente y bien orientado por muchos años. No es privilegio de unos pocos apellidos, ni de monopolios económicos, políticos o sociales. Muchos, la gran mayoría, de nuestras grandes figuras deportivas que han llevado el nombre de Colombia a los Juegos Olímpicos y a los grandes campeonatos del mundo son fruto de un inmenso sacrificio personal y familiar, por supuesto también con el apoyo del estado en las etapas finales de la carrera deportiva.

Las escuelas de formación deportiva, los programas como “supérate”, los juegos nacionales y los numerosos campeonatos nacionales e internacionales han llevado escenarios, dotación y formación deportiva a los más apartados rincones de nuestro país. Vale la pena resaltar que no solo se tata de los grandes escenarios, estadios, piscinas y pistas construidas con estándares internacionales en las principales ciudades del país. También se han adecuado y construido cientos de polideportivos y canchas múltiples, se han dotado miles de escuelas con implementos deportivos, asi como con profesionales calificados, que han podido llegar a los municipios más pobres y abandonados por otras estructuras del estado.

Desde el punto de vista social, hay valores intangibles a veces subestimados en los planes de desarrollo municipal o nacional. Un niño o un joven adolescente pueden recibir a través del deporte grandes aportes a su formación como ser humano, como ciudadano. Elementos fundamentales como el juego limpio, la disciplina y el respeto por las normas y la autoridad, la sana competencia, el manejo constructivo de las pasiones y las emociones, el trabajo en equipo hacia metas claras, concretas  y ambiciosas pueden llegar mejor al corazón de nuestros estudiantes que muchas clases y conferencias a cerca de valores y normas sociales. Qué bueno que muchos de nuestros dirigentes y líderes políticos y empresariales pudieran recordar repasar cuidadosamente estos valores fundamentales al lado de niños y adolescentes durante la práctica deportiva.

En salud, los beneficios de promover el deporte y la actividad física tiene la mayor relevancia, según lo reconocen la Organización Mundial de la Salud y todas las grandes autoridades de salud pública. Esta ampliamente demostrado que podríamos reducir los costos en salud dramáticamente, si el estado tomara decisiones más contundentes para promover y apoyar la práctica del deporte y la actividad física a todas las edades y en todos los sectores. Economistas expertos en el tema calculan que el retorno de la inversión es amplio, por cada dólar invertido, se pueden ahorrar 3 en costos directos e indirectos en salud. La evidencia muestra una reducción entre el 30 y el 50% para las principales causas de enfermedad y muerte en Colombia, tales como la Enfermedad Cardiovascular, la Obesidad, la Diabetes y el Cáncer.

Todo lo anterior para decir que pocas inversiones tienen un impacto tan amplio y tan coherente en una sociedad. Nuestros nuevos dirigentes tienen la obligación, con o sin Ministerio del Deporte, de asignar recursos suficientes a uno de los pilares de nuestro desarrollo en paz: El Deporte.

 

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