Por: Juan Pablo Ruiz Soto

Economía y riesgos ambientales

El Foro Económico Mundial (World Economic Forum, WEF), que se realiza anualmente en Davos (Suiza), convoca a líderes empresariales, políticos, periodistas e intelectuales para analizar los problemas más apremiantes que afronta el mundo; identificar y clasificar los principales riesgos globales, y presentarlos en un documento denominado “Informe global de riesgos”. En 2020, y por primera vez en su historia, los cinco riesgos globales (top 5) con mayor probabilidad de ocurrencia están referidos al ambiente: climas extremos, fracaso de la acción climática, desastres naturales, pérdida de biodiversidad y efectos sobre grupos humanos por desastres ambientales. Por la magnitud de sus impactos, se clasifican en fracaso de la acción climática, armas de destrucción masiva, pérdida de biodiversidad, climas extremos y crisis del agua. Por primera vez los temas ambientales están en el tope y, según el WEF, para disminuir su probabilidad de ocurrencia y la magnitud de sus efectos se requieren acciones urgentes y masivas.

Que esto ocurra en la asamblea anual de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) no sería de extrañar, pero que ocurra en Davos prende alarmas, aun entre escépticos, sobre los riesgos ambientales y sus efectos sobre la calidad de vida. Como lo señala Børge Brende, presidente del Foro de Davos, preocupa la continua degradación ambiental y sus consecuencias, y que a pesar de la necesidad de ser más ambiciosos respecto a la acción climática, Naciones Unidas advierta que los países no están cumpliendo los compromisos adquiridos en el Acuerdo de París.

El informe WEF (2020), además de capturar la percepción de riesgos globales de los miembros tradicionales, incluyó la percepción de líderes y emprendedores jóvenes, quienes manifiestan mayores inquietudes y determinación para la acción frente al cambio climático, no solo desde y para su generación, sino para la comunidad global en su conjunto.

El Foro insiste en la necesidad de disminuir las diferencias económicas y sociales en y entre los países, y hace una crítica a las posturas nacionalistas que son impulsadas sin atender sus efectos globales —léase Donald Trump— y cómo esto puede llevar a generar situaciones que después será mucho más difícil modificar. Señala que, como van las cosas, para finales del siglo, la temperatura promedio aumentará 3 °C generando en el corto plazo pérdida de vidas, tensiones sociales y geopolíticas e impactos económicos negativos. El fracaso en la mitigación y adaptación al cambio climático es, según WEF, el fenómeno de mayor impacto en el corto plazo y el segundo en mayor probabilidad de ocurrencia.

La pérdida de biodiversidad —segunda de mayor impacto y tercera en probabilidad de ocurrencia— tendrá implicaciones críticas para la humanidad: colapso de la seguridad alimentaria y la salud, y ruptura de cadenas de suministro que dependen de la presencia de biodiversidad. Según el Foro, si queremos evitar esos riesgos, debemos actuar y la ventana de oportunidad se está cerrando.

Lo ambiental tiene profundas implicaciones sociales y económicas. Sin embargo, por razones estratégicas, debemos evitar mezclarlo con las luchas por la justicia y la igualdad —que tanto polarizan—, pues el mejoramiento ambiental solo puede prosperar si hay consensos y colaboración de grandes mayorías. Desde esta perspectiva, bien vale que grupos amplios y diversos revisemos el documento del Foro y propongamos acciones conjuntas.

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2020-02-05T00:00:17-05:00

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