Claro que a los actores porno también los acosan

Si una persona se siente vulnerada con un acto que es una extralimitación, la reacción no pueden ser la ligereza y la burla. / Óscar Güesguán - El Espectador

Combatir el acoso sexual y las prácticas culturales que lo legitiman también beneficia a los hombres, quienes a menudo son víctimas silenciosas de abusos. El caso de esta semana, que involucró al actor Ignacio Jordà González, más conocido como Nacho Vidal, en la Clínica del Country de Bogotá, ocasionó un montón de respuestas y burlas que no sólo evidencian un doble rasero, sino que denotan una cierta complicidad con los perpetradores y esa perversa tendencia a minimizar las denuncias que se hacen públicas.

Como le contó Nacho Vidal a La W el miércoles, el actor visitó la Clínica del Country por un dolor de oído. Después de que le revisaron la zona afectada, el médico tratante le pidió que se acostara y le examinó el resto del cuerpo. “Yo estaba acostado mirando el techo. Rogaba para que no entrara en una erección, que finalmente sucedió; luego el médico empezó a juguetear y a mirar”. El actor explicó que es propenso a tener erecciones indeseadas por un medicamento diario que toma para ayudar en su oficio, y que el médico se aprovechó de eso para tocarlo sin motivos. Después, cuando consultó con otro doctor, le dijeron que su problema no ameritaba en ningún momento un examen de ese tipo. “Nacho Vidal no se va al hospital a montar una película de que le han tocado el pene. Me han tocado el pene, me he vuelto a sentar y me ha tocado el pene”, explicó el actor.

La Clínica del Country, aunque suspendió al médico tratante mientras se realiza una investigación sobre lo ocurrido, le dijo a El Tiempo que haber entrado por urgencias “ameritó un examen integral”, y reiteró que el médico tiene un historial impecable.

Primer error típico en casos donde hay un presunto abuso: ¿qué necesidad tiene la clínica, antes de realizar la investigación, de defender al médico en cuestión? Acaso, ¿que haya tenido un comportamiento intachable evita que se haya propasado en esta ocasión? ¿Qué mensaje le envía eso a la víctima? Si no se tratara de alguien famoso, como Nacho Vidal, ¿una respuesta de ese tipo no fomentaría abandonar la denuncia?

Los demás errores vinieron de la reacción de la mayoría de las personas, incluyendo periodistas, a la denuncia realizada. En ella se ven los estigmas que las víctimas de abuso tienen que enfrentar a diario, lo que las lleva a preferir guardar silencio.

Hay quien dijo que Nacho Vidal no se puede quejar porque su trabajo de actor porno lo hace vulnerable a ese tipo de reacciones. Esa es la misma lógica que argumenta que las trabajadoras sexuales no pueden ser víctimas de violación. Lo cual no es cierto: si la persona no ha dado su expreso consentimiento al contacto sexual, nadie puede tomarse atribuciones ni abusar de su intimidad. Nunca. En ningún contexto.

También dijeron que, por tratarse de un hombre, no era acoso. Otra falsedad mezquina: aunque el acoso suele presentarse mayoritariamente contra las mujeres, los hombres también son víctimas. Merecen todo el apoyo y el respaldo.

Finalmente, hubo quienes argumentaron que lo que había pasado era una exageración. Ese discurso permite que los perpetradores, y no las víctimas, sean quienes definan qué es y qué no es aceptable. No se puede permitir esa complicidad: si una persona se sintió vulnerada con un acto que es una extralimitación, la sociedad no puede pedirle que no se queje porque hay casos peores.

Por supuesto, el médico en cuestión merece el debido proceso. Pero la reacción a este tipo de denuncias no pueden ser la ligereza y la burla. De lo contrario, estamos diciéndoles a las víctimas que vuelvan a la soledad del silencio.

 

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