
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Mientras el mundo está concentrado en los mensajes de Donald Trump y Delcy Rodríguez sobre el futuro político de Venezuela, en el país se sigue viviendo un drama que viene desde hace años: la represión estatal a punta de vigilancia y terror. Con el agravante de que, bajo el decreto de emergencia por la conmoción exterior, parece estar ocurriendo una cacería de brujas interna en la que las fuerzas del Estado persiguen a cualquiera que haya expresado su apoyo a lo ocurrido con Nicolás Maduro. Hay denuncias de personas interrogadas y extorsionadas, y periodistas retenidos. Adicionalmente, la realidad de los presos políticos sigue siendo muy precaria.
La tragedia venezolana siempre ha sido sufrida especialmente por los ciudadanos de ese país. De ahí el éxodo de casi ocho millones de personas, así como el temor de quienes se quedaron. Una y otra vez, en los años de degradación del chavismo en autoritarismo, abundaron los relatos de personas encarceladas y del actuar de fuerzas militares y paramilitares en contra de cualquiera que hiciera oposición. Ahora, aunque no se ha publicado oficialmente, lo que se conoce del decreto de emergencia permite a las autoridades revisar si las personas han apoyado el operativo contra Maduro.
Como contó Gabriela Buada, directora de Caleidoscopio Humano, a The New York Times: “Hacen que abras tu WhatsApp y pongas el nombre de ‘Maduro’, ‘Estados Unidos’, ‘Donald Trump’, ‘invasión’, todas esas cosas. ¿Para qué? Para ver si estás celebrando o tienes en algún chat alguna información que celebre o que esté a favor de la captura de Maduro”. Hay reportes de puntos de control, de militares subiéndose a los buses y de los colectivos, organizaciones paramilitares cercanas al chavismo, pidiéndole a la gente que explique sus publicaciones y comentarios. También hay denuncias de extorsión a cambio de no llevar a cabo capturas por ir en contra del régimen.
El día de la instalación de la Asamblea Nacional, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) denunció la detención de 14 periodistas que estaban cubriendo los hechos. Las autoridades revisaron todos sus materiales. Martha Ramos, presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, dijo que “ninguna circunstancia justifica la detención, intimidación o criminalización de periodistas por cumplir con su labor informativa”. La prensa lleva muchos años sin ser libre en Venezuela ni poder hacer su trabajo. Datos del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa indican que hay 23 periodistas encarcelados y más de 60 medios bloqueados en internet.
Esos números se suman a los 806 presos políticos que continúan detenidos, según la ONG Foro Penal. Cuando le preguntaron al presidente Donald Trump sobre su liberación, dijo: “Aún no hemos llegado a eso... Lo que queremos hacer ahora es arreglar el petróleo”. Ayer, Marco Rubio afirmó que lo primero es estabilizar el país y que después se puede hablar de esos temas. El problema es que la represión ha sido la manera en que el chavismo, representado ahora por Delcy Rodríguez, ha “estabilizado” históricamente a Venezuela.
¿Está en desacuerdo con este editorial? Envíe su antieditorial de 500 palabras a elespectadoropinion@gmail.com
Nota del director. Necesitamos lectores como usted para seguir haciendo un periodismo independiente y de calidad. Considere adquirir una suscripción digital y apostémosle al poder de la palabra.