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Golpe a la dictadura para que la democracia vuelva a Venezuela

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14 de diciembre de 2025 - 05:00 a. m.
El Premio Nobel de Paz entregado esta semana a María Corina Machado reconoce la negación de la democracia  en Venezuela y la urgencia de que retorne.
El Premio Nobel de Paz entregado esta semana a María Corina Machado reconoce la negación de la democracia en Venezuela y la urgencia de que retorne.
Foto: EFE - Ronald Peña R.
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Nicolás Maduro es un dictador. Es necesario recordarlo ante las maromas retóricas que tantas personas en Colombia y el mundo hacen para no aceptar lo obvio. No solo eso: su régimen ha cometido crímenes de lesa humanidad, perseguido a la oposición, creado un conflicto armado interno en su territorio mediante el empoderamiento de grupos paramilitares y de guerrilla colombianos, y utilizado sus recursos petroleros para atornillarse en el poder. Todos vimos cómo se robó las elecciones ante los reclamos internacionales. El Premio Nobel de Paz entregado esta semana a María Corina Machado reconoce, principalmente, eso: la negación de la democracia en Venezuela y la urgencia de que retorne.

Entendemos la resistencia que produce Machado por sus posturas políticas y por la complacencia que ha tenido ante la intervención por fuera de las normas de los Estados Unidos en el Caribe y eventualmente en su país. Sin embargo, que ese sea el relato que queda del Premio Nobel es, cuando menos, deshonesto y, ante todo, peligroso. ¿Acaso ya olvidamos que la oposición venezolana fue saboteada una y otra vez en el camino a las elecciones de 2024? ¿Dónde están los comprobantes de las votaciones que el régimen de Maduro dijo que iba a publicar? ¿Por qué Edmundo González, electo presidente, terminó condenado al exilio? ¿Por qué Machado tiene que vivir en la clandestinidad a pesar de que ha apostado por la construcción de la democracia? Todos los caminos llevan a la cobardía de Nicolás Maduro. Hasta la Corte Penal Internacional (CPI) tuvo que irse del país ante la falta de colaboración del régimen. Quienes defienden que el chavismo siga en el poder lo hacen desde la ceguera ideológica, por intereses burocráticos o por recibir beneficios directos del régimen.

El presidente del Comité Noruego del Nobel, Jorgen Watne Frydnes, fue claro al decir que Maduro “debe aceptar los resultados electorales y renunciar a su cargo. Debe sentar las bases para una transición pacífica hacia la democracia, porque esa es la voluntad del pueblo venezolano. María Corina Machado y la oposición venezolana han encendido una llama que ninguna tortura, ninguna mentira y ningún miedo podrán apagar”. También recordó que diversas organizaciones internacionales, entre esas la citada CPI, han denunciado a “un régimen que silencia, acosa y ataca sistemáticamente a la oposición”. La crisis de los refugiados venezolanos por el mundo fue causada por la vulneración de la democracia y los derechos políticos y por la instauración del terror como moneda de cambio.

Ante esa realidad, la posición del presidente de Colombia, Gustavo Petro, resulta cuando menos ingenua. En estos días dijo que “el Gobierno de Maduro debe entender que la respuesta a una agresión externa no es solo un alistamiento militar sino una revolución democrática”. Le está pidiendo peras al olmo, discurso que contrasta con los dientes que muestra cuando es momento de denunciar atropellos a la democracia en otras partes del mundo. Nuestro país también ofreció ser refugio del dictador si hay un cambio de régimen. La larga historia de Colombia defendiendo el derecho al asilo se debe mantener, por supuesto, pero ante este déspota la oferta tendría que hacer parte de un gran acuerdo internacional, con el apoyo de varios países y organizaciones, y que en efecto garantice que la democracia regresa a Venezuela. Todo eso no ocurrirá si el chavismo se sigue aferrando a su vileza y la defensa de la democracia se relativiza.

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Orlando Ortiz Medina(11296)17 de diciembre de 2025 - 02:58 p. m.
Muy ingenuo el editorialista si cree que a los Estados Unidos o a María Corina les preocupa democracia en Venezuela. Falso. Sí, Maduro es un dictador y no respetó la elecciones, pero ello no faculta a los gringos para intervenir, cuando lo que les interesa es el petróleo, ni a Machado a pedir una intervención militar contra su propio país. El pueblo venezolano tiene que buscar sus salidas y no cambiar de sátrapas, que es a lo que los supuestos demócratas le apuestan.
Orlando Ortiz Medina(11296)17 de diciembre de 2025 - 02:58 p. m.
Muy ingenuo el editorialista si cree que a los Estados Unidos o a María Corina les preocupa democracia en Venezuela. Falso. Sí, Maduro es un dictador y no respetó la elecciones, pero ello no faculta a los gringos para intervenir, cuando lo que les interesa es el petróleo, ni a Machado a pedir una intervención militar contra su propio país. El pueblo venezolano tiene que buscar sus salidas y no cambiar de sátrapas, que es a lo que los supuestos demócratas le apuestan.
Chirri(rv2v4)16 de diciembre de 2025 - 07:07 a. m.
Los gringos no han dado una buena puntada para tejer la democracia en Venezuela. No han respetado el patio trasero, y como no suban la tapia, se les meten los chinos por el traspatio...¡sideral!
Dora Finger(1anyy)15 de diciembre de 2025 - 12:51 p. m.
Tema ambivalente. Para mi representa Maduro el dictador que atropeya a su pueblo.... Pero no acepto la intromisión de US de esa forma. Si desean ayudar al pueblo venezolano, tienen que hacerlo con desinterés. Esto nunca lo hacen ellos... María Corina se rebajó en sus valores unos cuantos escalones bajo el dictador maduro. Ella, al igual que US, no ama a su pueblo. Sólo desea gobernar,, no crean que el señor González llegará al poder. Además, no olvidar de dónde viene Corina...
luisfer9348(26884)15 de diciembre de 2025 - 02:27 a. m.
Reconocer la lucha de María Corina contra la dictadura de Maduro. Lo que no me cuadra por ningún lado es la dedicación del Nobel a Trump, por parte de María Corina. Un megalómano delirante de poder atropellando a nombre de la libertad. Todo lo contrario de lo que debe ameritar un Nobel por la paz.
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