Después de la tregua electoral, el Banco de la República retornó al aumento de las tasas de interés. El gobierno de Gustavo Petro, ya pensando más en la oposición política que pasarán a ser después del próximo 7 de agosto, se mostró resignado a una batalla que dio con hostilidad durante estos cuatro años. De hecho, en sus comentarios, el ministro de Hacienda saliente, Germán Ávila, reconoció que el problema de ingresos de Colombia es gravísimo y difícil de solucionar. Tal vez la noticia más preocupante para los colombianos es que la inflación no muestra señales de ceder, a pesar de algunas otras señales positivas en la economía, como el desempleo a la baja.
Ha cambiado poco entre la última vez que el Banco de la República subió la tasa de interés y ahora. Tal vez el gobierno Petro esperaba llegar triunfador a la reunión de este mes. Si su candidato, el senador Iván Cepeda, hubiera salido victorioso en las elecciones pasadas, ya estaríamos hablando de cómo se iba a modificar la conformación de la junta del Banco para ceder a los deseos del Gobierno y de los distintos comentarios que hizo el candidato sobre la autonomía del Emisor durante la campaña. Ahora, con el presidente electo, Abelardo de la Espriella, el mensaje es uno de continuidad y respaldo a las mayorías de la junta actual. Lo que quiere decir es que es probable que continuemos con una política monetaria contractiva en los años venideros.
De hecho, el Banco de la República ya habla de 2028 para alcanzar la meta hoy muy lejana del 3 % de inflación anual. Las señales no son buenas para quienes han dicho que el aumento desmedido del salario mínimo no tuvo efectos significativos sobre la inflación. Según el Emisor, “los indicadores de inflación han mantenido una tendencia ascendente, con la inflación total ubicándose en 5,8 % en mayo, mientras que la inflación básica (sin alimentos ni regulados) lo hizo en 6,0 %, alejándose de la meta establecida por el Banco”. Pendientes del dato de junio, analistas estiman que incluso ya puede estar en el 6 %. Hoy todo es más caro para los colombianos.
Como se ha dicho en el pasado, es difícil identificar una causa única para el incremento en la inflación. Creemos, sí, que hay evidencias para hablar del aumento del mínimo como uno de los determinadores fuertes, aunque no el único. La incertidumbre global por los caprichos guerreristas de Donald Trump ha sembrado volatilidad en los mercados. A nivel nacional, estamos entrando a un fenómeno de El Niño que se anuncia como históricamente severo, lo que llevará a escasez de recursos y más subidas de precios. Por eso es probable que el Banco siga aumentando la tasa, que este mes quedó en 12 %. No nos extrañaría que a final de año estemos en 13 %.
En medio de precios e intereses al alza, el ministro Ávila anuncia la presentación de un proyecto de presupuesto que incluya una ley de financiamiento. “El problema estructural es de ingresos, porque los gastos del Estado son altamente inflexibles, en un 93 %, y esto hace que no dependa del Gobierno la posibilidad de reducir significativamente el gasto”, explicó el ministro. Si bien es poco probable que el presupuesto que presenten sea aprobado, en espera del nuevo gobierno, el mensaje debe ser escuchado por el equipo de Abelardo de la Espriella.
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