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Una oportunidad para la educación superior pública

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21 de diciembre de 2025 - 05:00 a. m.
Aunque falta el no menor detalle de garantizar los recursos, esta decisión cambiará la realidad de las universidades y de las instituciones técnicas profesionales, tecnológicas y universitarias.
Aunque falta el no menor detalle de garantizar los recursos, esta decisión cambiará la realidad de las universidades y de las instituciones técnicas profesionales, tecnológicas y universitarias.
Foto: David Guillermo Cano
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Los gobiernos de Colombia, desde que se promulgó la Ley 30 de 1992, han vivido en permanente contradicción. En los discursos dicen que su objetivo es convertir a nuestro país en uno de los más educados del mundo. Sin embargo, año tras año han permitido que la educación pública acumule deudas a causa de un sistema equivocado para calcular su apropiada financiación. Gracias al movimiento estudiantil, que se tomó las calles en varias ocasiones durante las últimas dos décadas, la exigencia de una reforma a la Ley 30 se mantuvo en el debate público, pero ni el Congreso ni la Casa de Nariño habían llegado a plantear cómo solucionar el problema. Ahora, en una decisión que merece el adjetivo de “histórica”, el Senado aprobó por unanimidad un proyecto que, de aterrizarse, cambiará en pocos años la realidad de las universidades públicas y de las instituciones técnicas profesionales, tecnológicas y universitarias. Aunque falta el no menor detalle de garantizar los recursos en un Estado asfixiado fiscalmente.

El gobierno de Gustavo Petro llegó a la Casa de Nariño impulsado por los jóvenes, pero su manejo del Ministerio de Educación ha estado lejos de ser idóneo. Además de entrar en controversia con sus dos primeros ministros, Alejandro Gaviria y Aurora Vergara, el mandatario concentró su propuesta en la gratuidad de la educación pública y en expandir los cupos. Sus críticos señalaron que ese tipo de reformas, aunque pueden ser populares, ignoraban el problema de raíz: el déficit de financiación. Según la Ley 30, el dinero que se asigna a las universidades públicas aumenta con el Índice de Precios al Consumidor (IPC). El problema es que eso no incluye la realidad de los gastos en los que incurren estas instituciones, que van mucho más allá de solo inflación. Según el Sistema Universitario Estatal (SUE), los costos operativos de las universidades públicas crecen, en promedio, un 9 % cada año, lo que significa que anualmente han tenido un déficit de alrededor de cinco puntos porcentuales. Eso nos llevó a que la desfinanciación progresiva que han tenido las universidades esté alrededor de los COP 18 billones.

Un grupo de congresistas presentó hace algunos años un proyecto de reforma construido con ayuda de las universidades públicas del país. Daniel Rojas, cuando llegó al Ministerio de Educación, se sumó a la iniciativa, lo que permitió que prosperara hasta llegar a la votación por unanimidad que vimos hace pocos días. El cambio ha sido celebrado por todos los sectores relacionados con la educación pública, porque es trascendental. Lo más importante es que ahora el aumento anual deberá basarse en el Índice de Costos de la Educación Superior (ICES), calculado por el DANE. Es algo lógico, pues ese índice se concentra en las variaciones de los costos que enfrentan las instituciones educativas públicas como matrículas, salarios, funcionamiento e inversiones. Como debió ser desde un principio.

Adicionalmente, la reforma incluye a las instituciones técnicas profesionales, tecnológicas y universitarias, a las cuales el gobierno de turno deberá asignar recursos equivalentes al 0,05 % del PIB del año anterior. Eso garantiza su financiación y corrige otra exclusión histórica. Con estas modificaciones a la Ley 30 se espera que el déficit se reduzca con los años y que la educación pública pueda planear con mayor estabilidad su expansión en el país.

La pregunta para los futuros gobiernos será, en todo caso, por los recursos amarrados del presupuesto. Con tantas responsabilidades fiscales que aumentan por ley, ¿se cumplirá esta promesa también? ¿Cómo se mantendrá el adecuado manejo de las finanzas del Estado? Ya esa será una discusión para los próximos Congreso y presidente. Por ahora Colombia puede decir que está comprometida con empezar a reparar el déficit de la educación pública.

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micorriza(d243q)21 de diciembre de 2025 - 07:02 p. m.
Deberían investigar al country club ¿Quién autorizó la reunión de diego cadena y el narcochofer?¿que incluía el plan?¿sacrificio de uribe turbay? ¿terrorismo indiscriminado?¿lobbying en usa?¿prevaricato a favor de uribe?¿Entrampamiento a Petro?¿Lawfare con la calladita lombana?¿mala prensa, desinformación?¿bloqueo a las reformas?¿apoyo al terrorismo by usa?¿fake news?¿desfinanciamiento?¿sabotaje al proceso de paz?¿zapateiritos?¿terrorismo mediático?
  • micorriza(d243q)22 de diciembre de 2025 - 02:08 a. m.
    bot de juampis, la investigación va bien, avanza, la verdad se defiende sola...los pederastas socios del country club, narcopoliticosterratenientes y sus patrones los megaricosrentistas mezquinos, perezosos, no pueden contra 40millones de personas...
  • Michael Myers(apgw0)21 de diciembre de 2025 - 08:09 p. m.
    Como siempre micoplasta, prófugo de la mielina. No apto para realizar ningún esfuerzo valioso, necesitas diploma de fundacion san josé ..
Mario Giraldo(196)21 de diciembre de 2025 - 05:22 p. m.
Perdieron la oportunidad de acabar con el sistema de puntos y de viaticos de los profesores que son un verdadero desangre al presupuesto. Hoy día un profesor puede ponerse el sueldo que quiera, bajo esta modalidad. La idea nunca debio ser el crear una academia de profesores millonarios!!
  • Mario Giraldo(196)22 de diciembre de 2025 - 04:05 a. m.
    Eduardo gracias por su aporte, y repito, no hay razon para que a un empleado oficial (docente) le suben el sueldo cada vez que produce algo que es parte de su que hacer laboral (honesto o no). Como bonificación, es aceptable, como incremento salarial permanente, con efecto a prima y pension es absurdo, un abuso y desangre al presupuesto de la U.
  • Eduardo Sáenz Rovner(7668)21 de diciembre de 2025 - 11:58 p. m.
    Es cierto que hay profesor@s avivatos que incluso se apropian de trabajos de posgrado del estudiantado para mejorar su sueldo. Mientras estuve en la UN combatí esa práctica corrupta en Ciencias Económicas lo mismo que las consultorías académicamente inoficiosas pero muy rentables para los profesores que ponían a los jóvenes a hacerlas. Así que bienvenido a combatir la corrupción pero no puede poner a todos los académicos investigadores en el mismo costal.
Orlando Ortiz Medina(11296)21 de diciembre de 2025 - 05:19 p. m.
Gracias, presidente Petro, sin una persona como usted en el Gobierno esto no habría sido posible. El cambio sigue.
Mario Giraldo(196)21 de diciembre de 2025 - 05:15 p. m.
Mala iniciativa. En lugar de ponerles un limite a la estructura de costos, esta ley lo que hace es permitirle que crezca cada año. Como con las EPSs llegara el día en que no haya plata con que pagarles, pues para ellos entre mas gasten, mas sube el índice, y mas les tienen que pagar. Las universidades bajo este gobierno, reciben ya cuantiosos recursos. No es cierto que los presupuestos sean bajos.
Miguel Antonio Romero Moreno(46759)21 de diciembre de 2025 - 05:08 p. m.
Todavía se hace PERENTORIO quitarles el manejo de la universidades públicas a la clases politiquera y corruptas que las han tomado como fortin burocrático y como plataforma para otras aspiraciones. Ejemplo: la Universidad de Sucre.
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