El Chocó, de nuevo en paro

¿Qué piden los chocoanos? En síntesis, muestras de que nunca más serán olvidados y que los discursos del Gobierno se pueden cumplir.

Tienen motivos los chocoanos para declararse en paro cívico. / Foto: Comité Cívico Chocó

Vuelven los chocoanos a declararse en paro cívico. Nueve meses después de haber obtenido un acuerdo con el Gobierno Nacional, gracias a una protesta similar, tristemente los ciudadanos tienen suficientes motivos para denunciar el incumplimiento por parte del Estado. Para añadirle problemas a la situación del departamento, la presencia del Eln y los grupos armados ha arreciado allí desde la firma del Acuerdo de Paz.

En agosto de 2016, una jornada igual paralizó el departamento durante ocho días, en medio de diálogos con los gobiernos central y departamental para sortear la crisis que por entonces vivían los chocoanos. Sin embargo, el Gobierno no ha cumplido. “De un balance que nosotros hemos hecho, determinamos que se ha cumplido en un 5 % y hay un incumplimiento del 95 %. Esta vez hemos priorizado algunos puntos que consideramos más urgentes: vías, salud, el caso de Belén de Bajirá, altas tarifas de energía, agua potable, conflicto armado y crisis humanitaria”, explicó a El Espectador César García, integrante del Comité Cívico por la Salvación y la Dignidad del Chocó.

¿Qué, exactamente, piden los chocoanos? En síntesis, muestras de que nunca más serán olvidados y que los discursos del Gobierno se pueden cumplir a pesar de ser un departamento donde la burocracia corrupta ha estancado el desarrollo. En particular, son varios sus reclamos.

El primero es que la ejecución de las obras en las vías Quibdó-Medellín y Quibdó-Pereira, para las cuales el Gobierno prometió $720.000 millones, avanzan a paso de tortuga. El segundo es el caso de Belén de Bajirá, pues, a pesar de que el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) aclaró a comienzos de año que no existe límite dudoso, que el municipio es jurisdicción chocoana y no pertenece a Antioquia, aún no ha sido publicado el mapa oficial que disipe las incertidumbres que había sobre la materia. El gobernador de Antioquia, Luis Pérez, no ha dejado sus discursos amenazantes sobre el tema. Tercero, la tarifa de energía sigue siendo alta y el servicio deficiente. Cuarto, los barrios de Quibdó continúan sin servicio de acueducto y alcantarillado. Quinto, no hay red hospitalaria suficiente y está en veremos la construcción del hospital de tercer nivel en Quibdó. Sexto, los grupos armados al margen de la ley tienen a varios municipios en crisis humanitaria y desconectados del resto del país.

Motivos, entonces, sobran. Lo bueno es que, por lo menos, han encontrado en el Gobierno un interlocutor interesado. Hace poco el vicepresidente Óscar Naranjo estuvo en el departamento escuchando los reclamos y prometiendo que las soluciones vienen en camino. Durante el paro cívico del año pasado, el presidente Juan Manuel Santos explicó que “en el Chocó hemos hecho inversiones por encima de los siete, ocho billones de pesos. Hay muchos de los municipios que hoy tienen agua que antes no tenían”. También se han visto inversiones en aspectos sociales y de infraestructura, así como la presencia de autoridades para desmantelar las instituciones secuestradas por la corrupción.

Pero, evidentemente, no ha sido suficiente y los ciudadanos están, con justa causa, impacientes. A poco más de año y medio de terminar el segundo período del presidente Santos, las deudas con la región siguen sin soluciones. Es momento de meter el acelerador para que los paros pierdan su relevancia. Cuando el actual se levante, no queremos tener que volver a escribir sobre cómo al Chocó le siguen incumpliendo. Ese disco ya está muy rayado.

 

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