¿Eso es todo lo que hay para enfrentar la crisis?

Noticias destacadas de Editorial

El plan anunciado por el presidente de la República, Iván Duque, para enfrentar el coronavirus en lo que le queda de mandato decepciona por su falta de ambición. En la instalación del Congreso de la República, el mandatario dijo que desea “asumir un compromiso con Colombia, un compromiso con todos los ciudadanos para que nuestro país salga adelante”. Y agregó: “Tenemos una agenda legislativa ambiciosa, que recoge aspiraciones ciudadanas inaplazables y que estaremos presentando en los próximos días con las bancadas de gobierno”. Sin embargo, y pese a las buenas intenciones, los proyectos anunciados se quedan muy cortos del impulso reformista que necesita Colombia en este momento.

El Gobierno tiene bien diagnosticado el problema. Con un desempleo histórico del 24 % en mayo, con las personas sin posibilidad de volver a sus trabajos, con el encierro alargándose y con los contagios en aumento, el país está en una crisis económica compleja. Además, el Estado se encuentra falto de recursos, en parte por la reforma tributaria impulsada al aterrizar este gobierno en la Casa de Nariño, que creó huecos fiscales que ahora son más difíciles de cubrir. Nuestra economía necesita una inyección de energía, una “repotenciación”, como la llamó el presidente. En eso estamos de acuerdo.

Las preguntas comienzan con los métodos empleados para la “reactivación segura”. Cuando el país necesita una visión ambiciosa y clara de recuperación y de reforma, el presidente Duque ofrece un abanico de soluciones tradicionales, concentradas en torno a inversiones rimbombantes, pero tímidas, y con una agenda legislativa que sí corrige situaciones problemáticas, pero no se atreve a repensar un país pospandemia.

Si se mira lo ocurrido en la Unión Europea, el contraste es enorme. Enfrentados a una crisis que no se veía en casi un siglo, los líderes de Europa dejaron a un lado sus diferencias, rompieron con la ortodoxia económica y vieron este momento histórico como lo que es: una oportunidad de invertir, reformar y hacer un nuevo pacto social. Se dirá que Colombia no cuenta con los mismos recursos, y eso es cierto. Pero antes de hablar de montos presupuestales es esencial pensar en los principios orientadores de las políticas públicas. Todo ha cambiado, ¿no es momento de que Colombia también cambie y que el liderazgo político pinte un mapa novedoso de lo que vendrá en los próximos años?

El presidente habló de más de $100 billones, en inversión pública y privada, para crear un millón de empleos en estos años; también de 200.000 subsidios de vivienda y de una modernización de las normativas de ese sector; explicó una serie de préstamos, así como la renovación del Ingreso Solidario, “que estará con nosotros como mínimo hasta junio del año 2021”, e hizo énfasis en la importancia del campo. Dentro de sus pronunciamientos estuvo una mención al catastro multipropósito, una medida que debería implementarse cuanto antes para, de una vez por todas, saldar la deuda histórica que tiene Colombia y poder contar con un sistema de información suficiente sobre distribución de las tierras.

Pese a ser sin duda temas importantes, insistimos en la pregunta: ¿eso es todo lo que hará el país en la crisis? ¿Esperar a que pase la tormenta con algunos paliativos? ¿Perderemos esta oportunidad de reforma? ¿No haremos un nuevo pacto social con la ciudadanía?

¿Está en desacuerdo con este editorial? Envíe su antieditorial de 500 palabras a elespectadoropinion@gmail.com.

Nota del director. Necesitamos lectores como usted para seguir haciendo un periodismo independiente y de calidad. Por favor, considere adquirir una suscripción digital y apostémosle al poder de la palabra.

Comparte en redes:

 

Te contamos que estamos trabajando en nuestra plataforma tecnológica para que sea más fácil de disfrutar, por eso no podrás hacer comentarios en los artículos. Estarán activos próximamente. Gracias por tu comprensión.