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España se viste de azul

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30 de mayo de 2023 - 02:00 a. m.
El gran triunfador de la jornada es Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, que se midió por primera vez en las regionales y obtuvo un resultado infinitamente mejor de lo esperado.
El gran triunfador de la jornada es Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, que se midió por primera vez en las regionales y obtuvo un resultado infinitamente mejor de lo esperado.
Foto: EFE - Javier Lizón
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El triunfo apabullante Partido Popular (PP), de derecha, y el preocupante aumento de la votación de la ultraderecha de Vox en los comicios regionales del domingo anterior en España han forzado al presidente Pedro Sánchez a convocar un adelanto de elecciones generales para el próximo 26 de julio. El fuerte varapalo que sufrió la izquierda en general, a pesar del buen desempeño que habían tenido sus representantes en las regiones autónomas, es un muy fuerte campanazo para el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y sus socios de Unidas Podemos, para movilizar al electorado que los lleve a mantenerse en el gobierno. La incertidumbre es grande ante un resultado preliminar que, de momento, no parece augurar demasiado optimismo.

El gran triunfador de la jornada es Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, que se midió por primera vez en las regionales y obtuvo un resultado infinitamente mejor de lo esperado. Él mismo había pronosticado un resultado favorable, pero no tan apabullante como el obtenido. Como le corresponde, en las palabras que pronunció una vez conocida la mayoría de las cifras, apuntó al siguiente paso, lograr el triunfo en las elecciones generales y sacar del poder al PSOE: “Solo hemos empezado. El sanchismo no ha sido derogado todavía”.

Por su parte, Pedro Sánchez, actual presidente del Gobierno y líder de los socialistas, acostumbrado a tomar decisiones arriesgadas, vuelve a jugarse el todo por el todo para intentar atraer el voto de la izquierda agitando la bandera del temor a un triunfo de la derecha. Lo anterior le permite evitar un mayor desgaste de su partido tras el negativo resultado obtenido y lo exime, de momento, de responder ante la búsqueda interna de responsables de la derrota, en la cual tiene mucho que perder. De inmediato asume la tarea de liderar a sus partidarios, así como motivar a quienes se ubican a su izquierda.

Según los resultados conocidos, hay un gran cambio de gobiernos municipales y autonómicos. La Comunidad Valenciana, Aragón, Baleares, Extremadura y La Rioja pasan de manos del PSOE al PP. En Andalucía casi todas las capitales ahora son de los populares, que además confirmaron su primacía tanto en la Comunidad como en el Ayuntamiento de Madrid con una mayoría absoluta. Buena parte del excelente resultado obtenido por la derecha se deriva de que Ciudadanos, partido que buscó disputar la primacía al PP, fue absorbido por este último. Sin embargo, según los analistas, a pesar del golpe recibido, la ventaja de los populares sobre los socialistas en el número total de votos es de tres puntos porcentuales. Sobre esta base es que Sánchez espera remontar la batalla perdida y prepararse mejor para la contienda definitiva. Va a pesar mucho el hecho de que varias posiciones se acaban de perder en comunidades autónomas y ayuntamientos por la fragmentación de candidaturas a la izquierda del PSOE, mientras que en la derecha del PP y de Vox se mantuvo la unidad.

Uno de los interrogantes que existen es cómo va a actuar de manera inmediata Alberto Núñez Feijóo para coordinarse con Vox, en la medida en que, hasta antes de las elecciones y para evitar posibles efectos colaterales por acercarse demasiado a los ultranacionalistas, había preferido mantener una cierta distancia. Ya se conoció que mantuvo una conversación con Santiago Abascal, quien logró duplicar el número de votos de Vox y ya se ubica en el 7 % de las preferencias del electorado. La mayor preocupación con respecto a Abascal y su partido radica en que sus ideas ultras han sido consideradas como una afrenta a la continuidad de la democracia en España. Ya se conocen casos similares en algunos países europeos, y el reciente triunfo de Recep Tayyip Erdogan en Turquía, que lleva gobernando de manera autoritaria por más de 20 años, es de por sí un motivo de alarma.

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A(68560)30 de mayo de 2023 - 05:12 p. m.
El triunfador " que llaman" , reconocido amiguete de narco contrabandista, con quien paseaba en yate , no es un elemento de fauna desconocida por aquí , como cuando se ven las gráficas de chanchos acompañando ñeñes financiados con la plata paraca . Los que de verdad ganaron son los ultra fascistas a los que la caballuna apoyó en plaza pública en descarada ingerencia. Muy pendientes del presupuesto público para repartir con sus socios particulares, los peperos tendrán que robar también para vox.
Atenas(06773)30 de mayo de 2023 - 12:18 p. m.
Como de costumbre, el editorialista de turno, y mejor diría q’ todos los de EE, digitan o escriben con la mano izquierda, y en tal maña pierden la compostura en sus análisis y los urden bajo falsas premisas q’ se caen x su propio peso; cómo así q’ después de esa muenda electoral tan inesperada x lo generalizada q’ fue, aún alegue q’ sorprende la derrota “a pesar del buen desempeño q’….”. Desde q’ cayó P.Iglesias la guillotina venía sobre P.Sánchez.Y aquí pronto lo será el sofista Petro.
  • Carlos(71824)31 de mayo de 2023 - 01:00 a. m.
    Bandido asqueroso.
  • Óscar(22193)30 de mayo de 2023 - 03:19 p. m.
    Ay J. Obdulio!
Manuel(9808)30 de mayo de 2023 - 11:23 a. m.
La política está llegando al extremo de su camino, lo que demuestra que la democracia no era, sino, una política de conducción social a un punto ciego, que no permite salidas diferentes de lo correctamente político, esto es, de lo que, las mayorías aceptan muy desprevenidamente, imprevisión que, quedará descubierta cuando ya estén completamente cerradas las vías que se denominaron democráticas, pero eso no es opcional, simplemente es parte del sino humano. La democracia era un fórmula.
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