La importancia de proteger a Luis Gustavo Moreno

La pieza central en el rompecabezas del "cartel de la toga" es Moreno, por lo que no puede permitirse que triunfen quienes pretenden silenciarlo. / Mauricio Alvarado - El Espectador

Nadie debe poder atentar contra la vida de ningún testigo ni intimidarlo con amenazas. Por eso, la denuncia hecha pública la semana pasada sobre un presunto plan para asesinar a Luis Gustavo Moreno, exfiscal anticorrupción y pieza clave para derrumbar el engranaje del “cartel de la toga”, es una señal de alerta. Las autoridades deben garantizar su seguridad y que nadie influencie sus testimonios. El país ya ha visto demasiados casos donde se silencia a quienes tienen la información para encontrar a todos los responsables de un crimen.

El mayor retirado del Ejército y condenado por falsos positivos Juan Carlos Rodríguez, quien se encontraba pagando su sentencia en el Centro de Reclusión Militar (CRM), fue quien hizo pública la denuncia. El uniformado aseguró que detrás de las intimidaciones estaría el capitán retirado del Ejército José Ignacio Mira Peña, quien tendría vínculos con narcotraficantes. “Cuando se denunció, ante funcionarios del CTI, la presencia del capitán Mira, exempleado de Wílber Alirio Varela Fajardo, (alias Jabón), en la sede del CRM, donde amenazó a Gustavo Moreno, como enviado por Leonidas Bustos y Francisco Ricaurte”, dijo.

Curiosamente, Rodríguez fue trasladado a los pocos días de hacer la denuncia a otro centro de reclusión. Por su parte, la defensa de Moreno le pidió a la Fiscalía que investigara y tomara todas las medidas de control necesarias para evitar que se atente contra su vida.

El Ejército Nacional, sin embargo, emitió el domingo un comunicado reiterando que ha tomado todas las medidas de protección necesarias y que, de acuerdo con el protocolo de seguridad de Moreno, hay 41 personas autorizadas por él y la Fiscalía para visitarlo, entre quienes se encuentra el presunto autor de las amenazas.

La situación es, evidentemente, compleja, pero preocupa pues en efecto no sobran los interesados en silenciar a Moreno. Hace poco se supo que el exfiscal firmó un principio de oportunidad donde se comprometió a declarar en contra de 26 personas por el “cartel de la toga”, entre los que se encuentran los exmagistrados de la Corte Suprema de Justicia Leonidas Bustos, Francisco Ricaurte y otros tantos involucrados en el escándalo que tiene en vilo la reputación de la justicia colombiana.

El país necesita entender con lujo de detalles los alcances de los tentáculos de la corrupción en la justicia. Son muchos los casos importantes que se han visto manchados por las denuncias que hay. La pieza central en ese rompecabezas es Moreno, por lo que no puede permitirse que triunfen quienes pretenden silenciarlo. La Fiscalía ha realizado un trabajo excepcional en la construcción del caso y no puede bajar la guardia cuando está tan cerca de dar resultados.

Especialmente porque no se trata sólo de Moreno. Son muchos los testigos que reciben amenazas en este país. ¿Qué tantas verdades no hemos conocido porque quienes las conocen temen por su vida y prefieren la complicidad del silencio? El sistema judicial de Colombia debe poder garantizar la seguridad de todos los que colaboren con las autoridades. Lo contrario sería seguir fomentando la impunidad y, con eso, perdemos todos.

 

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