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11 Jan 2010 - 11:00 p. m.

La mejor noticia económica de 2009

EN MEDIO DE LAS MALAS NOTICIAS económicas, del estancamiento de la demanda, del desplome de la industria, del aumento del desempleo, cabe resaltar el excelente comportamiento de la inflación.

El Espectador

El Índice de Precios al Consumidor creció sólo 2% en 2009, el aumento más pequeño desde 1952. Algunos grupos de bienes y servicios, como los alimentos y el vestuario, presentaron una variación negativa en los precios. Sólo la educación y la salud mostraron aumentos significativos pero inferiores al 10%. Con todo, el descenso de la inflación constituye un hecho notable, sin antecedentes en la historia reciente del país.

La baja inflación tiene consecuencias sociales positivas. Aumenta los ingresos reales de los trabajadores. En particular la caída en el precio de los alimentos incrementa el poder de compra de las clases menos favorecidas y puede por esta vía ayudar a reducir la pobreza. Además, la caída de la inflación abarata el crédito y permite, tanto a los hogares como a las empresas, planear de mejor manera sus gastos e inversiones futuras.

Las autoridades económicas enfrentan ahora un nuevo reto. El Banco la República debe al mismo tiempo consolidar la caída en la inflación y contribuir a la recuperación económica en general y a la reactivación del empleo en particular. Ambos retos no son incompatibles. Pero su logro implica un equilibrio complicado. Una política monetaria muy laxa podría contribuir a un resurgir de la inflación. Y una política muy estricta podría estrangular el incipiente crecimiento de la economía. Por ahora el Banco de la República se ha mostrado optimista. Su gerente ha señalado reiteradamente que la inflación baja y la recuperación no son excluyentes.

También es importante, en medio de unas condiciones climáticas adversas, prevenir un aumento acelerado del precio de los alimentos. La caída del precio de los alimentos en 2009 obedeció, en parte, a factores coyunturales: la recesión mundial, los menores precios de algunos insumos agrícolas, la disminución del comercio con Venezuela y el consecuente aumento de la oferta interna. Algunos de estos factores serán menos favorables en el futuro y por lo tanto es posible anticipar un aumento de los precios. En 2008 hubo un debate intenso sobre la elevada protección del sector agrícola que podría ganar nuevamente relevancia.

Para terminar, es importante resaltar el papel de la independencia del Banco de la República en el descenso de la inflación. La baja inflación no es, como se dice muchas veces, un simple reflejo de las dificultades económicas. Argentina y Venezuela combinan inflaciones muy altas con un estancamiento económico muy severo. No casualmente, en ambos países, la independencia de sus bancos centrales está en entredicho, ha sido subordinada a las necesidades políticas del Ejecutivo. La caída de la inflación tiene que ver con factores externos. Pero también con las políticas y la credibilidad de la autoridad monetaria.

En suma, el Banco de la República merece un reconocimiento, tiene un mérito innegable en el descenso de la inflación, sin duda la mejor noticia económica de 2009.

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