La necesaria intervención en la venta de boletas

Las suspicacias que rodean la venta de las boletas de los partidos que la Selección Colombia disputó en Barranquilla, especialmente contra Brasil, deben terminar en cuentas claras para el país. Mientras ese proceso se desarrolla, hay que celebrar la intervención de las autoridades en la venta de boletería para el partido próximo contra Paraguay. El ataque cibernético que sufrió el nuevo proveedor de las boletas es un motivo más para preguntarse quiénes están detrás de la trampa que parece que se les hizo a los colombianos.

El 8 de agosto, Ticket Shop, empresa encargada de la venta de las boletas de los partidos de la Selección Colombia en Barranquilla, dijo que vendería 6.000 tiquetes para el encuentro con Brasil. En pocos minutos, las redes sociales se llenaron de cientos de quejas de personas que no pudieron acceder a comprar su boleta. La frustración era generalizada y abrumadora.

Sin embargo, la empresa dio una justificación que sonaba razonable: “Fueron casi 62.000 personas las que registramos tratando de comprar las 6.000 boletas disponibles”, dijo Iván Arce, gerente de Ticket Shop. Posteriormente publicaron una información afirmando que ese día se vendieron en norte 884 boletas, en sur 1.144, en oriental 2.180 y en occidental 1.792. Un éxito, aparentemente.

Sólo que lo anterior resultó ser mentira. La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), intrigada por la cantidad de quejas, envió un derecho de petición a Ticket Shop pidiéndole la información detallada de quiénes compraron las 6.000 boletas. La empresa contestó que no se había vendido ninguna.

Por eso, la SIC abrió un pliego de cargos contra Ticket Shop. Según el ente de control, ha recaudado “evidencias materiales probatorias (documentos, declaraciones y otras evidencias) que darían cuenta de la presunta existencia de una conducta sistemática encaminada al desvío masivo y deliberado de decenas de miles boletas con fines de reventa respecto de todos los partidos de fútbol en los que la Selección Colombia jugó como local en Barranquilla para las eliminatorias al Mundial de Fútbol Rusia 2018”. Estamos hablando de boletas que se revendieron hasta por diez veces su precio original.

Era, entonces, necesaria la intervención del ente de control, que lo hizo de manera diligente. En el pliego de cargos se dictó una medida cautelar para que Tu Boleta fuera la encargada de vender los tiquetes para el partido contra Paraguay. Pese a que hubo un ataque informático, el resultado es positivo: se vendieron 30.086 boletas rastreadas por la SIC, en un promedio de 2,6 tiquetes por comprador, lo que garantiza una mejor repartición del acceso al partido.

Esta es una muestra de lo que ganan los colombianos cuando hay una autoridad protegiendo a los consumidores y vigilando la competencia desleal. La idea de que el mercado se regula a sí mismo no puede significar que el Estado pierda toda potestad de evitar fraudes e injusticias, como parece que ocurrió con las boletas para ver a la Selección.

Por supuesto, falta saber quiénes fueron los responsables de todo el proceso, de qué manera se beneficiaron y cómo operaron tras bambalinas. Esa es labor de las autoridades. No puede permitirse que el fervor de los colombianos por su Selección sea manipulado y se preste para abusos de nuevo.

Actualización: Después de cerrada esta edición, se supo nueva información indicando que Tecnoglass estaría detrás de reventa de boletas de eliminatorias de Rusia 2018

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