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Las amenazas de los traicioneros de la paz

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11 de marzo de 2021 - 03:00 a. m.
“Santrich”, “Márquez” y los otros disidentes de las Farc no lograrán callar a la prensa libre que ha documentado sus crímenes y seguirá cuestionándolos. / Foto: YouTube
“Santrich”, “Márquez” y los otros disidentes de las Farc no lograrán callar a la prensa libre que ha documentado sus crímenes y seguirá cuestionándolos. / Foto: YouTube
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Jesús Santrich es un criminal que traicionó la confianza de los colombianos y busca sembrar terror ante el temor de ser capturado. Por eso, nuestra respuesta como país debe ser contundente y clara: quienes se esconden en el narcotráfico y el terrorismo para seguir buscando relevancia en el debate público no son actores políticos. Ahora, el exnegociador fugado de la justicia pretende que regresemos junto con él, sus ideas caducas y métodos abominables al pasado. Para lograrlo, lanza amenazas a dos periodistas directoras de medios buscando amedrentarlas. No las silenciará, así como tampoco logrará callar a la prensa libre que ha documentado sus crímenes y seguirá cuestionando su disidencia. Utilizamos este espacio para extenderles nuestra solidaridad a las colegas. Un ataque contra una periodista es un atentado contra la democracia colombiana y contra los esfuerzos de paz. No ganarán quienes ven en el capricho de las armas una excusa para no responder ante la justicia.

Este debería ser el último editorial que le dediquemos a Jesús Santrich, Iván Márquez y los otros disidentes de las Farc que buscan dar golpes de opinión para presentarse como actores relevantes. No lo son. Ni ellos ni cualquier persona alzada en armas después del Acuerdo de Paz tiene derecho a declararse como un ser incomprendido político. Son criminales que traicionaron lo pactado, abusaron de la confianza de los colombianos, deslegitimaron las instituciones y no quieren aceptar ni reconocer sus crímenes. Por eso nos causa recelo tener que referirnos a ellos.

Nos manifestamos, sin embargo, porque las amenazas por parte de criminales contra periodistas no solo son comunes en el país, sino que históricamente han ido de la mano de la censura y la autocensura. Al señalar a Claudia Gurisatti y a Vicky Dávila, lo que pretenden los terroristas es filtrar los discursos, decir qué voces son autorizadas para expresarse y cuáles deberían silenciarse. Eso, por supuesto, no les corresponde a ellos ni a nadie. La libertad de expresión y el libre ejercicio del oficio de la prensa son pilares sobre los que hemos construido nuestro Estado y nuestra democracia. Quienes atentan contra ellos están atacando al pueblo colombiano entero. El rechazo, entonces, debe ser contundente y en unísono.

Según el general Jorge Luis Vargas, director de la Policía, “ya existen dos noticias criminales con la Fiscalía y la Dijín dentro de un proceso investigativo que debe conducir a la judicialización de este delincuente y otros miembros de su estructura narcotraficante”. Por su parte, Marta Lucía Ramírez, vicepresidenta de la República, dijo que “la causa de una mujer es mi causa, independientemente de nuestras posiciones políticas. como país no debemos aceptar ataques infames de parte de grupos al margen de la ley”. Estamos de acuerdo. Compartimos el clamor por la pronta captura y judicialización de Santrich, Márquez y todos los que siguen siendo una pesadilla para los colombianos.

Es un contraste humillante para Santrich y compañía cuando se les ubica al lado de los excombatientes que han cumplido sus promesas. Los segundos les han apostado a la paz, a Colombia, a crear proyectos de subsistencia, a construir comunidades. Son ejemplo para los colombianos y para el mundo. Los primeros son los criminales de siempre. Gritan, hacen escándalo, lanzan amenazas, pero cada una de esas actitudes demuestra su pequeñez e irrelevancia.

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Martha(25230)12 de marzo de 2021 - 01:39 a. m.
Considero que su posición de no volver a darles espacio en el editorial del periódico a los delincuentes de las Farc, es lo que deberían hacer todos los periodistas, esperar que los detengan o los den de baja y eso si sería noticia para todos los colombianos de bien. entre tanto lo que esos delincuentes hagan no debe servir para gastar tinta en ningún medio escrito.
  • usucapion1000(15667)12 de marzo de 2021 - 05:43 a. m.
    Noticia muy grata sería ver el final de este gobierno de consecuencias desastrozas para millones de colombianos. Su concepto de "gente de bien" es deplorable y se debe a su ceguera uribista.
Horacio(6498)12 de marzo de 2021 - 12:31 a. m.
Cuando leí el título del editorial pensé y aposté que iban a denunciar a Alvaro Uribe, Ivan Duque, Marta Lucía, Paloma, José Obdulio, Fernando Londoño y a toda la caterva de delincuentes que forman el gobierno. Pero me encontré que acusan a los que no toca porque bien sabemos que Márquez y Santrich lo que hicieron fue huír de la persecución que pretendía condenarlos a toda costa.
Pedro(nkhgy)12 de marzo de 2021 - 12:02 a. m.
Pero ahí sigue la ramera Cecilia Orozco defendiendo a "Santrich". Lean sus artículos sabandijas repugnantes. Esbirra de las Farc y de Santos se ha dedicado a denigrar de todo el mundo con tal de defender a esos degenerados despreciables. "Opinadora" en este pasquín e ídolo de mucho descastado hijo de ramera en estos foros. La DOBLE MORAL de El Espectador es repugnante.
  • usucapion1000(15667)12 de marzo de 2021 - 05:38 a. m.
    Su falta de moral es grotesca Pedro. Su lenguaje de sicario es evidente. Por eso es incapaz de entender la grandeza e integtrifdad de una perodista de la altura de Cecilia Garzón
Germán(8019)11 de marzo de 2021 - 09:51 p. m.
Faltó reconocer que Santrich estuvo en la legalidad establecida en el acuerdo de paz hasta que se destapó el complot de N.H. Martínez contra ese acuerdo y que lo hacía ver como que estaba traficando con los mexicanos, como bien ha sido demostrado en el Congreso por Petro. Fue condenado sin juicio y sin pruebas; no quiso esperar el desenlace ya previsto
IVAN(96847)11 de marzo de 2021 - 05:09 p. m.
"...la causa de una mujer es mi causa, independientemente de nuestras posiciones políticas." Esto sí que es nuevo, Martuchis posando de feminista. Demagogia pura. No la he visto rasgarse las vestiduras ante los feminicidios y abusos sexuales que victimizan a tantas mujeres colombianas. Lo de Vickycita sí le duele, por supuesto.
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