
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Al cumplirse 100 días desde la llegada de Joe Biden a la Presidencia de Estados Unidos el balance inicial es de optimismo moderado en medio de la pandemia. La crisis que ha sacudido al país del norte, al igual que al mundo, sumada a los cuatro años nefastos de Donald Trump requerían medidas de choque acertadas, un adecuado tacto político y la voluntad de jugarse a fondo. Biden ha logrado, como lo dijo en su primera comparecencia ante el Congreso, que su país vuelva “a estar en marcha. Convirtiendo peligro en posibilidad. Crisis en oportunidad”. Con respecto a Colombia, se mantiene la cercanía, aunque el énfasis estará centrado en la implementación del Acuerdo de Paz, los derechos humanos, Venezuela, el narcotráfico y el medioambiente.
Contrario a las fórmulas conservadoras, el nuevo mandatario ha emprendido simultáneamente tareas impostergables en áreas vitales. Su prioridad esencial es lograr la mayor cantidad de vacunas y personas inmunizadas en el menor plazo posible. De igual manera, adoptar una serie de medidas para la pronta recuperación económica y social del país, así como la protección del medioambiente. No le ha ido bien con el tema migratorio, debido a la gran cantidad de centroamericanos que intentan ingresar a Estados Unidos. En lo internacional, formuló serias advertencias a Rusia, le dijo a China que podrían entenderse sin confrontación, anunció la donación de vacunas a otros países y mantuvo la promesa del retiro de sus tropas de Afganistán, tras 20 años de guerra fracasada.
“Estados Unidos está avanzando, no podemos parar ahora”, dijo Biden ante el Congreso. Para frenar las consecuencias del errado manejo de su antecesor, al acelerar la producción de vacunas multiplicó los centros de vacunación, todo esto bajo un manejo central y coordinado con los estados. Gracias a la acertada estrategia se han superado con creces las propias metas trazadas por el gobierno, con más de 200 millones de dosis administradas, llegando así a un 27 % de la población, es decir, más de 90 millones de personas. A pesar de estos logros, el reto continúa. El número de fallecidos ya va por los 575.000, por lo cual el mandatario afirma que se encuentran “en una carrera de vida o muerte contra el virus”. Tiene razón.
En materia económica y social también ha actuado con presteza. Involucró al gobierno federal en su conjunto para la adopción de medidas que deberán aliviar los problemas, con una inversión de cerca de US$4 billones en diversos proyectos y programas, en especial en áreas de protección social e infraestructura. Al asumir la presidencia anunció y logró la aprobación de un plan de rescate por US$1,9 billones. Además, se le incorpora otro plan por US$2,3 billones adicionales y una nueva propuesta de US$1,8 billones para educación y para familias, que deberán contar con la aprobación del Congreso. De esta manera se busca fortalecer la economía estadounidense, que no vivía una situación tan crítica desde la Gran Depresión hace casi un siglo.
Con respecto a Colombia, como se había anunciado, el posconflicto, la debida implementación del Acuerdo de Paz, la investigación por los asesinatos y la protección de líderes sociales y desmovilizados de las Farc, el tema de Venezuela, el narcotráfico y el medioambiente son aspectos prioritarios en su agenda. Ya lo había dicho el embajador Philip S. Goldberg y lo ratificaron tanto el asesor para América Latina, Juan González, como en especial el secretario de Estado, Antony Blinken, en su conversación con el presidente Iván Duque. A pesar de la carta de Biden a Duque, dada la condición de aliado estratégico que tiene nuestro país para Washington, aún no se ha producido una conversación directa entre los dos mandatarios.
De mantenerse la impronta del mandatario de la Casa Blanca, tanto a nivel interno como internacional, se continuará respirando un nuevo aire de optimismo frente al pobre legado de su antecesor.
¿Está en desacuerdo con este editorial? Envíe su antieditorial de 500 palabras a elespectadoropinion@gmail.com.
Nota del director. Necesitamos lectores como usted para seguir haciendo un periodismo independiente y de calidad. Considere adquirir una suscripción digital y apostémosle al poder de la palabra.