El procurador general de la Nación, Gregorio Eljach, lanzó una frase muy preocupante en un discurso que pronunció recientemente. Según él, gracias a la labor del contralor, Carlos Hernán Rodríguez; el registrador, Hernán Penagos, y el mismo Eljach se logró prevenir un golpe de Estado pues “no iba a haber elecciones”. Lo extraño es que, a pesar de la suma gravedad de lo que dijo, el jefe del Ministerio Público no dio más detalles. Eso es inaceptable. Si la Procuraduría supo y tiene pruebas de que había un plan para cancelar las elecciones, tiene que compartirlo con el país entero. Si no es así, el servidor público no puede andar soltando ese tipo de afirmaciones a la ligera, pues le hace daño a la democracia, estigmatiza a todo un sector político y siembra dudas sobre su rol de independencia frente al poder.
El discurso del procurador es grandilocuente y, quizás por eso, ha pasado inadvertido. El país entero está concentrado en atender la tragedia del terremoto, combatir los incendios forestales y conocer cómo va a gobernar el presidente Abelardo de la Espriella. Pese a lo anterior, nos parece urgente solicitarle claridad a la Procuraduría, porque lo mencionado tiene implicaciones muy serias para la separación de poderes y el cumplimiento de la Constitución. Por eso, observemos en detalle lo mencionado por Eljach.
“Prevenir fue, y aquí quiero hacer un reconocimiento al señor contralor y al señor registrador, haber adelantado exitosamente el programa de paz electoral que fue el que permitió, gracias a ellos dos, que hubiera elecciones en Colombia, porque no iba a haber elecciones. Todo el mundo tenía el temor, fundado, de que las elecciones se iban a malograr”, dijo el procurador. Después, agregó que “gracias a esa actitud de ellos dos, a la que me sumé, en actitud de prevenir, de evitar, de quitar el riesgo del camino, hoy gozan, el señor presidente, en buena hora elegido legítimamente y legalmente por los colombianos, y el Congreso de la República, que estuvieron en riesgo de no haber cumplimiento del calendario electoral. Colombia sabe a qué me refiero y no voy a recordar esos momentos de angustia, de zozobra, de desazón, de perplejidad, tanto institucional como personal”.
No, procurador: no estamos seguros de que Colombia sepa a qué se refiere. Sí es importante recordar la “perplejidad” institucional y personal, porque queda la sensación de que el país no se enteró de algo importante. ¿Por qué dice que el temor de que no hubiera elecciones es “fundado”? ¿Tenía la Contraloría pruebas? ¿La Registraduría? ¿Por qué la Procuraduría no le dijo esto al país con claridad? ¿Acaso tomaron medidas ocultas? Y, en caso de ser así, ¿por qué no las comparten ahora que hubo cambio de gobierno? Si bien el presidente, Gustavo Petro, adoptó un discurso muy problemático antes y sobre todo después del triunfo de Abelardo de la Espriella que denunciamos en varias ocasiones, usted señala que incluso la elección al Congreso estuvo en riesgo. Eso es información nueva que no se puede despachar en un discurso de dos minutos.
Decir que en Colombia “no iba a haber elecciones” tiene que poder comprobarse o, de lo contrario, se está cayendo en una falla disciplinaria que, paradójicamente, la Procuraduría tendría que investigar. No se puede sembrar terror sin evidencias ni tampoco estigmatizar al sector político que comparte ideas con el presidente Petro. Por eso, procurador, necesitamos escuchar mayores claridades de su parte. Es momento de compartirle a Colombia el porqué de su angustia institucional. O, de lo contrario, es urgente que morigere el testimonio.
¿Está en desacuerdo con este editorial? Envíe su antieditorial de 500 palabras a elespectadoropinion@gmail.com
Nota del director. Necesitamos lectores como usted para seguir haciendo un periodismo independiente y de calidad. Considere adquirir una suscripción digital y apostémosle al poder de la palabra.