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Por favor, necesitamos un poco de cordura

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08 de julio de 2026 - 05:00 a. m.
Las instituciones son un antídoto para el radicalismo, para los abusos y para los caprichos personalistas. Es tiempo de respetarlas.
Las instituciones son un antídoto para el radicalismo, para los abusos y para los caprichos personalistas. Es tiempo de respetarlas.
Foto: EFE - Archivo
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La irresponsabilidad de nuestros líderes políticos es deplorable. Por un lado, el presidente de la República, Gustavo Petro, desconociendo una elección democrática y buscando que millones de colombianos compren sus teorías de conspiración sin aportar pruebas decentes. Por el otro, Carlos Alonso Lucio, estratega principal del presidente electo, Abelardo de la Espriella, vendiendo el gobierno entrante como una especie de vendetta contra Petro y sus aliados ideológicos. No han comprendido la delicadeza del momento histórico. Es urgente que haya calma, reflexión y mesura.

Sabíamos que el presidente Petro iba a vender la idea de fraude electoral porque lo anunció desde hace ocho años, cuando fue derrotado por Iván Duque. Lo que no esperábamos era el recrudecimiento de su retórica en los últimos días hasta llegar a un punto realmente delirante. Hablando de sí mismo en tercera persona, como si quisiera utilizar todo el peso de la rama ejecutiva en cada palabra, escribió: “El presidente de Colombia... es el filósofo Iván Cepeda. El presidente de Colombia no reconoce la legitimidad del gobierno entrante. Abelardo no ganó las elecciones”. Ha prometido pruebas, mientras lanza teorías con retozos de información sin validación, pero no las hemos conocido. Sus afirmaciones tienen el objetivo de manipular, enardecer a sus seguidores y tratar de manchar cualquier actuar del gobierno que eligieron los colombianos. Ya dijo que entregará el poder, pero al mismo tiempo que habla de resistencia civil y de un “robo electoral”. Su decisión es envenenar el debate y romper la credibilidad de las instituciones. Gustavo Petro, el demócrata, tantas veces mentado por el mismo mandatario, ya no existe. Tenemos a Gustavo Petro, el lanzallamas.

Presidente, es momento de la mesura. Se pueden convocar marchas, se pueden utilizar los mecanismos que la Constitución política permite. Lo que no se puede es utilizar el puesto de presidente para sembrar mentiras, desacreditar al sistema electoral y ser un pésimo perdedor. En su mensaje, escribió: “Reconozco al pueblo real que votó por Abelardo y lo respeto”. Su actuar demuestra todo lo contrario. Es tiempo de recordar su promesa con la Carta política y con sus propios electores.

La mesura, empero, también debe llegar al equipo del presidente electo. Carlos Alonso Lucio, mano derecha de Abelardo de la Espriella, ha utilizado entrevistas públicas para hablar de llevar a la cárcel al presidente Petro y a personas cercanas a él. Sus palabras suenan a venganza, buscan sembrar la idea de que están reemplazando un gobierno ilegítimo. El mismo vicepresidente electo, que se presenta a sí mismo como un hombre respetuoso de las formas, ha caído en el juego político de hablar de actos de corrupción sin dar pruebas para lo mismo. Levantarse del empalme, como anunció ayer el presidente electo, Abelardo de la Espriella, es atizar aún más la polarización. No estamos para irrespetar las normas, para convertir un momento tan delicado en un perfomance que busque activar las barras bravas.

La política está llena de calenturas, sí, pero gobernar requiere echar agua fría cuando el momento lo amerita. Nuestro país es de mecha corta, la violencia siempre está buscando excusas para aparecer. Las instituciones son un antídoto para el radicalismo, para los abusos y para los caprichos personalistas. Es tiempo de respetarlas, de crear espacios de diálogo, de bajar el tono y reconocer que los colombianos no necesitan más enfrentamientos entre bandos.

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Pathos(78770)Hace 9 minutos
Petro arrastra una profunda enfermedad mental q está afectando la estabilidad del país,cuando no está parnoico, esta delirando o en un estado ciclotimico q desfigura la imagen presidencial o y lo lleva a dar bandazos y opiniones opuestas como haber reconocido el triunfo de de la Espriella y ahora negarlo.Su inestabilidad es un serio problema por el cargo q ocupa
ECh(15232)Hace 19 minutos
De acuerdo 100% con el editorial!
Gvbnllnh. Bvc. Nm. N jn(98086)Hace 36 minutos
El petro está llorando en el piso sobre su estiércol de perdedor. Hay que seguir dándole más duro. No es momento de misericordia. (SIN VIOLENCIA) Fuera petro! Fuera petro! Fuera petro!!!
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