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Reconocimientos que abren puertas

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13 de diciembre de 2021 - 05:00 a. m.
"La semana pasada, 21 miembros del Ejército aceptaron su responsabilidad ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) por el asesinato de por lo menos 120 personas que fueron presentadas falsamente como guerrilleras. Su actuar es un reto a todos aquellos que siguen oponiéndose a la justicia transicional". / Foto de referencia: Archivo Fotográfico - Colprensa
"La semana pasada, 21 miembros del Ejército aceptaron su responsabilidad ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) por el asesinato de por lo menos 120 personas que fueron presentadas falsamente como guerrilleras. Su actuar es un reto a todos aquellos que siguen oponiéndose a la justicia transicional". / Foto de referencia: Archivo Fotográfico - Colprensa
Foto: Colprensa - Colprensa
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Mucho se habló durante el proceso de paz de la oportunidad de reflexión que representan las instancias de la justicia transicional. Ahora tenemos muestras tangibles de cómo, en efecto, la puerta de la reconciliación se abre cuando los actores involucrados en el conflicto se permiten un reconocimiento público de contrición ante lo ocurrido. La semana pasada, 21 miembros del Ejército aceptaron su responsabilidad ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) por el asesinato de por lo menos 120 personas que fueron presentadas falsamente como guerrilleras. Su actuar es un reto a todos aquellos que siguen oponiéndose a la justicia transicional.

Entre los testimonios dados por los miembros del Ejército hay uno que se destaca, por ser evidencia de cómo se puede ver un país que honra a las víctimas del conflicto y está dispuesto a explorar las verdades difíciles. El general (r) Paulino Coronado aceptó su responsabilidad, a título de omisión, por las ejecuciones extrajudiciales. En su aceptación lanzó una pregunta que debería tener eco en tantos altos mandos de la fuerza pública: “¿Cuántas vidas se habrían salvado? ¿Cómo serían la comunidad, el país y la sociedad en general si hubiésemos actuado pronta y vehementemente al primer asomo de irregularidad, sin esperar que escalara a la dimensión que llegó?”.

El testimonio de Coronado tiene una gran fuerza simbólica porque aterriza en el corazón del debate sobre las ejecuciones extrajudiciales. Después de que la JEP hablara de que se cometieron unos 6.402 asesinatos de civiles presentados falsamente como bajas en combate durante el gobierno de Álvaro Uribe, el país se dividió en dos: por un lado, las víctimas, exigiendo verdad; por otro, quienes decían que se trató de unas cuantas “manzanas podridas” y que no se puede hablar de responsabilidad estatal ni de los altos mandos. La pregunta subyacente es cómo tanto horror pudo ocurrir sin que las personas a cargo se diesen cuenta. ¿No se espera, en el cumplimiento de la labor, que los altos mandos estén en capacidad de identificar este tipo de atrocidades?

El general (r) Coronado da una respuesta que, nos parece, debería ser adoptada por los demás altos mandos: “Hoy entiendo que gran parte de la tragedia que vive nuestro país no es culpa únicamente de los que en forma directa destruyen la vida y los sueños, sino también de todos los que hemos tenido el mando y el poder para ir más allá de las obligaciones escritas, como funciones y protocolos, y no lo hicimos o lo realizamos tardíamente”. Eso es lo que han pedido, de manera razonable, las víctimas.

Independientemente de cuántos asesinatos logren acreditarse al final de los procesos ante la JEP, la información con la que contamos hasta ahora es suficiente para entender que se trata de un fracaso rotundo en el Ejército. Para reparar a las víctimas y ayudar a fortalecer la legitimidad de la fuerza pública, es útil aprovechar este momento histórico para reconocer la responsabilidad de los involucrados. La reflexión es la esencia de la reconciliación. La justicia transicional sigue con la mano abierta para quienes deseen unirse al proceso. Necesitamos que más agentes del Estado participen.

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German(20426)15 de diciembre de 2021 - 05:39 p. m.
21 militares? Con 6402, no es cosa de 21 militares, eso es todo un estamento, todo un matarife, todo montoya
ERWIN(18151)14 de diciembre de 2021 - 12:07 a. m.
un general de la republica aceptando que se presto para asesinar jovenes Colombianos inocentes ..que grave ..y general ..quien le dio la orden? ya se lanzo ..termine,lo q que empezo ..
blanca(17546)13 de diciembre de 2021 - 10:03 p. m.
Creo que el reconocimiento deja burlados a quienes han querido hacer trizas el Acuerdo de Paz, para seguir flameando con la guerra y ganar réditos políticos. Además, es una oportunidad de que la JEP, realmente es una oportunidad para pasar la página y buscar el camino que conduzca a la paz.
PEDRO(90741)13 de diciembre de 2021 - 09:06 p. m.
Cuenta regresiva: faltan 237 días para que termine este deshonesto gobierno. Lea y entienda muy bien las hojas de vida de los candidatos a las diferentes corporaciones.
jairo(7137)13 de diciembre de 2021 - 05:56 p. m.
Rescatable lo del general, pero queda como el chavo "fue sin querer queriendo". Los soldados no se levantan un día y dicen me provoca matar guerrillos y coje su fierro y sale sin avisar a encontrar a los inocentes que se los llevan en bus desde Soacha a Ocaña a 13horas de camino. "A titulo de omisión" su responsabilidad, tenga vergüenza y asuma su rol y denuncie los ordenadores. Verdad completa
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