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Un cambio pequeño de gran peso simbólico

El Espectador

05 de septiembre de 2026 - 12:00 a. m.
Foto: #CorrectTheMap
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La Asamblea General de las Naciones Unidas acaba de aprobar una resolución que, aunque puede parecer irrelevante frente a los problemas urgentes del planeta, tiene una importancia simbólica que no se puede menospreciar. En total, 164 de los Estados miembros votaron a favor de la resolución titulada Corrección del mapa, que busca reemplazar el mapa mundial usado tradicionalmente por uno que represente de manera más apropiada el tamaño real de los continentes, en particular África. Solo un país votó en contra: Estados Unidos.

El mapa que se usa en todas partes es conocido como Mercator, dado que fue diseñado en 1569 por el cartógrafo Gerardus Mercator. El objetivo original era ayudar a que los exploradores europeos pudieran navegar por el mundo. Sin embargo, para mostrar la curvatura de la Tierra, Mercator hizo que los países cercanos al Ecuador sean representados mucho más pequeños de lo que son, mientras que los países en los polos lucen más grandes de la realidad.

La discrepancia más visible es en cómo se representa el continente africano. Groenlandia aparece con un tamaño similar al de África, aunque el continente africano es catorce veces más grande. En 2018, un grupo de cartógrafos construyó un mapa que mejor represente las áreas verdaderas y una campaña en redes sociales, llamada #CorrectTheMap, fue lanzada con un mensaje contundente: “Podríamos poner a Estados Unidos, China, India, Japón, México y la mayoría de Europa dentro de África y todavía nos sobraría territorio por cubrir”. El ministro de Relaciones Exteriores de Togo, Robert Dussey, dijo que “un mundo más justo empieza con un mapa más justo”. Los 54 países de la Unión Africana impulsaron activamente el cambio.

La única reacción en contrario fue de la delegación de los Estados Unidos, en cabeza de Yaryna Ferencevych. En un comunicado, la delegada dijo que “la resolución se burla del trabajo y el propósito (de la ONU). Si bien esta iniciativa se presenta como inofensiva... los Estados Unidos ve con claridad que no puede separarse de un proyecto ideológico radical y mucho más grande”. A renglón seguido denuncia la promoción de “reparaciones y justicia cognitiva” como parte de una conspiración en contra de valores esenciales, lo que está haciendo que la ONU “pierda su legitimidad en el mundo”.

Más allá del debate sobre por qué la ONU está perdiendo influencia, es muy llamativo que la delegación de los Estados Unidos tilde de “distracción” una acción que sólo pretende reconocer hechos verificables. Ante un claro error histórico, que ha afectado la manera en que las personas perciben la composición del planeta en el que vivimos, la administración de Donald Trump ve una amenaza. Nos quedamos con las palabras de Dussey, quien explicó que “un mapa nunca es neutral. Moldea percepciones, influencia cómo entendemos los lugares de los pueblos y los continentes en el planeta”. Lo dicho: es un cambio pequeño con implicaciones profundas.

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