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Una solicitud de preclusión que desconcierta

07 de marzo de 2021 - 03:00 a. m.
Encontramos un abismo irreconciliable entre lo que había adelantado la Corte Suprema de Justicia y el criterio ahora aplicado por el fiscal Jaimes en el caso Uribe. / Foto: Cristian Garavito - El Espectador
Encontramos un abismo irreconciliable entre lo que había adelantado la Corte Suprema de Justicia y el criterio ahora aplicado por el fiscal Jaimes en el caso Uribe. / Foto: Cristian Garavito - El Espectador

La decisión de la Fiscalía General de la Nación, en el caso del expresidente Álvaro Uribe, es desconcertante. Si bien no se conocen los argumentos que habrá de presentar el fiscal Gabriel Jaimes cuando tenga que sustentar su solicitud de preclusión ante un juez de la República, el solo anuncio de que esa fue la medida adoptada deja abiertas muchas preguntas. Para comenzar, ¿cómo pasamos en unos pocos meses de un proceso con un largo expediente en la Corte Suprema de Justicia y con orden de medida preventiva a una solicitud de cerrar la investigación por ausencia de pruebas? ¿Cómo se explica esa desconexión entre el tribunal de más alto rango en el país y el ente investigador? ¿Cómo se sustenta la contradicción de una Fiscalía que está acusando al abogado del expresidente, Diego Cadena, de influenciar testigos en beneficio de su cliente, mientras que en el caso Uribe no hay razones para continuar?

No ayuda en toda esta situación que la Fiscalía, dirigida por Francisco Barbosa, haya demostrado sin pudor su cercanía al presidente Iván Duque y al partido que lidera el expresidente Uribe. Las víctimas siguen siendo la legitimidad de las instituciones y la búsqueda de la verdad.

Hemos defendido siempre la presunción de inocencia de Álvaro Uribe y de todas las personas investigadas por la justicia. También acompañamos y seguiremos acompañando y exigiendo respeto a la institucionalidad en sus decisiones. Sin importar las maromas judiciales que adoptó la defensa del exmandatario, como renunciar al Congreso, reconocemos que le correspondía entonces a la Fiscalía tomar una decisión y esas son las normas procesales. Por eso, defendemos que se cumplió el debido proceso y no nos uniremos al coro de voces que pretenden envenenar el pozo del debate público para atacar a los operadores judiciales.

Con esa precisión, también reconocemos que existe el derecho a cuestionar las decisiones y a exigir absoluta claridad. En este caso, encontramos un abismo irreconciliable entre lo que había adelantado la Corte Suprema de Justicia, que llevó a una medida de aseguramiento contra Uribe —tomada por unanimidad, por cierto, y no por el capricho de un par de magistrados “resentidos” como dijo una senadora—, y el criterio ahora aplicado por el fiscal Jaimes. Tampoco tiene sentido que avance el proceso contra el abogado Cadena y se considere que es una situación aislada e inconexa de las sospechas que operan contra el expresidente.

Es una lástima que un proceso tan importante para el país no haya tenido claridad en ningún momento. Entre los ataques a la justicia, las denuncias de conspiración y el actuar del ente investigador, son muchos los colombianos, de lado y lado en el debate, que desconfían de la institucionalidad. Mientras tanto, nos quedamos con el deseo de entender la razón de ser de cada una de las decisiones que se tomaron.

El proceso todavía tiene etapas por surtir. Un juez tendrá que evaluar la solicitud de preclusión e incluso si la acepta habrá recursos. Escucharemos con atención la sustentación de la Fiscalía de una decisión tan desconcertante, e incluso si no resultaran convincentes sus argumentos, nos negaremos a plantear o a creer que se deba patear la mesa. Lo cual no quiere decir que no consideremos lamentable para el país que todas las dudas surgidas en este proceso probablemente nunca vayan a quedar resueltas.

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Alvaro(21614)10 de marzo de 2021 - 05:00 p. m.
Excelente editorial por eso me suscribí a este prestigioso diario, liberal desde su fundación.
Hugo(eln5c)08 de marzo de 2021 - 07:47 p. m.
Matarife,,,, masacrador, narco, corrupto,,,,el frentero que salió corriendo del Senado para evitar juicio de la Corte,,,,el frentero que busca en las sombras a testigos en las cárceles,,, pronto tendrás que ir a frentiar a la Corte Penal Internacional, a ver cómo te va, arriero
Rodolfo(08021)08 de marzo de 2021 - 05:47 p. m.
y la actitud del presidente Duque ha sido bastante discutible, es indudable la cercania de los organos de control e investigacion con el gobierno, esta decision lo dice, mas alla de que juridicamente pueda ser procedente, la unica daminificada es la justicia y la verdad, y a proposito de algunos foristas, ¿que tiene que ver petro en esto?
Rodolfo(08021)08 de marzo de 2021 - 05:43 p. m.
muy coherente el editorial, mas alla que la fiscalia pueda solicitar la preclusion de la investigacion, que lo puede hacer, lo que preocupa y queda de fondo, es la poca claridad en el manejo del proceso, no es muy logico que la Corte Suprema haya emitido una providencia de 1500 folios que ahora entonces no sirve, y que Diego Cadena, quien ofrecio un soborno, y de repente, es inocente
Carlos(362)08 de marzo de 2021 - 04:26 p. m.
Descconcierta a quien o quienes a comunistas hijos de bandidos como ivan el terrible ? No señores del espectador .. la justicia es imparcial .. ciega sorda y muda. Entonces si el sr cepeda no esta de acuerdo con una sugerencia respetuosa .. va a entrar en crisis el sistema judicial? Acaso alguien dijo algo cuando Santoschenko y su séquito indultaron los criminales de la FARC y ahora legislan y ...
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