Por: Yohir Akerman

El exministro vs. el prófugo

El 11 de diciembre de 2016, el exministro de Agricultura Andrés Felipe Arias dio una emotiva entrevista a la periodista María Elvira Arango en la que justificó su fuga de Colombia estableciendo que sí confiaba en la justicia de los Estados Unidos, pero no en la de Colombia.

“Me vine aquí porque creo en la justicia de este país. Porque quiero este país y lo conozco bien. Es que acá no hubo delito, no lo hubo de parte del ministro, ni siquiera de los funcionarios del Ministerio. Y así lo tengo que sostener y lo seguiré sosteniendo hasta el último minuto de mi vida”. (Ver Minuto 5:42 Los Informantes).

La entrevista parece más un publirreportaje que una entrevista, pero eso se explica al recordar que el esposo de la prestigiosa periodista, el doctor David Yanovich, ha sido uno de los donantes de la defensa de Arias.

Ahora bien, volviendo a la declaración del exministro, se puede decir que su confianza en la justicia de Estados Unidos fue más fugaz que su aspiración presidencial.

Me explico.

El pasado 27 de octubre los abogados de Arias interpusieron un recurso llamado “Escrito de Habeas Corpus” ante, nada más ni nada menos, el secretario de Estado de los Estados Unidos, Rex Tillerson, y el fiscal general de ese país, Jefferson Sessions III. (Ver Writ of Habeas Corpus).

El habeas corpus es una figura legal que se aplica a personas privadas ilegalmente de su libertad. Arias, desde la prisión federal de la Florida, asegura que quiere impugnar la decisión del juez federal John O’Sullivan del pasado 29 de septiembre de 2017 en la que se le puso en prisión y se aprobó su extradición a Colombia.

El formato de petición, firmado por sus abogados David Oscar Markus y Ricardo Bascuas, pide “la liberación inmediata del doctor Arias porque la legalidad de su extradición y su detención fue certificada en violación de los límites jurisdiccionales impuestos a las Cortes Federales y en violación a las enmiendas Cuarta, Quinta y Sexta de la Constitución de los Estados Unidos”. (Ver Página 8).

Le faltó decirle bruto al juez O’Sullivan.

Es importante recordar que la justicia de ese país el 21 de julio de 2017 estableció en ese mismo proceso que “esta Corte ya se ha puesto de acuerdo con los Estados Unidos y Colombia y ha encontrado que el tratado de extradición se mantiene con toda fuerza y efecto, aunque Arias Leiva intente cambiar el veredicto”. (Ver Government’s Reply Memorandum).

Agregó que “el hecho de que el gobierno de Colombia ha rechazado en algunos momentos las peticiones de extradición es inmaterial para el caso. Ya que no es fuera de lo común que un país, por varias razones, rechace una solicitud de extradición”. (Ver Página 6).

Finalmente, la Fiscalía de la Florida estableció que, si Arias Leiva hubiera cometido esos hechos en Estados Unidos, “su conducta habría sido criminal bajo los códigos 18 U.S. y 641 y U.S.C. y 666, los cuáles cada uno lleva un castigo de diez años en prisión cuando la suma del desfalco es mayor que mil dólares y el código 18 U.S.C. y 1001, el cual lleva un castigo máximo de cinco años en prisión”. (Ver Página 7).

Esa justicia, en la que Arias un día dijo que confiaba más que la colombiana, ahora es más dura con él y por eso la quiere atacar estableciendo que esto sigue siendo un caso de persecución política dirigida por el presidente Juan Manuel Santos, y no un proceso de violación a la ley.

Para hacerlo, ahora ante el secretario de Estado de Estados Unidos, sigue utilizando argumentos que no son ciertos.

Para la muestra, un botón.  

La defensa del prófugo para justificar el habeas corpus dice que “el programa Agro Ingreso Seguro (AIS) fue muy exitoso y recuperó casi 2,5 millones de acres de tierra de la guerrilla, grupos de traficantes de drogas y algunos otros. El doctor Arias se volvió uno de los ministros más populares del gabinete del expresidente Álvaro Uribe. El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, estaba entre los menos populares”. (Ver Página 13).

“Los ministros Santos y Arias renunciaron en 2009 a las carteras para lanzarse a la Presidencia, porque el presidente Uribe no pudo buscar un tercer periodo. Arias fue el favorito desde muy temprano. Pero la fortuna de Santos se reconfiguró cuando la revista Cambio, una revista controlada por la compañía familiar de Santos, publicó que algunas reconocidas familias habían subdividido sus tierras para conseguir subsidios de AIS que de otra manera no habrían podido obtener. Los rivales del doctor Arias lo acusaron de favorecer a esas familias para buscar su patrocinio político. El periódico de la familia Santos, El Tiempo, incrementó el escándalo y el doctor Arias perdió estrechamente la nominación del partido”. (Ver Página 14).

Por dónde empezar con tremenda falacia de historia.

No es fácil, pero de pronto con el hecho de que El Tiempo y la revista Cambio fueron vendidos por la familia Santos en el 2007 al grupo editorial Planeta, que siempre se comportó como un aliado de la administración Uribe, incluso en el 2009, al momento de publicar los grandes problemas que tenía el programa AIS y el escándalo de cómo el dinero que era para los campesinos terminó en manos de los grandes terratenientes.

Insólito.

Ahora bien, existe un caso similar por lo menos en el procedimiento que ha utilizado la defensa al pedido en extradición. Se trata de, nada más y nada menos, el expresidente de Panamá, Ricardo Martinelli, que fue formalmente solicitado en extradición por la justicia panameña que lo condenó por la vigilancia ilegal de cerca de 150 personas a través de la interceptación de sus teléfonos y otras técnicas pagadas con fondos del erario público.

La defensa del expresidente también pidió habeas corpus cuando fue capturado y aprobada su extradición, y los abogados firmantes son, oh sorpresa, los mismos que los del exministro Arias. (Ver Defensa de Martinelli).

La estrategia de los abogados Oscar Markus y Ricardo Bascuas para impedir la extradición en ese caso no fue exitosa y la Corte le denegó el habeas corpus al expresidente de Panamá, pero, por alguna razón, estos mismos abogados creen que esta estrategia si funcionará en el caso del prófugo colombiano.

@yohirakerman

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