El marco fiscal

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El Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) es un instrumento de análisis de los gobiernos para desplegar políticas económicas. En el caso del gobierno Duque, es también un instrumento de propaganda que pretende defender sus decisiones y glorificar sus supuestos logros.

Se trata de una elaboración torpe. La proyección del crecimiento del PIB que hace es fantasiosa, suponiendo que se dará una recuperación en forma de V, o sea un choque al crecimiento que se recupera al año siguiente para volver a un supuesto estado estacionario del crecimiento (3,3 % anual) de largo plazo de la economía. Así, en 2020 la economía se contrae 5,5 %, pero en 2021 más que se compensa con un crecimiento de 6,6 %, sin decir de dónde vendrá tan fuerte impulso. El gasto público no puede ser, porque en este año el Gobierno se está gastando toda su artillería y el año entrante se encontrará en los rines de su inversión, a menos que el Banco de la República haga emisiones gigantescas con que financiarla. Conociendo al emisor más el talante ortodoxo y sectario de Carrasquilla, no veo posibilidad de que se aumente el gasto en la medida de lo necesario para poner a crecer la economía pasado el choque pandémico.

Lo cierto es que el jalonamiento de la economía colombiana tendría que venir del crecimiento global y en particular de los Estados Unidos. La realidad que está revelando la pandemia en EE. UU. es una contracción mucho más acentuada que la que se proyectaba anteriormente. La política de Trump ha sido tan estúpida que la peste en su país se sigue acentuando y no hay siquiera un plan nacional para enfrentarla. Eso ya ha comprometido la recuperación de su economía, porque el surgimiento de nuevos casos paraliza la actividad económica. En Colombia, las creciente cifras de contagios y los gastos asociados a la pandemia serán talanqueras también para el crecimiento de la economía en el mediano plazo.

Se afirma en el MFMP de 2020 que la disminución de impuestos a las ganancias da lugar a un aumento de la inversión en los años siguientes engañosamente exacta: crecimiento de la inversión de 6,7 % anual antes de la reforma para aumentar progresivamente hasta el 12,3 % del 2023 en adelante, o sea una burda proyección que sustituyen como un hecho cumplido y que impulsa el crecimiento de la economía. Se trata de un modelo en el que hay una sola variable (la inversión) que define el crecimiento, cuando los teóricos serios construyen modelos con varias variables, incluyendo consumo, gasto público y otras que expliquen mejor la realidad. Es una forma autocomplaciente de análisis en la que brillan las bondades de las políticas del gobierno Duque, quien ha sido un sujeto bastante pasivo frente a la magnitud de la crisis que nos agobia.

Lo que debemos estar analizando es la forma como la pandemia va a destruir una parte considerable de las economías que ataca. Sectores como restaurantes, hotelería y entretenimiento, transporte aéreo y terrestre, comercio y manufactura, entre otros, se verán afectados y algunos de forma permanente. Debemos estar preparados para encontrar una economía 20 o 30 % más pequeñas cuando pase el temblor y la recuperación puede ser muy lenta e incompleta. Ha sido la aparición de un cisne negro, un fenómeno imprevisible que los economistas no sabemos descifrar.

Nota: para escribir esta columna, me beneficié del escrito de Jorge Iván González “El método en economía. A propósito del Marco Fiscal de Mediano Plazo”.

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