Por: Yohir Akerman

El regreso de DMG

David Eduardo Helmut Murcia Guzmán nació el 29 de julio de 1980. Con tan solo 37 años ha tenido que enfrentar los éxitos y fracasos que varias personas vivirían en múltiples vidas.

Empezó de abajo pero aún no sabemos dónde va a terminar. Me explico.  

Según documentos encontrados por la Fiscalía colombiana, DMG, como se le conoce popularmente, trabajó hasta 2005 promocionando videos con un sueldo mensual de $309.000 pesos.

A principios de 2004 gestionó un crédito de un millón de pesos para vender productos naturales con lo que, desde La Hormiga, Putumayo, logró crear el emporio de DMG Grupo Holding S.A.

Fue una historia de éxito tan impresionante que, incluso, los hijos del en ese entonces presidente Álvaro Uribe Vélez tuvieron una relación comercial con este polémico grupo.

Según lo publicó la extinta revista Cambio, en diciembre de 2006 la empresa de artesanías Salvarte, de propiedad de los pujantes Jerónimo y Tomás Uribe, hizo un negocio de intercambio de ropa para el lanzamiento del canal de televisión Body Channel de propiedad de DMG.

Briosos empresarios los Uribe.

Dos años después Murcia Guzmán fue capturado en Panamá por captación masiva e ilegal de dinero, y en enero del 2010 fue extraditado a Estados Unidos en donde aceptó cargos por lavado de activos.

Ahí se derrumbó el castillo de naipes.

El fiscal estadounidense Lev L. Dassin inicialmente pidió una pena de 20 años para Murcia Guzmán, pero la sentencia de la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York, el 12 de julio de 2011, estableció una condena de 108 meses, es decir, le esperaban nueve años de cárcel. (Ver Judgment).

El expediente de la Corte de este proceso es tan colorido como su historia.

El 31 de marzo de 2014, la Corte de la justicia americana enlistó once propiedades para ser incautadas por un valor de 27 millones de dólares. Entre esas, Murcia Guzmán entregó seis apartamentos en Brickell, un penthouse en Downtown Miami, otro en Golden Beach en Aventura, una residencia en Yacht Club en Miami Beach y una casa en California. (Ver Lista de bienes).

Eso sin contar lo que tenía en Colombia o Panamá.

Pero el documento más interesante es el memorial del 11 de enero de 2016. Se trata de una petición en la que Murcia Guzmán, sin abogado y representándose directamente, le solicita a la Corte Sur del Distrito de Nueva York una reducción de su pena. (Ver Carta de DMG).

Así como se oye.

Murcia Guzmán le pidió al juez que su caso fuera considerado como inusual o atípico para conseguir un trato preferente. El prisionero le interpeló a la Corte que no fuese tratado como un “extranjero deportable” (deportable alien), porque con esa categoría no podría gozar de algunos beneficios que les son otorgados a los reos estadounidenses.

Para eso, Murcia Guzmán explicó en una lista detallada los beneficios que podría tener si le era removida esa categoría.  

El primer elemento es el programa de drogas. Según la carta de DMG está contemplado que, si el reo apoya los programas contra las drogas y califica para los mismos, puede reducir su sentencia en un tiempo estimado de alrededor de doce meses.

Murcia Guzmán explicó que pudo haber sido electo para gozar de esta condición por el trabajo que hizo en la cárcel, y añadió que eso le permitiría salir el 8 de mayo de 2017. (Ver Carta).

La otra causal es el Second Chance Act o Acto de Segunda Oportunidad que, según la carta del prisionero colombiano, consiste en la alternativa de tener doce meses de confinamiento en casa.

Finalmente, Murcia Guzmán también solicitó el beneficio del programa de rehabilitación, el cual consiste en asistir a clases y otros cursos certificados por universidades estadounidenses que Murcia Guzmán tomó.

El otrora empresario, que tenía colección de carros de lujo como Ferrari y Maserati, finalizó su carta implorando a la justicia americana y citando un caso conocido de otro reo en el que este estatus fue retirado para poder obtener esos beneficios.

Aunque el expediente no deja saber si la justicia americana accedió a su petición puesto que no figura ninguna notificación de respuesta, la sentencia en contra de este polémico empresario era por 108 meses por lo que su fecha de libertad sería en el 2019.

Ahora bien, una revisión de la base de datos de las prisiones federales de los Estados Unidos muestra que el reo David Eduardo Helmut Murcia Guzmán, número 82854-004, saldrá libre el próximo sábado 11 de noviembre. Un año y dos meses antes de lo pronosticado. (Ver Federal Bureau of Prisons).

Sorpresa, sorpresa, sorpresa.

Aparentemente las súplicas a la Corte surtieron efecto y ahora hay que definir si el célebre creador de la pirámide más grande de Colombia es deportado a la justicia nacional y, más importante aún, qué pasará con las victimas de DMG que no han conseguido su reparación completa.

@yohirakerman

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