Por: Aura Lucía Mera

¡Empezó el circo!

Ya desfilaron los militares, resonaron los tambores y las trompetas, se ondearon las banderas, los aviones hicieron piruetas, colapsaron las calles, avenidas y aeropuertos. El rataplán inundó la atmósfera y a las cuatro de la tarde se dieron cita en “nuestro templo sagrado” los nuevos “honorables padres de la patria”, coloquialmente llamados HH. PP. Sin doble intención, naturalmente.

Abrazos. Miradas de soslayo. Cuchicheos. Componendas de última hora. Expectativa. Por primera vez y bajo el mismo toldo, perdón, mármoles, se apiñaron los enemigos, los amigos, los viejos amigos, los nuevos amigos, los cómplices, los lagartos, los nuevos lagartos, los que se las saben todas y los que quieren aprender... Los guerrilleros, los fascistas, los godos, los liberales, los de centro, los desorientados.

Barullo, empujones, miradas torcidas, manitos frías, abrazos de oso, empujones... Mucho ruido... No dejaban hablar a Cepeda, que trataba de despedirse... Hasta el silencio total... Mockus, sin temblarle el pulso, de una se bajó los calzones y calzoncillos azules y mostró su culo blanco de nalga de monja a los nuevos HH. PP. Silencio absoluto... Un culo al aire es lo más respetable que se puede mostrar y merece silencio reverencial.

Empieza el cuatrienio de los HH. PP... Algunos se la jugarán por Colombia con honestidad y berraquera. Otros salpicarán de barro la sagrada patria. Los novatos tendrán que aprender a hacer mímica, tomar clases de expresión corporal y mucha gimnasia rítmica si quieren entender de qué se trata el asunto... Otros, que ya ladran sentados, tuitearán sentados en sus tres huevitos criticando todo lo que no sea de su pollada... Se espera de todo... Y lo mejor será no esperar nada.

Se abrieron las puertas del gran circo de variedades. El templo sagrado estará de alquilar balcón... Colombia entera espera el espectáculo con avidez, curiosidad, morbo. De pronto alguna presentación recibirá aplausos; otra, abucheos; otra, silbidos... Se esperan zancadillas, trampas, desaires y amenazas.

Sin embargo, como Colombia es Macondo, a lo mejor en estos cuatro años los acróbatas, los payasos, los pájaros, los leones, las víboras, las ovejas blancas y negras, los perros falderos y los pitbulls logren actuar con sensatez y consigan una actuación ejemplar, donde sean posibles la paz, la honestidad, el progreso, la inclusión y la justicia para un país que se merece lo mejor.

P.D.: Felicitaciones, presidente Santos. Su discurso de despedida, sus mensajes, sus sugerencias y su resumen de sus ocho años de gobierno pasarán a la historia. ¡Gracias! Ya no hay reversa. Lo logró.

P.D.: Felicitaciones al nuevo partido político de la FARC. Es con las ideas y no con las armas... En esto consiste la verdadera democracia. ¡A respetarse todos y a trabajar unidos para la Nueva Colombia!

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2018-07-24T04:00:00-05:00

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