Por: Columnista invitado

En átomos volando

El próximo 3 de noviembre comenzará la edición 29 de los Juegos Nacionales Montería-Cereté-Lorica-San Antero-Cúcuta-Pamplona-Ocaña-Patios-Villa del Rosario-Popayán-Santander de Quilichao-Timbío-Cali-Bogotá 2012, porque así se deben llamar.

Qué tal que dijeramos: Colombia estará presente en los próximos Juegos Olímpicos Río de Janeiro-São Paulo-Curitiba-Brasilia-Belo Horizonte-Minas Gerais-Porto Alegre-Florianópolis-Manaos 2016.

Así es. Hoy, nuestro certamen emblemático está atomizado, esparcido, dinamitado y pulverizado por equivocadas decisiones de gobiernos de turno, que le han quitado uno de sus componentes más tradicionales: la unidad.

Si repasamos la historia debemos hablar de Cali 1928, Medellín 1932, Manizales 1935, Barranquilla 1936, Bucaramanga 1941, Santa Marta 1950, Cali 1954, Cartagena 1960, Ibagué 1970, Pereira 1974, Neiva 1980 y Villavicencio 1985. Hasta ahí nuestros Juegos conservaron la unidad y el espíritu integracionista, que es uno de sus principales objetivos.

A partir de 1988 todo cambió. Los Juegos se realizaron en: Armenia-Pereira-Manizales-Ibagué-Montería 1988; Barranquilla-Santa Marta-Cartagena 1992, y Bucaramanga-Floridablanca-Piedecuesta-Girón-Barrancabermeja 1996 (por lo menos son ciudades cercanas). En el siglo XXI las sedes pasaron a ser por departamentos. Boyacá y Nariño compartieron la fiesta siguiente, que se llamó Tunja-Duitama-Sogamoso-Puerto Boyacá-Moniquirá-Chiquinquirá-Pasto-Ipiales-Túquerres-Tumaco 2000. Luego (2004) hicieron lo mismo Bogotá y Cundinamarca.

Entendemos que nuestro atraso en materia de escenarios deportivos ha motivado a algunas regiones marginadas a buscar un pedacito de la sede de los Juegos Nacionales, para proveerse de esos espacios de los cuales carecen. Este deseo es válido, pero no a expensas de la esencia de los Juegos Nacionales. La sede debe ser otorgada a una ciudad o conjunto de ciudades, por lo menos cercanas.

Mientras tanto, el Gobierno debe dotar de escenarios a todas las regiones del país para garantizar que sigamos en ese proceso de crecimiento, que el mundo nos ha empezado a reconocer. Es hora de que unifiquemos los Juegos Nacionales.

 

* Ciro Solano Hurtado

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