Por: Yohir Akerman

En campaña

Ahora que se acerca la etapa final para elegir al próximo contralor general de la República, y que los candidatos aprobados por la Universidad Industrial de Santander empezaron a hacer campaña en forma con los congresistas, es importante recordar una historia de uno de los más opcionados.

Vamos por el principio.

El señor Benito Osorio Villadiego llegó a la gerencia del Fondo Ganadero de Córdoba en 1997, luego de ganarse un nombre en la política cordobesa gracias al respaldo de grandes barones electorales de la región.

Durante los siete años que fue presidente del Fondo Ganadero de Córdoba, Osorio Villadiego adquirió más de 16 predios ubicados en el municipio de Tierralta, a través del testaferro de Salvatore Mancuso, Aram Asias Soler.

Gracias a su cargo fue un hombre que gozó de popularidad y prestigio en Córdoba y se convirtió en un terrateniente con aspiraciones políticas.

Sorpresivamente, o no tan sorpresivamente, en julio del 2009, el entonces presidente Álvaro Uribe Vélez lo nombró gobernador encargado de Córdoba, pero sólo duró 17 días en el cargo ya que la revista Cambio publicó unos audios que comprobaban que él era la ficha política de los jefes paramilitares Salvatore Mancuso y Freddy Rendón, alias el Alemán.

La Fiscalía descubrió que Osorio Villadiego se había aliado también con Sor Teresa Gómez Álvarez, una mujer que hizo parte del clan de los hermanos Álvaro y Vicente Castaño, y que, a través de presiones y falsos títulos de propiedad, les quitaron las tierras a más de 100 familias campesinas en Córdoba y Urabá con el fin de legalizarlas posteriormente y dejarlas en manos del Fondo Ganadero de Córdoba. (Ver Exgobernador despojador).

Un buen muchacho que se vio en la obligación de prender su ventilador.

Como consecuencia de la colaboración de Osorio Villadiego, el 10 de febrero de 2014 la Fiscalía capturó a cuatro funcionarios del Fondo Ganadero de Córdoba y a un notario de Montería que habrían permitido afianzar la expansión paramilitar en Urabá y Córdoba.

Entre los capturados estaban el gerente del Fondo Ganadero en liquidación, Carlos Sotomayor; el accionista mayoritario del Fondo, Benito Molina Velarde; Carmelo Esquivia, abogado de los ganaderos; Orlando Enríquez, miembro de la junta directiva de la organización; el notario Miguel Puche Yanes, quien se habría encargado, según las autoridades, de legalizar las tierras que le fueron despojadas a un centenar de campesinos, y cinco personas más. Todos resultaron investigados por los delitos de desplazamiento forzado, concierto para delinquir, falsedad en documento y lavado de activos. (Ver Secretos de un alfil de Mancuso).

Pero hubo una acusación adicional que no paró en nada.

El exgobernador y exdirigente de los ganaderos de Córdoba aseguró ante la Fiscalía que, en el año 2005, fue citado por el señor José Félix Lafaurie Rivera para reunirse con el Mono Mancuso, como era conocido el temido paramilitar. Mancuso se encontraba desmovilizado y en libre movimiento en Montería y todo Córdoba.

En sus declaraciones, enmarcadas en el campo de la cooperación con la justicia, Benito Osorio reveló que Lafaurie Rivera y Mancuso tratarían la elección de Mario Iguarán como aspirante a la Fiscalía General, reunión para la que él habría sido facilitador. (Ver Declaración).

Presuntamente haciendo campaña.

Adicionalmente, el 16 de enero de 2014 el exgerente del Fondo Ganadero Osorio Villadiego le entregó a la Fiscalía un pantallazo de un correo supuestamente enviado el 11 de julio del 2005 desde la cuenta jflafaurie@yahoo.com a fogancor@hotmail.com, cuenta manejada por Osorio, con el asunto “Corte Fiscal”.

El correo incluía un adjunto que, según el testigo de la Fiscalía, correspondía a nombres de magistrados de la Corte Suprema que supuestamente podían ser influenciados por los “paras” de Ralito para definir la elección de fiscal general que se realizó ese año. (Ver Correo).

La cuenta que enviaba el correo jflafaurie@yahoo.com pertenecía al señor José Félix Lafaurie, para ese entonces superintendente de Notariado nombrado por el presidente Uribe Vélez, posteriormente presidente de la Federación Nacional de Ganaderos, Fedegan, y ahora candidato a la contraloría general de la República apoyado por el nuevo gobierno.

Pese a que Lafaurie Rivera ha sido enfático en negar la veracidad de esta información, el 11 de mayo de 2012 el propio Salvatore Mancuso habló con Caracol Radio desde la cárcel de Estados Unidos y reiteró que este sí buscó apoyo de los paramilitares en la campaña para la elección de Iguarán como fiscal y que, según Mancuso, Lafaurie Rivera “iba con el mensaje del gobierno” para lograr dicho nombramiento. (Ver Mancuso se reunió con Uribe).

Así mismo, advirtió que alias Macaco era el que estaba pendiente del supuesto pago de 5.000 millones de pesos para organizar la elección de ese fiscal y que, además, agregó que existía un “complot” para tumbar a la Corte Suprema y crear una corte ad hoc. “Abogados cercanos al anterior gobierno nos pidieron pruebas, fotos para incriminar magistrados”, dijo el paramilitar en ese momento.

Toda una trama que suena muy familiar y casi a un modus operandi.

@yohirakerman

akermancolumnista@gmail.com  

 

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