Por: Santiago Rojas

Etapa final con Europa

No fue posible cerrar la negociación con la Unión Europea en Bogotá. Se espera que la quinta ronda que va a tener lugar en Lima a partir del 20 de julio sea la última. Sin embargo no va a ser fácil. Aún quedan temas pendientes, la mayoría demasiado sensibles.

Afortunadamente los negociadores colombianos han manifestado que lo importante es alcanzar un buen acuerdo, y si los intereses nacionales no se logran incorporar esta semana, están dispuestos a prolongar las negociaciones.

Los temas por resolver no son de poca monta. Europa debe dar una solución satisfactoria a las barreras de importación del banano colombiano. Hoy los aranceles que se cobran a ese producto son muy altos y el TLC debería permitir que nuestro banano entre al mercado europeo sin tantas restricciones.

Igual sucede con otros productos, como el azúcar o los camarones. Pero esto tiene un costo, y Colombia deberá satisfacer algunas demandas europeas en productos de su interés, como la importación de remanufacturados, aceite de oliva y productos lácteos, entre otros.

Además, continúa la discusión impulsada por la UE sobre la libre circulación de bienes entre los países andinos. Este es un rezago de cuando la negociación era bloque a bloque; pero ahora, que sólo están negociando tres de los países de la CAN, y más aún teniendo en cuenta que Ecuador se está quedando atrás, la posición europea se hace más compleja. Sus negociadores tienen  que entender la realidad de la CAN y las posibilidades reales para alcanzar una aduana única andina para sus productos, con todo lo que esto implica, en materia de cobro de impuestos y exigencias de certificados técnicos o sanitarios.

De otro lado, apenas se están acercando las posiciones en asuntos sensibles, como los relacionados con propiedad intelectual, reglas de origen o acceso a mercados.

Este panorama indica que salvo que los negociadores de ambas partes estén dispuestos a bajar sus pretensiones y encontrar alternativas mutuamente satisfactorias, tendrán que continuar reuniéndose.

De todas maneras, en este proceso no se puede desconocer que para Colombia sería muy positivo alcanzar un acuerdo con la UE. De esta forma se cumpliría el propósito de suscribir acuerdos comerciales –aunque varios siguen en el tintero por cuestiones políticas- con nuestros principales socios comerciales, generando oportunidades de negocios en materia de exportación e inversiones.

 

Buscar columnista

Últimas Columnas de Santiago Rojas

Cumbre exportadora

Exportaciones

Las oportunidades del Triángulo Norte

Déjà vu

Salvaguardia ecuatoriana