Por: Antonio Casale

Formación

Decía en entrevista televisada Sergio El Checho Batista, coordinador de las selecciones menores de Argentina, que ellos siempre van a ganar todos los torneos pero que ese no es el objetivo primordial con los futbolistas juveniles. Que primero está la formación como personas, la fundamentación futbolística y el trabajo de fortaleza mental.

Resulta importante esta reflexión a partir de quien maneja el futuro balompédico de un país mucho más desarrollado en esa materia que nosotros. Y lo es porque ellos en estas categorías no agrandan sus resultados cuando son buenos, son muchas veces campeones mundiales en estas categorías, ni se rasgan las vestiduras cuando son malos como en el pasado Suramericano Sub 20. Claramente no nos han servido de espejo o no los hemos tomado como tal. Acá continuamos con la norma del sub vergüenza, que no es otra cosa que el afán de mostrar futbolistas para venderlos rapidito y ganarse unos pesos que sirvan para apagar algún incendio propiciado por atrasos en salarios y demás, ah, y para que el empresario de turno se compre una buena camioneta nueva.

Los resultados saltan a la vista, mientras en Argentina cada vez son más los que triunfan en el exterior y tienen bastante de donde escoger para la selección absoluta así ésta no pase por su mejor momento debido a la inexperiencia como entrenador de Maradona, una colombianada total haberlo nombrado a él como DT absoluto. En Colombia esa brillante generación de comienzos de década a duras penas logra adaptarse en mercados de un nivel de vida parecido al nuestro en cuanto a idiosincrasia como lo es el mexicano. No olvidar que en el suramericano del Eje Cafetero Rodallega fue más que Messi, sin duda la formación de los dos fue diferente y hoy cuando ya son hombres, la actualidad los diferencia notablemente.

Por eso es de elogiar el famoso campeonato Sub 18, pero a eso hay que sumarle la eliminación de la norma del sub vergüenza porque no se es bueno o malo por joven o por viejo sino por capaz, y que el profesor Lara y su equipo se den a la tarea de fortalecer el trabajo mental, la formación como personas y la fundamentación de los juveniles. Sin duda hacen un gran trabajo de pesca pero el fútbol de hoy no sólo se juega con los pies, los humanos tienen que estar preparados para vivir como tal dentro de la industria del fútbol, para eso también se necesita formación.

 

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