Por: José Fernando Isaza

Inestabilidad

Hay consenso en señalar las ventajas económicas, en particular las fiscales y en la balanza comercial, que se obtendrían de la producción de crudo con el proceso de fracking. El debate se centra en los riesgos de este método de explotación no convencional, en la contaminación de acuíferos, en el aumento de las emisiones de gases de invernadero, en la afectación de áreas agrícolas y en el impacto a las comunidades. Se señalan los efectos que trae el fracking en la actividad sísmica. Se ha detectado una mayor frecuencia de pequeños sismos en áreas cercanas a los yacimientos explotados. Se han producidos sismos en regiones que en siglos no habían registrado movimientos telúricos. Esta razón motivó la prohibición del fracking en Pensilvania y Nueva York.

Se arguye que las explosiones para fracturar las rocas que contienen los hidrocarburos son muy pequeñas comparadas con la energía necesaria para desplazar las placas tectónicas. Esto es cierto y no habría lugar a preocupación si no existiera el riesgo de “retroalimentación positiva”, que aumenta el efecto de las explosiones.

Piénsese en una balanza que tiene dos platillos y un resorte que amortigua las oscilaciones. En cada platillo se colocan los recipientes con agua de forma que se equilibra el fiel de la balanza. Se toma una pequeña cantidad de uno de ellos y se lleva al otro, la balanza se desplaza un poco y el resorte estabiliza produciéndose una ligera inclinación. Esta analogía puede aplicarse al efecto de las explosiones de la destrucción de la roca que contiene los hidrocarburos. El riesgo es que puede existir retroalimentación positiva. Si los dos recipientes del ejemplo de la balanza están conectados en su base por una pequeña manguera, el desnivel lleva agua del recipiente superior al inferior, aumentándose la inclinación y la transferencia del agua. Puede ocurrir que el resorte sea lo suficientemente fuerte, las placas tectónicas estén muy consolidadas, se impide el colapso de la balanza y se llega a un equilibrio con la balanza muy inclinada, igualando los niveles de los recipientes. Por el contrario, si el resorte no es lo suficientemente fuerte, la balanza se inclina en forma tal que los recipientes caen al suelo y se produce lo que se denomina en sistemas dinámicos una catástrofe. Una pequeña variación de los parámetros lleva el sistema a un estado significativamente diferente del inicial.

Un símil que explica la diferencia entre la producción de petróleo convencional y el fracking es considerar que el hidrocarburo está dentro de una esponja. En el caso de la explotación convencional, la presión natural o la inducida permite que salga el crudo o el gas a la superficie, pero la esponja mantiene su forma. En el caso del fracking se explota la esponja, sale el hidrocarburo y puede afectarse la estabilidad de las zonas que rodean el yacimiento.

Los anteriores ejemplos no deben tomarse como una evidencia científica, son solo una ayuda didáctica que muestra los riesgos de realizar explotaciones en zonas de actividad sísmica, como es en el caso de los Santanderes. El Consejo de Estado solicitó a la Universidad Nacional un concepto sobre el riesgo del fracking antes de levantar la moratoria que restringe este método de explotación. Los expertos aclararán el tema y definirán con mayor precisión los riesgos.

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2019-06-12T14:34:40-05:00

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