La deserción académica no se dio, pero el riesgo continúa latente

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Durante los primeros meses de la pandemia todas las instituciones de educación superior del país, tanto públicas como privadas, manifestaron en diferentes medios su angustia frente a los efectos de la crisis sanitaria sobre la permanencia de la población estudiantil en términos de cancelación de semestre o no matrícula en el 2020-2, augurando así una inminente disminución en el número de estudiantes. Los pronósticos de la deserción estudiantil se proyectaban por encima del 30%, la preocupación era real ya que, producto de la pandemia, los ingresos familiares de la mayoría de los estudiantes se vieron disminuidos. Los efectos serían más fuertes en aquellas instituciones cuyas poblaciones estudiantiles pertenecen a los sectores económicamente menos favorecidos y en los que los ingresos familiares dependen de la informalidad o habían perdido su empleo. De acuerdo con cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE), para agosto de este año, la tasa de desempleo subió al 16,8%, 6 puntos por encima en relación con el mismo mes del año pasado, y la informalidad alcanza un porcentaje del 47%.

Con el aislamiento físico obligatorio vivido durante el segundo trimestre del año, que implicó que las familias estuvieran confinadas en sus casas, los ingresos familiares se vieron disminuidos; en consecuencia, hubo grandes manifestaciones por redes sociales y medios de comunicación en las cuales se puso de presente el riesgo de que los estudiantes no podrían continuar en sus procesos formativos a causa de las dificultades económicas en las que ellos y sus familiares se encontraban. Esta situación era concreta, lo que llamó la atención de los entes gubernamentales y concitó el trabajo del Gobierno nacional, las gobernaciones y alcaldías con las instituciones de educación superior para mitigar la crisis.

En el sector público se insistió en la necesidad de inyectar recursos adicionales a las universidades para poder sostener la matrícula de los estudiantes y se gestó la manifestación de la Matrícula Cero como una medida de emergencia para que no se presentara la deserción prevista. Todo esto llevó a que el Gobierno nacional entregara $97.500 millones para las instituciones de educación superior públicas del país; estos recursos, junto a los proporcionados por departamentos, algunos municipios y los propios de las instituciones, permitieron que varias universidades públicas del país alcanzaran la matrícula cero en diferentes proporciones.

En la Universidad Pedagógica Nacional, con un esfuerzo muy importante de recursos propios y sumando los de la nación, se logró la matrícula cero para los estudiantes de pregrado pertenecientes a los estratos 1 y 2, así como el 50% para aquellos de los demás estratos. En la Universidad Pedagógica teníamos la misma preocupación nacional sobre la deserción; sin embargo, dado el gran esfuerzo realizado con relación a las matrículas y las demás medidas efectuadas desde la Subdirección de Bienestar Universitario como bonos alimentarios, préstamo de tabletas y campañas de solidaridad, se logró de manera efectiva evitar tal deserción.

Los datos actuales de matrícula de estudiantes en nuestra institución evidencian la permanencia de la población estudiantil e incluso se evidencia un ligero aumento. Entre el 2018-I y el 2019-II en promedio registramos 8.551 estudiantes de pregrado, mientras que para el 2020-II contamos con 8.756 estudiantes registrados. Estos datos evidencian el éxito de las medidas implementadas para mitigar el amplio riesgo de deserción que afrontaba la universidad a pesar de la emergencia sanitaria.

Este balance positivo de ninguna manera significa que el riesgo haya desaparecido, para el 2021 la problemática sigue presente, ya que varias instituciones, dentro de las que se encuentra la nuestra, no están en condiciones de repetir el esfuerzo financiero que posibilitó en 2020-2 beneficiar a un número importante de estudiantes con los valores de la matrícula. En el caso de la UPN, solo cuenta con recursos que provienen de la nación, no cuenta con asignaciones del departamento ni de la ciudad para el tema de la matrícula cero.

Como se ha explicado ampliamente y en diferentes medios, la Universidad no tiene las condiciones para poder brindar nuevamente los mismos recursos y mantener este beneficio para los estudiantes, esto dependerá de la inyección de nuevos recursos del Gobierno nacional, departamentos y municipios para atender los efectos de la emergencia sanitaria que podría expresarse con mayor fuerza. En el caso de la Universidad Pedagógica los recursos tendrían que estar por encima de los $3.500 millones para poder mantener el beneficio para el 2021-1. Sin esto, es difícil prever qué ocurrirá con la matrícula durante el primer semestre del 2021. En tal sentido, es fundamental seguir trabajando y sumando esfuerzos para que los jóvenes continúen en su proyecto de formación, puedan concluir sus estudios y alcanzar su sueño de ser profesionales.

* Rector de la Universidad Pedagógica Nacional

@LeoMartinezUPN

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