Por: Hernán Peláez Restrepo

La estrella fue azul

En un intenso segundo tiempo, Millonarios pudo aguantar los embates y la lluvia de centros de Santa Fe al área de Nicolás Vikonis para garantizar el empate a dos tantos, el logro principal para quedarse con el título. Ambos equipos, y no de ahora, se afiliaron a encontrar goles en la llamada pelota quieta. De tiro de esquina, Millos encontró el triunfo en el primer clásico y Andrés Cadavid el empate parcial en el segundo duelo para mortificación santafereña.

Por supuesto que el gran regalo al fútbol mismo lo dieron dos golazos. El segundo de Wilson Morelo, quien recibió pase dentro del área, amagó y eludió a un zaguero y buscó su mejor perfil para darles ventaja transitoria a los cardenales. Después, uno de los llamados emergentes, Henry Rojas. localizó a distancia un zurdazo para poner la pelota lejos de Róbinson Zapata.

En ese momento, los azules empezaron a jugar contra el reloj y disimularon el flojísimo partido de Hárold Santiago Mosquera, de Jhon Duque y de David Silva. Quizás se demoró mucho Miguel Ángel Russo en mover la nómina, pero ¿quién le quita el acierto o suerte, como se quiera llamar, del ingreso de Rojas?

Santa Fe tuvo en Baldomero Perlaza, Morelo y Héctor Urrego sus mejores hombres en la cancha. En Millonarios, la aplicación del sistema defensivo en la marcación y el anticipo fueron determinantes para el resultado. Se jugó, eso si, dentro del nivel ya conocido, con dos equipos equilibrados y casi que cortados con la misma tijera. Ahora bien, siempre se especuló con aquello de que pesa la camiseta.

Más bien, creo que pesaron la responsabilidad y la presión sobre varios jugadores. Es importante resaltar la recuperación de Bogotá como plaza protagonista de fútbol local y las proximidades de la Copa Libertadores. Puede que sea muy temprano y que todavía estén en plena celebración, pero esde esperar la llegada de jugadores importantes, porque las metas subieron en el espacio continental.

Bien por los dos técnicos veteranos: Russo y Gregorio Pérez, dueños de un bajo perfil, porque antes que hablar, trabajan y ahí están los resultados a una vida de prudencia. Bien por Millonarios y la alegría que proporciona, y Santa Fe, que puso todo lo que podía y sabía.

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