Por: Mauricio Botero Caicedo

La rebelión de los mandos medios

Un confidencial de Semana (sept. 17/17) afirma: “Acaba de ser noticia el regreso al monte de Rodrigo Cadete, excomandante del Frente 27 de las Farc. Sumando esta fuga, la situación de las disidencias está en lo siguiente: hay cerca de 480 enemigos del proceso de paz distribuidos en 41 municipios, de los 242 donde operaban las Farc. En total hay 15 grupos y Gentil Duarte dirige el más grande, compuesto por 300 hombres que operan en Guaviare, Meta y Caquetá”. Para asimilar las razones que llevan a estos mandos medios a regresar a la selva, es importante entender que generalmente son campesinos, muchos patanes, tercos y arrogantes, que fuera de la guerrilla no tienen mucho que hacer. El poder de estos mandos medios emanaba menos por su prestigio o sus dotes de mando, que por el fusil.

Varias razones explican la rebelión de los mandos medios. Una de ellas es la entendible ambición personal por dinero y poder, dos beneficios que los pueden conseguir en las disidencias sin rendirle cuentas a nadie. Otra razón es que los mandos medios consideran que en los Acuerdos de La Habana hay una protuberante “ley del embudo”, en donde ellos se quedan con la parte angosta mientras que la ancha es para la cúpula de las Farc. Los mandos medios, por lo general, tendrían que responder por crímenes de guerra o de lesa humanidad ante la justicia transicional, lo que les implicará ocho años de restricción de la libertad, mientras que a la cúpula se les otorga garantías importantes en materia política y económica. Igualmente, estos mandos medios sienten que los miembros del Secretariado y el Estado Mayor Central ya tienen, aquí y en el exterior, resuelto para ellos y sus familiares más cercanos su problema pensional. La asimetría de privilegios entre los mandos medios y la élite le recuerda a uno La rebelión de la granja, la magistral obra de Orwell. Cuando los animales preguntan al burro Benjamín (uno de los pocos que saben leer) sobre cuál es el único mandamiento que queda, contesta: “Todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros”.

A las razones de deserción hay que agregarle que los mandos medios, dada la parcial desmovilización de las Fuerzas Armadas, tienen la certeza que pueden seguir operando con impunidad, y que las posibilidades de llegar a un acuerdo con el Gobierno, una vez hayan consolidado su patrimonio, es alta. En un momento de debilidad, seducido por el anterior fiscal, el Gobierno aceptó que los delitos como la extorsión, el secuestro, el homicidio y el narcotráfico fueran considerados “delitos conexos” y, por lo tanto, sujetos a amnistía e indulto. ¿Ha existido en la historia mayor incentivo al delito? El manto de la “rebelión” de ahora en adelante va a arropar todo crimen, indistintamente su atrocidad, crueldad o salvajismo. Este es el precio que los colombianos tendremos que pagar por la pusilanimidad de nuestros gobernantes.

Apostilla: el expresidente Ernesto Samper, en su cuenta de Twitter, les dio la bienvenida a Claudia López y a la alianza por la paz. A la representante a la Cámara y pareja de Claudia, Angélica Lozano, no le gustó la insinuación de Samper y lo reprendió duramente con este Twitter: “La prioridad de nuestra coalición es erradicar la corrupción. Si alguien no cabe en nuestra coalición es usted. Atrevido”.

Buscar columnista