Por: Madame Papita

La tierrita

Cada vereda en Colombia, sin importar el municipio donde se encuentre, siempre tiene un producto agrícola para la venta. Frutas o verduras, nunca falta un cultivo que engrandece el campo. Colombia es como un gran cuadro lleno de colores donde las texturas nos dan las primeras ideas de lo que es un mercado local o una plaza de mercado en el pueblo.

Con el paso del tiempo han ido desapareciendo de los estantes frutas como la pomarrosa, la naranjilla, algunas variedades de granos, las papas van y vienen, pero nuestras alacenas viven llenas de productos nacionales. Cada día es más notorio que los nuevos cocineros hacen un esfuerzo importante por incluir nuestros productos en sus cartas, propuestas arriesgadas y llenas de sabor.

Lo importante de estas nuevas propuestas de cocina colombiana ha sido el fortalecimiento de pequeños cultivos que han vuelto a traer a la mesa productos de antaño. Ahora la tarea está en la cancha de todos nosotros los comensales: no solo seguir saliendo a comer delicioso sino comenzar a comprar de una forma más amistosa y justa con nuestros campesinos.

Ya la moda de las bolsas plásticas no es moda, es una necesidad y algo orgánico para muchos de nosotros. Dejar el pitillo, luego de ver miles de videos de fauna marina atascada en desechos plásticos, se ha vuelto una regla social donde el que pide pitillo es mirado como un descorazonado. Ahora es el momento de ponernos las botas de nuestros campesinos y volver a lo básico. A la “tierrita”, como decía mi abuelo.

En la medida en que todos hagamos un esfuerzo por comprar local, las cadenas productivas más pequeñas se multiplican. Hay que tomarse las plazas, no solo con el mercado sino con las delicias gastronómicas de recetas que son clásicos de cada región. Somos en gran medida una Colombia rural que nos trae a la mesa bocados de las regiones más apartadas que igual son un pedazo de nuestra historia en la mesa.

Este fin de semana hay dos grandes eventos de Colombia a la Mesa y la Red de Eventos Gastronómicos de Colombia (www.regco.co:

El Festival Gastronómico Plaza de la Perseverancia hace parte de la historia de nosotros los “cachacos”. Todos los que venimos de familias donde los abuelos son bogotanos hemos pasado por esta maravilla de experiencia. Una muestra de comida tradicional que mensualmente se realiza en el marco de actividades culturales. Con una que otra cerveza bien fría, podrán disfrutar de deliciosa fritanga, un buen ajiaco o una sobrebarriga con papas chorreadas.

Y en el Valle del Cauca está el Festival Sabores de María, recuperando los saberes y sabores de la cocina ancestral vallecaucana, donde sin dudarlo habrá una oferta para chuparse los dedos.

@ChefGuty

 

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