Por: Marcos Peckel

La última frontera

Corea, Zona desmilitarizada -DMZ-.  La ola de calor que azota esta parte del mundo no da tregua tampoco, en esta quizás la última frontera de la guerra fría. El mercurio marca 37 grados. Establecida al final de la guerra de Corea,  la DMZ   es una de esas creaciones del ser humano perfectas para películas de ciencia ficción.

Dos kilómetros a lado y lado del paralelo 38, frontera  natural  entre las dos Coreas,  una nación dividida por los avatares  de la historia, legado que ni el final de  la  guerra fría logró deshacer. Las otras dos naciones que quedaron divididas al final de la segunda guerra mundial;  Vietnam y Alemania ya  borraron de su geografía  esa frontera artificial impuesta por los de afuera; la primera reunificada bajo  la dominación del norte comunista, la segunda absorbida por la poderosa República Federal.

En la península coreana se escenificó el mayor capítulo caliente de la guerra fría; tres años de guerra que comenzaron con la invasión del sur por parte del régimen comunista de Kim Il Sung, abuelo del actual mandatario y que   concluyeron  con un armisticio, que no tratado de paz.   Por el Norte combatieron la URSS y  la China de MAO que apenas un año antes había tomado el poder. Por el Sur combatió  una coalición  militar de Naciones Unidas encabezada por Estados Unidos de  la que hacia parte nuestro batallón Colombia.

La infranqueable frontera creó dos entidades que han tenido un desarrollo totalmente desigual, no muy diferente al que tuvieron las dos Alemanias.  El norte quedo encerrado en su laberinto bajo el poder dictatorial de la dinastía Kim, aislado del mundo, dependiente de China y en menor escala de Rusia, relegado económica y socialmente, cuyo principal producto de exportación es mano de obra barata y pertrechos militares, que ha sufrido hambrunas, con uno de los peores Índices de Desarrollo Humano pero armado con arsenal nuclear. Corea del Sur tras años de dictaduras militares se democratizó a finales del siglo pasado, goza de  una de las economías mas dinámicas del planeta, su capital Seúl es una moderna ciudad con una infraestructura envidiable que ha sido sede de  los Olímpicos y  el  mundial de futbol.

En tiempos recientes la DMZ ha sido  fuente de noticias algo  optimistas,  producto de  las cumbres que  sostuvieron  acá  los mandatarios de ambas Coreas   y   en Singapur   Donald Trump y Kim-Jong-Um tras meses de trinos amenazantes. Lograr avances en la búsqueda de la paz definitiva  en la península  es una  labor de  muy compleja orfebrería diplomática  y alto riesgo que involucra además de las partes a China, Japón y Estados Unidos. Acá en la DMZ hay dos aldeas una a cada lado de la frontera que llevan años compitiendo por quien iza  su bandera mas alto. Le esperanza es que algún día las icen a la misma altura o quizás solo  icen una, de la Corea Reunificada.                

       

 

 

 

 

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