Por: Ramiro Bejarano Guzmán
Notas de buhardilla

La verdad de la Comisión

La tan deseada Comisión de la Verdad (CV) ha sufrido un severo golpe por cuenta del fallo de la Corte Constitucional sobre la exequibilidad del Acto Legislativo 01 de 2017. Hay más de un delincuente perfumado de cuello blanco que recobró la tranquilidad.

En los Acuerdos de La Habana está previsto que para que un condenado en la Jurisdicción Especial de Paz (JEP) pueda tener derecho a un tratamiento punitivo más benigno, entre otras obligaciones debe decir la verdad no solo ante la JEP sino asistir también a la CV. De manera que si alguien condenado en la JEP no cumple con presentarse ante la CV o lo hace sin ofrecer verdad completa, pierde el derecho a recibir esa sanción de cuatro a ocho años de restricción efectiva de la libertad y, en su lugar, la JEP puede imponerle una pena privativa de hasta 20 años en régimen ordinario de reclusión. Si bien la información que se revele en la CV no puede ser utilizada con fines judiciales, el deber de comparecer ante la misma es una garantía de aproximación a la verdad.

Todo estaba en orden pero la Corte Constitucional determinó que los terceros (empresarios) no tienen la obligación de acudir a la JEP, sino que pueden hacerlo de manera voluntaria, lo cual afectará el Sistema de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, más que la administración de justicia. En efecto, si esos terceros que no se someten a la JEP sino a la justicia ordinaria no están obligados a cumplir la “condición” de decir la verdad, tampoco lo están de acudir a la CV porque su inasistencia, o el hecho de que ante ella no digan la verdad completa o mientan, no les agrava su situación jurídica. Si un tercero opta por irse a la justicia ordinaria y no a la JEP, como así ocurrirá, allá no estará obligado a decir la verdad, porque las sanciones que eventualmente puedan imponerle los jueces ordinarios no dependen de que diga o no la verdad, como sí ocurriría de haberse presentado ante la JEP.

Arranca mal la JEP con este tropiezo. Habría sido muy interesante, por ejemplo, que los momios vallunos revelaran por qué fueron al Caguán a pedirle a Simón Trinidad que no secuestrara industriales sino políticos —como en efecto sucedió—, vergonzoso episodio que la justicia ordinaria se ha negado a investigar a pesar de que lo vengo denunciando desde 1998, o que revelaran cómo fue que instruyeron a alias HH cuando les creó el bloque paramilitar Calima. Es una lástima, pues, que ese instrumento vigoroso de obligar a los terceros a que tuvieran que pasar obligatoriamente por la JEP y la CV haya quedado mutilado.

Adenda No 1. El precandidato del Centro Democrático Iván Duque, al responder en Hora 20 parte del test básico que propuse hace unos días, dijo que su hermano era funcionario diplomático por concurso, y como lo dí por cierto así lo comenté en mi columna anterior. La Asociación Diplomática y Consular de Colombia me pide aclarar que Andrés Gregorio Duque Márquez sí es funcionario de la Cancillería pero no ingresó por concurso, es decir no pertenece a la Carrera Diplomática y Consular; por el contrario, fue nombrado en provisionalidad como tercer secretario en la Embajada de Colombia ante la Santa Sede, mediante Decreto 1581 del 20 de agosto del 2014, adonde llegó como auxiliar administrativo (http://bit.ly/2Ax0S9L). Mentirosito o confundido.

Adenda No 2. A propósito, los candidatos Jorge Enrique Robledo, Germán Vargas Lleras y Humberto de la Calle divulgaron también sus declaraciones de renta, que, por supuesto, están bajo la lupa. De los precandidatos del Centro Democrático parece que ninguno declara renta, porque no se han atrevido a revelarla.

Adenda No 3. La Corte Constitucional tiene definido desde la sentencia C-274 de 2014 que la mayoría de 19 es un número igual o superior a 10. La misma regla debe tenerse en cuenta para definir el quórum mayoritario cuando se trate de 99 senadores. Ese criterio lo reiteró en la sentencia SU-221 de 2015. De eso no puede haber duda, de manera que las 16 circunscripciones de paz sí fueron aprobadas, aunque les duela a los leguleyos enemigos de la paz.

notasdebuhardilla@hotmail.com

 

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